Dos toques en la puerta, llaman la atención de una adormilada Som que yace con flojera sobre su cómoda cama de suaves sábanas de algodón. Haciéndose una idea bastante clara de quién podría ser, aparta la mirada de su teléfono móvil y la lleva a la mínima abertura que la puerta deja con el suelo, permitiendo distinguir unas pantuflas grises que muy bien conoce al ella misma haberlas comprado semanas atrás. Finge demencia. Jungguk solo viene con ella cuando quiere explicar cualquier cosa aburrida que aprende en unos de los muchos libros que en su cuarto se encuentran, y justo ahora, ella no desea instruirse sobre los nombres de todos esos viejos científicos que tanto dolor de cabeza le dieron. Teniendo eso claro, opta por quedarse en silencio e incitar que se devuelva a su cuarto a estudia

