Acoso
Ambos bajaron al séptimo piso recibiendo la mirada curiosa de la gente en los pasillos y luego en el comedor de empleados. Un espacio amplio con un sistema de autoservicio en cadena atendido por varias personas. Había dispensadores de café, chocolate y agua. Las mesas cuadradas estaban dispuestas de tal manera de dejar amplio espacio entre ellas con sectores separados por arreglos de flores y plantas naturales como las que se ponían en los alfeizares. Anthea siguió a Daniel al sector donde estaban el personal que servía.
- Puede elegir lo que desee, al final de la línea puede elegir te, café o jugos. - miró a la encargada - Ella es la señorita Allen, reemplaza a Lucia mientras está de licencia.
- Bienvenida. - le dijo la mujer de mediana edad con una sonrisa - ¿Hay algo que no puedas comer? - le preguntó.
- Soy alérgica a las fresas. - le dijo Anthea pidiendo un omelette y tocino.
- Bien lo registraremos. - le dijo entregándole el plato.
- Muchas gracias, Señora. - le dijo.
- Llámame Anne, cariño. Daniel envíame un correo para saber cuándo bajarán y tener todo listo. Les enviaré el menú con anticipación. - le dijo sonriendo, haciendo que Daniel las mirara confundido para luego sentarse en una mesa cercana.
- ¿Qué fue eso? - dijo el joven curioso - La encargada no actúa así, jamás. Llevo cinco años trabajando aquí y no había escuchado su nombre.
- Algunas personas son sensibles a la energía de los guías. - explicó Anthea comiendo un bocado - Ella lo es.
- Vaya. - dijo mirando hacia la mujer – asombroso.
Mientras comían, conversaron de varias cosas generales, de la empresa y de algunos colaboradores, pero ambos evitaron hablar de Seth como si se hubieran puesto de acuerdo.
- ¿Vamos? - le dijo Daniel cuando terminaron - Prepararemos la reunión con el director de Lotus Inc.; Está tratando de que el jefe firme el contrato con ellos y se ha vuelto muy persistente.
Anthea se levantó con la bandeja y caminó hacia el sector de depósito, pero cuando iba a llegar, una mujer chocó con ella botando la bandeja al suelo con un gran estruendo.
- Oh, vaya. - dijo la mujer que Anthea reconoció como la mujer que estaba junto a la recepcionista cuando llegaron - Que descuidada eres. - se burló al tiempo que Daniel dejaba su bandeja para ayudar a la joven quien negó en silencio
- Puedo hacerlo, Daniel. Tranquilo - le dijo recogiendo los trozos de platos y cubiertos y dejándolos en la bandeja para luego levantarse. - Creo que la descuidada eres tú. - acusó Anthea sin miedo sorprendiéndola - Un espacio tan amplio y chocas conmigo ¿Tienes problemas a la vista? - La mujer se mordió el labio sin saber que responder - Tengo que subir a ayudar al señor Starlight. No puedo quedarme a hacer vida social - caminó hacia el depósito y le sonrió a Anne quien la miraba preocupada - Gracias por la comida, Anne. - le sonrió - Nos vemos.
- Claro, cariño. - le dijo sonriendo en respuesta mientras los dos jóvenes se alejaban.
- Maldita, - murmuró la joven golpeando el suelo con el pie - Me las pagarás.
Daniel entró al ascensor preocupado.
- ¿Está bien, señorita Anthea? - le preguntó - Avisaré al jefe para que la regañe.
- No le digas nada. – advirtió - No ha sido nada grave - El joven iba a refutar, pero no expresó los que quería decir y lo vio cerrar la boca.
Las puertas se abrieron en el último piso caminaron hacia sus escritorios.
- Prepararé café para los invitados. - le dijo caminando a la cafetería - ¿Podría ayudarme con la carpeta que tengo en mi escritorio? Son tres copias de la propuesta, el jefe tiene una que está revisando, pero está es la que se discutirá hoy.
- Claro. - le dijo mientras comenzaba a ordenar los documentos cuando las puertas del ascensor se abrieron haciendo que levantara la vista. Una joven alta vestida elegantemente salió de él y caminó como si el lugar le perteneciera.
- ¿Quién eres tú? - preguntó mirándola de arriba abajo con displicencia - ¿Dónde está el asistente?
- Soy la secretaria que reemplaza a Lucia mientras está de licencia - le dijo con calma - ¿Tiene una cita con el Señor Starlight? Tiene una reunión pronto. No creo que pueda recibirla.
- ¿Quién crees que eres? - le gritó - Soy Lidia Ford. No necesito una cita previa - Anthea la miró sin reacción y eso la enfureció - ¡Ignorante! ¿No sabes quién soy?
- No tiene por qué saberlo. - tronó una voz masculina a su espalda. Seth estaba de pie junto a Anthea, quien no lo había visto hasta que habló - Todos deben hacer una cita previa para verme y tú no estás en mi agenda – rugió - La reunión es con tu padre ¿Por qué te apareces en mi oficina sin aviso? ¿Quieres que te saque con los guardias como la última vez?
- Todo está bien, señor Starlight. - le dijo tocando la mano que empuñaba en tensión tranquilizándole mientras negaba con la cabeza sutilmente -Es mi primer día y no conozco a todos. Por favor espere en el salón de descanso mientras llega su padre, señorita Ford. - vio a Daniel aparecer apresurado - ¿Daniel puedes acompañarla?
- Si, señorita Allen. - le dijo haciéndole un gesto a la mujer para que lo siguiera, pero no sin antes mirar a su jefe quien asintió.
Cuando la mujer salió de la vista, Anthea tomó la mano de Seth y lo llevó a la oficina cerrando la puerta tras ellos.
- Debes tranquilizarte. - le dijo tocando su mejilla con la mano al tiempo que los tres círculos aparecían en su rostro - Tus niveles cambiaron drásticamente - Seth cerró los ojos con fuerza tratando de controlar la respiración sin éxito. Cuando escuchó a Lidia gritarle a Anthea se enfureció. La miró estresado cambiando la temperatura de la habitación - Mírame. - le dijo la joven - Concéntrate en mi voz.
- Nunca me había descontrolado tan rápido. - le dijo preocupado apretando los puños a sus costados.
- Todo está bien, - le dijo sonriendo - es el SICOM. Aun no puedes controlarlo. - observó su aliento claramente delineado por la temperatura helada. Tenía que hacer algo. Miró al hombre frente a ella y tomó una decisión. Se levantó de puntillas y lo besó.