11

1282 Words
Seth se tensó debido al gesto sin aviso, pero luego la rodeó con los brazos intensificando el beso. Presionó su lengua contra sus labios exigiendo que abriera la boca y cuando Anthea obedeció, gimió de placer. Había besado a mujeres antes, pero esto era diferente. Deseo, placer, excitación, sincronía, como si todo su cuerpo se amoldara al cuerpo de esa mujer. Sus emociones vagaban entrelazadas a su aroma, a sus latidos, a imágenes del pasado donde se había sentido en paz. A un campo de flores tras la escuela, un gran árbol con una pequeña niña que le daba la espalda llorando en silencio. Casi podía sentir su tristeza. ¿Qué diablos eran esos recuerdos? Gimió cuando sintió que los labios de la joven se alejaban y un par de manos ponían distancia apoyadas en su pecho. - He estabilizado tus emociones. - le dijo bajando la cabeza evitando su mirada - Deberías pasar la reunión sin dificultades. - Caminó hacia la salida sin mirarlo - Hoy es tu primer día, - le dijo - tendremos que trabajar en el SICOM - Se detuvo antes de abrir la puerta - El toque del guía produce excitación al usar tus impulsos primarios. Tendrás que ocuparte de eso. - Seth, se miró a si mismo y advirtió su erección forzando la tela de sus pantalones. - Entiendo. - dijo ajustando la tela de su entrepierna mientras la veía salir y dudó si ir al baño de su oficina para liberarse o si podría tranquilizarse sin ayuda. Era un adulto, cómo era posible excitarse como un adolescente sólo por un beso y qué diablos eran esas imágenes en su cabeza. ¿Recuerdos o un sueño? Tenía que revisar ese brazalete para entender qué estaba pasando. Entrenamiento Seth se acercó a la puerta de la habitación de Anthea para llamarla a cenar y estaba a punto de golpear cuando la escuchó hablar y en altavoz la voz de una mujer. - Llevas 48 horas sin dormir, guía Allen - le decía - Si no logras dormir hoy, te quiero en el domo a primera hora mañana. - Selene está monitoreándome - le dijo - No puedo ir al domo, estoy en pleno entrenamiento. - Guía Allen- dijo otra voz. Era el guía Brown - Tus mediciones indican estrés. - Mi ciclo de sueño no es como el de los demás. Tienen mi historial médico. Dejen de presionar. Lo arreglaré. - Entonces, gestiónalo. Debes dormir. – le dijo Davies - No te obligaré. Estamos conscientes de que regresar a esta ciudad podría afectarte. Fue considerado en la evaluación. - ¿Van a usarlo como punto de quiebre? - preguntó la joven tensa - Sabía que Storm era un desgraciado, pero no esperaba que fuera un cobarde. - Nosotros confiamos en tus habilidades - dijo Davies – Eres asombrosa. - Me prepararé y prepararé al esper, - les dijo - gracias por avisarme de ello. Allen fuera. El llamado a la puerta la distrajo. - Adelante. - dijo girando hacia ella para ver a Seth en el umbral con un pantalón de descanso y una sudadera. Habían llegado de la oficina hacía un par de horas. - Vengo a avisarte que la cena está lista. - le dijo moviéndose para dejarla pasar y la siguió por el pasillo al primer piso. Se dirigieron al comedor de diario que estaba a la derecha junto a la cocina americana muy bien provista. Había varios platos servidos y Daniel los miró con una sonrisa - He comprado lo que solicitó señorita Allen, pero al ser el primer día de trabajo para ambos, pedí comida. - Gracias Daniel - le dijo sentándose en una silla frente a la mesa y Seth la imitó sentándose en otra frente a ella. - Me retiro entonces - les dijo caminando a la puerta trasera que conectaba con el jardín y la terraza - Que tengan buen descanso. Seth se sirvió comida y esperó a que la joven hiciera lo mismo. - Come antes de que se enfríe - le dijo sirviendo una copa de vino y Anthea negó cuando trató de servirle a ella. - No bebo, gracias - le dijo comiendo con ganas - Debemos entrenar después de comer ¿Pudiste ver algo en los archivos? - Si, - le dijo - pero no explica lo que hacen los guías para nosotros excepto excitarnos como perros. - No es sólo sexo. El contacto físico y en especial las mucosas canalizan mejor. - dijo Anthea con seguridad disfrutando la comida - Es una conexión que utiliza tus emociones y sensaciones primarias para hacerte consciente de ti mismo. Tu cuerpo se convierte en un amplificador que puede canalizar tus habilidades - lo miró - Enfría esta agua - le pidió acercando su copa a él. El hombre tomó la copa y se concentró en ella, pero nada pasó. Miró a Anthea sin hablar. - Cierra los ojos - le dijo viéndolo obedecer mientras se levantaba para acercarse estirando la mano tocando la de Seth - ¿Sientes mis dedos? – el hombre asintió - Concéntrate en la sensación, lleva toda tu fuerza en ese punto - la marca en su rostro apareció - Siente la copa y deja fluir esa energía hacia ella. Abre los ojos - pidió. Seth abrió los ojos sorprendido. El agua estaba congelada - Te felicito - le dijo volviendo a sentarse - practica varias veces hasta que puedas helar y congelar de manera independiente. - Tu rostro. - le indicó la mejilla. - Aparece cuando uso mis habilidades, - le explicó tocándolo con la mano - desaparece después de unos momentos. ¿Puedo preguntarte algo? - Preguntarás, aunque me niegue. Dijiste que debes saber de mí. - tomó un bocado. Anthea soltó una risita. - Cierto - le dijo - ¿Cuándo despertaste como esper? - A los doce. Fui secuestrado y la persona que me ayudó murió frente a mi. - pareció perderse en los recuerdos - No recuerdo lo que pasó después. Desperté en mi casa como esper. - ¿Por qué no fuiste registrado? - Mi madre tenía miedo de que me volvieran a secuestrar. Me sacó de la escuela y me educó en casa. Supongo que después lo olvidó y yo también. Mis crisis se hicieron más fuertes hace dos años. - ¿Pasó algo hace dos años que te preocupe o te atemorice? - Se puede decir que sí. - le dijo enigmático. No iba a decirle que su madre había comenzado a presionarlo para casarse y tener un hijo - Estoy trabajando en ello. - Si lo sabes, necesito que puedas identificarlo con claridad para trabajar con él. - Lo tendré en mente. - le dijo - ¿Quieres comer algo más? - Estoy satisfecha. - dijo levantándose y llevando los cubiertos a la cocina - Trae lo que falta para poder lavarlo. - ¿Vas a lavar? - preguntó como si tuviera tres ojos. - Por supuesto. - dijo abriendo el grifo lavando la vajilla - No podemos dejar todo sucio antes de dormir. Se pegará. Seth se levantó sintiéndose extraño al hacer una tarea a la que no estaba acostumbrado. Siempre había tenido gente que lo hacía por él. Nunca se preocupó por lo que pasaba después de que el terminaba. Observó a la joven terminar y colgar el paño en su gancho. - ¿Ves? - le dijo alegre - No fue mucho tiempo. - Hoy te dejaré dormir temprano. - caminó hacia las escaleras y abrió la puerta de la habitación - Nos vemos mañana - le dijo cerrando tras ella dejando a Seth confundido. Esa mujer no dejaba de sorprenderlo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD