Mora: Así que sos de los que desaparece. . Mora había pasado por todos los estados y ninguno había logrado borrar la sensación de lo que habían vivido. Su perfume, su tacto, sus besos, todo seguía impreso en su memoria serenando el enojo que su huida le había provocado. Aún llevaba la toalla sobre su cuerpo cuando envió el mensaje. Pretendía que lo leyera en su camino hacia abajo y recapacitara, que regresara para golpear su puerta y la volviera a llevar al cielo con esos susurros que se contraponían tanto al resto de su actitud. Pero él no solo no regresó, sino que tampoco respondió su mensaje. Frustrada y agobiada decidió vestirse y cuando regresó a la sala, la lata de cerveza evaporando gotas sobre la inscripción de su marca la llevó a acercarse. Fue entonces cuando lo vio. La li

