Dereck Cuando salí de ese bar, mi cabeza daba vueltas. No quería creer todo lo que Angélica me decía, pero, mierda, había tantas preguntas y tantas dudas que resolver, y el que ella no contestara el teléfono no ayudaba mucho. Tampoco podía ir a buscarla a casa de sus padres porque Angélica se daría cuenta, así que no era una opción. Me subo al coche, echo mi cabeza hacia atrás y cierro los ojos. ¿Dónde diablos estás, pequeña pelirroja? Tienes tantas dudas que resolver. Cuando me acomodo en el asiento y enciendo el coche, Angélica sale del bar pegada al teléfono, solo me sonríe y yo empiezo a conducir. Ella no me da confianza, pero ¿por qué mentir de esa manera? Cuando llego a casa de mis padres, de inmediato me estaciono y bajo del coche. Cuando abro la puerta, Keyla se encuentra ahí, de

