Han pasado algunos días desde el enfrentamiento con Serena. Aunque parece que por fin entendió que ya no tiene poder sobre mí, las cosas entre Sheyla y yo no se han recuperado del todo. A pesar de que hablamos y la tensión parece haber disminuido, noto que una parte de ella aún se mantiene a la defensiva, como si temiera que cualquier momento pudiera volver a traer más problemas. Hoy, decido hacer algo especial para demostrarle cuánto me importa y recuperar la chispa que parece haber quedado opacada. Reservo una cena en un restaurante exclusivo, y además, planeo una sorpresa que sé que le hará sentir lo mucho que significa para mí. Llego al apartamento de Sheyla con una sonrisa y un ramo de flores. Ella me recibe con una expresión entre sorprendida y emocionada, pero noto que todavía hay

