Capítulo 5

1219 Words
~Ya enfrente perras más salvajes que ustedes~ Lucía Abrí los ojos y me encontré la mirada atenta del Principe. Al levantarme, vi que no estábamos solos. El Rey y la Reina estaban ahí, además de todos los amigos del Príncipe. —¿Te encuentras bien? —Preguntó el, parecía preocupado y aliviado a la vez. —Si, estoy bien —Dije sin más y me incorpore. —Qué alivió, pensamos que debíamos buscar una nueva esposa —Dijo en broma Lucas y lo fulmine con la mirada. Él se retractó de sus palabras encogiéndose de hombros. —¿Por qué actúa así? —Preguntó esta vez, el chico borracho de la fiesta. —Nosotros escuchamos la conversación, te puedo asegurar que hasta a mi me molesto su broma —Está vez fue Ellie la que hablo y Allie le dio la razón. —Debió ser una mala experiencia Scar, tranquila que yo me encargaré de que no te molesten más —Hablaba mientras fruncís el ceño, no quería que Max se perjudicara por mi. —No soy débil, puedo defenderme sola. En ese momento me agarraron con la guardia baja, ya enfrente chicas como ellas en mi antigua escuela —Me limpie la cara, algo me estaba picando. Además era cierto, no era la primera vez que me pasaba algo como eso, digo... Marcel. —Admito que me causó mucha gracia lo de; oportunista, roba hombres ajenos —Comentó Allie riendo y Ellie le golpeó el brazo. Yo también me reí, cosa rara, nunca me rio. —Está riendo, no sabía que eso era posible —Comentó Lucas y sonrió. —Soy un ser humano —Murmure encogiéndome de brazos. —Esto no quedará así —Susurró Max y yo le tomé su mano, la cual estaba apoyada en la cama. —No hagas ninguna tontería —Dije sería y el simplemente se encogió de hombros. —Por supuesto que no quedará así, tocar a un m*****o de la realeza va contra le ley —Habló molesto el Rey— Esas niñas deberán atenerse a las consecuencias —Su voz me causó algo de pavor, que planea hacerles a esas chicas. —Todavía no estamos casados, no soy un m*****o de la realeza —Argumente yo mientras acomodaba las sábanas, estaba tan incomoda. —Desde el momento en el que entraste al palacio como prometida de mi hijo; te convertiste en un m*****o de la realeza —Hablo la Reina, ella era tan callada y amable. —Gracias majestad —Susurré y ella me sonrió. /// El resto de la semana de eso fue normal, convencí a Max para que no hicieran nada respecto a lo qué pasó. El asintió y al final sólo les dieron una advertencia, pero esta funcionó por poco tiempo en realidad. Al entrar, las veo esperándome en mi casillero. —¿No vino tu guardaespaldas? —Sonrió malvadamente, ella se refería a Max que no se alejó de mí en toda la semana. —¿Saben que no les tengo miedo? Ya enfrente perras más salvajes que ustedes —Intente sonar segura, aunque ya haya enfrentado gente como ellas; sigue dando miedo. Ella se enfureció por mis palabras y se acercó a mi con la intención de darme una cachetada. Espere el golpe sin moverme, no le demostraría debilidad en absoluto. Esperaría el golpe y luego le sonreiría. Le devolvería el golpe si estuviera en mi antigua escuela, pero ahora soy la futura Princesa heredera; golpear perras celosas, está en contra de lo que una Princesa representa. El golpe no llegó a mi rostro, una mano lo interceptó tomándola de la muñeca. Me giré y vi que era Ellie. Parecía molesta y le empujó el brazo hasta hacerla retrocedes, se puso delante mi y las fulminó con la mirada. —¿Quienes se creen que son para lastimar a su futura Reina? Deberían mostrar un poco de respeto, no querrán que el Rey intervenga —Espeto con ira, está chica la miró incrédula. —¿Por qué estás de su lado Ellie? Ella te quitó tu novio, además aún no están casados y no pertenece a la realeza. No va en contra de la ley tocarla —Ella me miró de arriba a abajo y sonrió. —Estas muy equivocada, una vez entró al palacio como prometida del Príncipe, se convirtió en un m*****o más de la realeza. Si no quieres que tu padre se quede en la calle, mejor no vuelvas a molestar a tu Princesa —Dijo Allie mientras se colocaba junto a su hermana, estas chicas la fulminaron molestas y desaparecieron. —¿Es que no se cansan? —Murmuró irritada Ellie. —Parece que no —Concluyó Allie. —Tranquila alteza, te cuidamos la espalda —Me sonrió Ellie y yo a ella. —¿Es cierto lo que dijeron esas chicas hace un momento? —Pregunté mirándola y ella se hizo la tonta mirando a otro lado. —¿Qué cosa? —¿Max era tu novio? —Mi pregunta la hizo ponerse nerviosa, pero respiro y se preparó para contestar. —Nunca fuimos novios, sólo fuimos mejores amigos y teníamos buena química. La mayoría de las personas de aquí pensaron que nos casaríamos, cosa que no es así —Su respuesta no me convenció del todo, pero decidí dejarlo pasar. Me daba un poco de miedo, sólo podía pensar en al historia que habría entre ellos dos. Si el la ama, yo no puedo casarme con el. No quiero convertirme en la triste esposa cornuda del Rey, solo una esposa trofeo de la cual esperan la muerte para poder estar juntos. Cómo le pasó Diana de Gales, el tipo la hizo la mujer más infeliz del planeta y cuando murio se casó con su amante. ¡Qué asco me da esa gente! —No le des más vueltas Lu, solo vamos a clases —Me hablo ella poniendo su brazo en mi hombro y llevándome al salón. Ser una Princesa es un gran reto y pensar en todo lo que ocurre también. Max no se parece a ese estupido Principe. No parece un mal hombre, lo veo y siento que es el hombre por el que cualquier mujer se arriesgaría. Pero... Yo no soy cualquier mujer. A mi me rompieron el corazón, me lastimaron y me juro amor eterno alguien que me cambio por un millón de dólares. Pero no es solo eso. Se que la esposa de Marcel es complicada, pero no deja de ser su esposa por conveniencia y yo era su amante. El me amaba a mi y no a ella. Tengo miedo de que llegue a enamorarme de Max y que me ataque el Karma. Fui una muy mala mujer al ser la amante de mi ex, el estaba casado y yo no debí hacerlo nunca. Si el Karma me ataca y yo termino enamorada de él, no podría soportar que él y Ellie fueran amantes. Me dolería mucho. Se que él no parece ese tipo de hombre, pero yo tampoco parezco el tipo de mujer que es amante de un hombre casado. Solo espero que lo que sea que la vida me guarde, no sea mi perdición. No quiero acabar como esa pobre Princesa, solo quiero encontrar lo que me haga ser yo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD