capitulo 3

1600 Words
Luna actualmente tiene dos trabajos de medio tiempo, uno en una cafetería con temática Pin up y otro en el local de tatuajes, y aunque la paga era buena en el local de tatuajes, necesitaba dos trabajos para sobrevivir. Evana le había dejado una cuantiosa deuda, tenía muchos préstamos estudiantiles que en su mayoría habían sido utilizados para cubrir los gastos médicos de su abuela, que no tenía un seguro médico que cubriera los gastos por su demencia senil. Los intereses de dichos préstamos subían cada vez. La abuela de Evana finalmente sucumbió a la enfermedad un par de años atrás. Luna le había tomado cariño como si se tratara de su propia abuela. Sus lágrimas durante el funeral fueron genuinas. Aunque compartía su departamento con otra chica para ayudarse con los gastos, no parecía ser suficiente. Pero al menos daba gracias todos los días por tener una vida normal y no estar atada en un matrimonio obligado bajo el dominio del señor tenebroso. Aunque a veces recordaba esa noche y el abrazo que compartió con Malfoy. Recordaba sus palabras cuando le prometía que no la lastimaría ni permitiría que lo hiciera el señor tenebroso, pero al mismo tiempo no pudo jurar que sus sentimientos eran verdaderos, lo cual fue decepcionante. Se encuentra limpiando unas mesas de la cafetería y siente que se queda sin aliento al ver a dos figuras conocidas entrando al establecimiento, Theodore Nott y Blaise Zabini. Ex alumnos de slytherin. Se da la vuelta y le pide a una compañera atender la mesa de los chicos mientras pone de excusa ir al baño. Mientras se toma unos minutos para recomponerse y dejar de hiperventilar, se mira al espejo y se convence de que no la descubrirán. Se repite que Luna Lovegood está muerta y enterrada desde hace cinco años, que ella es Evana Wallace, una chica muggle hasta las nubes de deudas y que no tiene ni una pizca de relación con el mundo mágico. Que de haber sido ella en verdad quien murió, la verdadera Evana ni sabría quienes son ellos. Así que evocó pensamientos positivos y recuerdos con la abuela en caso de que alguno quisiera utilizar legeremancia en ella. Después de haberse hechado agua en la cara, retoca su maquillaje y sonríe autoconvenciendose de que todo estará bien. Cuando al fin sale del baño, una compañera pregunta si se siente bien, debido a que tardó mucho ahí dentro. A lo que responde que seguro algo le cayó mal y simula agarrarse el estómago como si doliera. Entonces su compañera dice que cambien de lugar, así Dorothy seguirá atendiendo las mesas mientras “Evana” se encarga de preparar el café y los almuerzos. Suspira con algo de alivio, hasta que al mirar hacia el frente. Un tercer chico entra a la cafetería y sus ojos se clavan en los suyos. Pero Luna disimula y le sonríe con coquetería, como suele hacer con todos sus clientes, metiéndose en su papel de “chica pin up” — En un momento le atienden— Dice haciendo señas a Dorothy para que tome el pedido del chico que acaba de llegar. Draco Malfoy no disimula su sorpresa, lo que hace que los otros dos giren hacia donde él está mirando, ya que no habían reparado antes en la presencia de Evana. Y aunque los tres se mostraron sorprendidos, rápido se recompusieron, aceptando que era una chica con mucho parecido a Luna. De los tres, Draco es el que más volteaba a verla, le parecía curioso como alguien podría ser tan idéntica y a la vez tan diferente a Luna. Miraba con detalle los tatuajes que adornaban el cuerpo de Evana desde el cuello, brazos, espalda y piernas. También miró con detalle las perforaciones que tenía, las más llamativas eran su septum nasal y uno debajo del labio inferior. En ese momento Evana tenía un vestido n***o con escote enfrente y espalda descubierta. Era bastante atractiva, lo que normalmente le generaba buenas propinas de parte de los clientes masculinos. A pesar de que Evana intentaba concentrarse solo en la cocina, sentía la mirada de Draco y ocasionalmente de Zabini y Nott. Sintió un profundo alivio cuando los tres chicos finalmente pagaron y se fueron , aunque Dorothy la molestó con diversión diciendo que notó como el chico rubio más que los otros dos, parecía idiotizado al verla. Finalmente su turno en la cafetería terminó, más no su día de trabajo. Camino dos cuadras hasta el local de tatuajes, donde Kat le decía que tenía unos clientes VIP, que querían hacerse un tatuaje de amistad. La sorpresa fue mayor para los cuatro al verse de nuevo en este lugar. — Parece que el destino nos ha unido hoy en dos ocasiones, señorita. — Dice finalmente Zabini con una sonrisa Evana sonríe y le tiende su mano para saludarlo, sin esperar que esté besé su mano con galantería. — Un placer conocerlos caballeros. Mi nombre es Evana Wallace, soy la tatuadora que Kat Von D eligió hoy para ustedes y como previamente me conocieron, también soy camarera y cocinera de la cafetería pin up. Los otros dos sonrieron y saludaron más casuales. — Díganme, ¿Ya tienen en mente el tatuaje que quieren realizarse? ¿Se lo harán los tres? Esta vez fue Theodore quien habló — En realidad ellos dos se harán un tatuaje de la amistad, aunque también soy amigo suyo, mi trabajo actual me prohíbe hacerme tatuajes. Así que solo vine a burlarme de ellos cuando griten y lloren por el dolor de las agujas. Todos rieron. — Bien, ¿Qué desean tatuarse y en qué parte del cuerpo? — Las fases de la Luna— respondió Draco— yo en el pecho, del lado del corazón. Evana contuvo el aliento, como si esa fuese una declaración de sus sentimientos, pero actuó con normalidad. — ¿Y usted? — Preguntó a Zabini — Yo quiero nuestras constelaciones igual en el pecho. Evana sabía bien a qué se refería, la última noche que platicaron bajo el cielo estrellado ella había mencionado que las constelaciones de los tres se entrelazaban. — ¿Y cuáles son? — Preguntó — La constelación Draco, la Hércules y la osa menor. Esa me recuerda a una compañera que fue más que una compañera para mí, en realidad. Es para llevarla siempre conmigo. Theodore Nott carraspeo — Estos dos amaron a la misma chica pero fueron tan idiotas para entender sus propios sentimientos hasta que fue demasiado tarde. — Oh, lo siento. ¿Puedo preguntar que sucedió? Si no es indiscreción.— Preguntó Evana — Murió hace cinco años, tuvo un fatal accidente de auto. — Lo siento mucho, de verdad. — dijo Evana tratando de no llorar. Claro que recordaba ese día.— disculpen, a veces me pongo sentimental. — Al contrario, discúlpanos a nosotros por ponernos sentimentales. — Bien, ¿Quién quiere ser el primero?— dijo Evana tratando de romper la tensión del momento sobre cosas que la involucraban. Draco alzó la mano después de unos segundos de mirada con Blaise. Evana preparo su instrumental, hizo un dibujo primero que pasó a la piel de Draco para calcar el tatuaje sobre este. De no ser por la música de fondo, el silencio sería muy incómodo. Ya que cuando ella se concentra, prefiere no hablar. Luego de cuarenta minutos de trabajo, el tatuaje de Draco estaba terminado. — Terminamos. Fuiste valiente, no lloraste ni gritaste. — sonríe mientras Draco asiente, aun apretando los labios mientras Theodore Nott se ríe y Blaise parece nervioso por ser el siguiente. Evana les da unos minutos mientras prepara el material estéril para la siguiente sesión de tatuaje y realiza el dibujo que calcara en la piel de Blaise. Entonces escucha la conversación de los chicos. Theodore le susurra a Draco algo sobre si Astoria Greengrass no se pondrá celosa de que se tatuó algo que le recuerda a la otra. A lo que Draco le contesta que ese no es asunto de nadie, solo suyo. Aunque una parte de ella se siente triste, sabe que es mejor que cada quien rehaga su vida, pero la idea de pensar en que la profecía siga activa le preocupa un poco. Después de unos minutos, comienza con el tatuaje de Blaise, que aunque en trazos parecía más sencillo que el de Draco, le tomó bastante tiempo porque Blaise si gritaba y se movía. Cuando terminó el trabajo, vio como Theodore y Draco se intercambiaban unos galeones, al parecer habían apostado quien no aguantaría el tatuaje sin gritar, disimulo no haber visto esas peculiares monedas. Finalmente los chicos se despidieron y se fueron satisfechos con el trabajo de Evana, entonces ella se permitió al fin relajarse, pensando que ese día había sido bastante difícil para ella, al mantener su fachada, pero al menos no la habían descubierto y eso ya era bastante bueno. Esperaba no volver a verlos de nuevo, por el bien de todos. Al finalizar su turno, caminó a casa, ya eran las nueve de la noche. Sintió pasos que la seguían, así que apresuró el paso y se metió por un callejón. Los pasos se detuvieron pero era un callejón sin salida y estaba vacío. Finalmente el hombre, contrariado, dio media vuelta y se marchó. Er Blaise Zabini. Luna había usado su animagia para volverse mariposa y pasar desapercibida posada en un rincón alto del callejón, mirando como Zabini se iba, a su vez, ella emprendió el vuelo hasta su departamento, pero algo le decía que no sería la última vez que sabría algo de ellos.
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