Mora había regresado a su departamento sin responder el mensaje. ¿Qué se suponía que significaba eso? ¿Acaso quería una final? ¿Un final de qué exactamente? No había mencionado el mensaje de la dichosa R. No le había pedido disculpas, no había sugerido verla. ¿Por qué tenía que ser tan enigmático? Si él podía serlo ella también, pensó buscando excusas para no responderle. Se dio un baño y regresó a la sala. La noche del domingo estaba instalada y con ella toda la pereza y pena que podía ofrecer. Aún le quedaban dos semanas para completar el semestre. Eran semanas intensas de mucho exámenes. Una materia en especial le preocupaba. A pesar de haber estudiado con ímpetu, aquel profesor lograba vencerla. Siempre tomaba de forma oral, la subestimaba sin reparos y lograba emitir alguna frase

