•06 | SuJi

3106 Words
          La vista desde su lugar favorito es la mejor, definitivamente es más excelente de lo que muchos a su alrededor opinan debido a la lejanía de los demás. Desde esa solitaria mesa al final del patio trasero que queda justo por debajo de un árbol floral que deja caer sus pequeñas hojas con cada mínima brisa, se puede apreciar a todos los ruidosos alumnos establecer sus grupos de amistades y así, comenzar con las risas y juegos que los chicos de su edad suelen hacer en su hora libre. Todos, menos Jeong Jungguk que solo puede ocupar ese lugar para no sentirse atosigado entre tanta gente y poder estudiar cualquier cosa que le nazca aprender.     Bueno, decir que ese sitio es su favorito solo debido a eso, es mentir, todo lo hace una ubicación perfecta porque puede notar el momento preciso en que esa cabellera rubia con pequeños rizos sale de la cafetería y centra sus ojos solo en él, tal cual, como ocurre en ese momento.     No sabe por qué, pero lo hace sentir inquietante, de una buena manera, que su amigo esté atento a su paradero siempre. Es costumbre. NaeHyung siempre compra esa leche de fresa, la abre mientras va hacia la salida del patio y posa sus ojos cafés a su dirección cuando el sorbete es atrapado entre sus labios, luego medio sonríe y acorta la distancia que los separa con pasos llenos de seguridad y algo más que no puede definir aún.     Toda es perfecto hasta que...     El libro de biología que entre sus manos descansa atrapado, es apretujado un poco más de lo normal por la escena que lleva ya varios días sin presenciar; una esbelta pelinegro que desborda elegancia con cada movimiento, se lanza sobre el cuerpo de su rubio amigo para juntar sus bocas en un pequeño beso, acción que hace que los ojitos negros de Jungguk se desvíen y hagan como si no ha visto nada.     Claro, como si la incomodidad en su pecho cada vez que es testigo de dichas muestras de cariño entre ambos no existiese.     Su garganta se seca de una forma excesiva cada vez que ella está cerca, ¿Cómo no? Si es demasiado... ¿Diferente? A lo que está acostumbrado. Su personalidad está lejos de ser calmosa, al contrario, es como un huracán que queda perfectamente con la forma de ser de NaeHyung... Y tan alejada de sí mismo. Suspira. Él siempre trata de prepararse para superar los momentos que debe pasar con la pareja, pero ultimadamente no cree que esté lo suficientemente competente para ello. Al menos no desde que se siente extraño cada vez que se encuentra observando a NaeHyung de más...     —¡Gguki!—y es que esa forma en la que es llamado por ella tampoco ayuda. Jura que está de primero en la lista de ''Apodos no agradables'' Que ha tenido que hacer debido a su hermana y mamá—. ¡Qué bueno verte tan hermoso y fogoso como siempre!.     Es lo que susurra al lanzarse sobre él como de costumbre y besuquear su mejilla repetidas veces. Jungguk a pesar de prepararse diariamente para eso, aún no sabe cómo debería de reaccionar ante la novia de NaeHyung, incluso, cuando la misma escena se ha repetido por los últimos 4 meses.     —H-Hola Noona...     —Estás tan lindo y tierno como siempre, todo un bebecito hermoso, ¡Quiero comerte!—dice con voz tierna presionando ambas mejillas del chico.     —SuJi lo asustas, ¿Acaso no te das cuenta?—NaeHyung trata inútilmente de quitársela de encima, fracasando de inmediato.     Esta chica es imposible cuando se trata de Jungguk, y es que en más de una oportunidad ha dicho que Él despierta ese lado maternal que ella creyó no poseer.     —E-Está bien, Hyung—quita importancia el azabache, ante el rostro mortificado del mayor—. E-Es bueno verla, ¿Cómo se encuentra?     —¡Bien ahora que los veo a ambos!—exclama con espontaneidad, frotándose más del fuerte brazo que ha secuestrado del pequeño. Entre la acción, desvía la mirada divertida a NaeHyung mandándole una señal de alerta por la picardía que logra distinguir en ella—. Gguki eres tan cuchi al oler a bebé. ¿Sabes? Me sigo preguntando cuándo vas aceptar unirte a nosotros en una de nuestras actividades extracurriculares...     —No hay actividades extracurriculares que hagamos, amorcito—de inmediato salta el rubio a decir horrorizado, matándola con la mirada en el proceso.     —Podemos hacerlo c-cuando guste, Noona. Siempre estoy dispuesto hacer un grupo de estudio con las personas que deseen aprender—asegura en voz dulce.     NaeHyung al escucharlo agradece que su mente no tergiverse nunca las palabras. Por suerte sigue siendo un bebé.     —Está potente el asunto—murmura SuJi entre dientes para sí misma, alejándose lentamente de Jungguk—. He recordado que me están esperando...—dice convenientemente, señalando al grupo de chicas que cuchichean a un par de metros de allí—, ¿Nos vemos en el lugar de siempre?—pregunta a su novio, arreglando su sedoso cabello.     —Claro.     La pelinegro se acerca y besa fugazmente sus labios para voltearse a Jungguk y despedirse con un beso en la mejilla. Les regala una última mirada a ambos y corre a donde le esperan para perderse entre algunos ojos curiosos que siguen de cerca dicha relación. NaeHyung se ve súper tentado a bufar, pero los ojitos de venado de Jungguk evitan que lo haga.     «¿Cómo pueden ser tan brillosos y lindos?»     —Hyung—llama tímidamente, centrando nuevamente su atención en el libro de biología. Un ''Umm'' De parte del mayor le hace continuar—, ¿Pasa algo con SuJi Noona? Usted hoy no se veía precisamente alegre.     —¿Con SuJi?—¿Pasarle algo con esa víbora? ¡Pues, una sentencia de muerte es lo que se acaba de ganar! ¡Le restregó sus feos montículos de carne a un bebé que ni siquiera lo notó!—. No, claro que no. Mejor ten—coloca sobre las hojas del ejemplar un gran chocolate de almendras que compró de camino ahí—, no sabía qué comprar y creí que quizás el chocolate te agradaría... Ya que los jugos que hay en la máquina expendedora no te gustan, tampoco la comida poco sana que venden en la cafetería y mucho menos esas galletas de frutas, ¿Cómo se llaman?     Piensa un poco, sentándose sobre la mesa con despreocupación mientras succiona de su leche de fresa.     —FrutiGa.     —Sí, esas benditas frutiGa que tanto dolor de cabeza me dieron en aquel momento que decidí por ellas y no por las de forma de animalitos con sabor a naranja—recuerda en voz risueña, consiguiendo que la vergüenza de Jungguk crezca—. Ese día entendí que eres un berrinchudo horrible, Jeong Jungguk.     ¡No es su culpa! ¡Él realmente ama las galletas de naranja con forma de animalitos, incluso, su animal favorito es el elefante!     —Hyung~     —No, nada de Hyung, en serio me dejaste de hablar durante todo el día por eso, incluso, decías que no tenías nada y sólo mantenías un puchero como lo tienes ahorita. Definitivamente—niega con diversión—. Después te quejas de que te trate como un chiquillo.     —¡Ya, por favor no me haga sentir más abochornado!—súplica cubriendo su rostro con el libro.     NaeHyung sonríe feliz y se echa sobre la mesa permitiendo que los escasos rayos de sol que se cuelan entre las ramas del árbol, choquen contra su rostro con plena libertad.     Jungguk permite que la distracción lo envuelva por varios segundos al quedar su atención fija en la perfecta mandíbula contraria, la envidiable curva de sus labios y abundantes pestañas que pocos en ese país poseen. Pese a su absorción absoluta por los rasgos tan finos que su amigo goza y que ha estado admirando mudamente desde varios meses atrás, una marca de brillo en forma de beso en su mejilla le hace caer en cuanta de la realidad.     —Hyung... Fue en serio lo que dije, cuando Noona y usted deseen hacer un trío de estudio con mi persona, solo dígame, yo estaré complacido de hacerlo. Sabe que me gusta ayudar... Para eso somos los amigos.     —Jungguk... En serio, no vuelvas a mencionar la palabra trío o mi cabeza explotará.     «SuJi, ¡Es que la voy a matar más tarde!»                                                                                                 ...     NaeHyung definitivamente le tiene muchas ganas a SuJi, y no precisamente de darle amor como el resto de gente en ese instituto piensa. En este momento solo quiere su cabeza en bandeja de plata, llámenlo exagerado, ¡Pero es que no puede encontrar tranquilidad después de la situación de esta mañana! Incluso durante todas las clases, que no pudo concentrarse, como cosa extraña, le pareció inaceptable que ella le haya recostarle sus pechos con tanta normalidad.     «¿Y si a Jungguk le gusta sentir esas pelotas y no las que tengo yo? esto me matará, ¿Por qué a Jungguk le gustaría sentir mis...? Mierda, me imagino las suyas y... ¡BASTA! ¡ERES PEOR QUE UNA RATA! No es mi culpa. ¡SÍ ES TU CULPA, PERVERTIDO!»     Después de tanto atormentarse con lo mismo ha llegado finalmente a una conclusión; efectivamente los extraterrestres existen. No, no esa no es la conclusión... ¡JODIDA CABEZA MÍA! El punto es que está por lo menos 90% seguro que detrás de tan estúpida insinuación por parte de SuJi, hay un ser malvado-Enano-Estúpido y pelinaranja que es el autor intelectual de toda sus desgracias, ¿Qué otra explicación cuerda puede encontrar? ¡Ninguna! SuJi por más que le guste molestarlo no haría eso solo por hacerlo, no está en ella ser así de malvada. Bueno... Lo de malvada lo pone en tela de juicio, pero al menos no es así de malvada con su Ggukie.     —Debo dejar de referirme a él como si fuera de mi propiedad—se queja, mordiendo sus uñas con más pensamientos de lo que su cabeza pueden manejar mientras espera en las escaleras de la última torre del instituto.     Con fastidio después de esperar por más de lo razonable, termina por sentarse en uno de los escalones superiores, escalón que está seguro tiene más historias de sexo de las que él tendrá en su vida. Resopla molesto. Es claro, si sigue con esa absurda idea que se ha ido desarrollando desde un tiempo para acá, que básicamente consiste en que Jungguk se dé cuenta que le gusta y lo haga suyo así como pasan en las historias de romance, será él quien morirá virgen.     Virgen pero bello, claro.     —Jodida vida...     —¡NaNa!—grita dulcemente la pelinegro al inicio de las escaleras.     NaeHyung que aún se sigue apuñalando con la virginidad eterna que no quiere poseer, rueda los ojos y se cruza de brazos como muestra de su inconformidad. No le gusta ese sobrenombre. En serio, siempre recuerda aquel anime de NANA y el “Te creeré aunque sea mentira” de Nobuo, y le duele. ¡Quiere olvidarlo! Sus grandes cuestionamientos son interrumpidos al ver la figura sonriente de SuJi una escalera por debajo de la suya, casi, como si estuviera esperando el mínimo movimiento para atacar. Traga saliva.     —¡NANI-NANA!—y ataca. Completamente, la estupidez de Jimmy se le ha pegado al pasar mucho tiempo con él—. Disculpa la demora, es que me estaba maquillando.     —Claro—sisea con mal humor. Una vez la chica ocupa el lugar a su lado él la asesina con una única mirada fulminante—. ¿Me puedes decir qué pasó por tu cabeza al comportarte de esa manera esta mañana? ¡E-Es el jodido colmo, SuJi! Dime que no fue idea de Jimmy...     —Ah, a veces olvido que eres un chiquillo—SuJi deja de lado su actitud linda y sonríe ladinamente con burla a su dirección—. Jimmy me dijo que te pondrías un poco loco si hacía algo así delante de tu amor platónico.     —Jungguk no es mi amor platónico—se apura aclarar—. ¡No soy un chiquillo! Eres tan molesta, ¿Desde cuándo soy tema de conversación entre Jimmy y tú?     —¿Desde que NaeJunior no se paró en mi cama y me confesaste entre un ataque que eras homosexual y tu sueño siempre ha sido que te follen y no follar? Sí, quizás fue desde ese momento—responde con tranquilidad, como si estuviera recitando un poema bastante trillado. ¡Fue la experiencia más deshonrosa de la vida de NaeHyung! ¡¿Cómo puede decirlo así?!—. Deberías de soportar un poco mis juegos, me rompiste el corazón—su labio inferior realiza un puchero.     —¡Yo no tuve un ataque!     —¡Te pusiste a llorar y me dijiste que no era yo, que eras tú! ¡No seas descarado, tuve que consolarte y limpiar tus lágrimas con el papel higiénico que se supone utilizaría para limpiar tu semen!     —¡Por la sirenita, eso no es cierto!     —¡Claro que sí, NaNa mentiroso!     —B-Bueno, quizás tengas un poco de razón, ¿Okey?—SuJi lo observan incrédula—. ¡Jodida madre! ¡Tienes razón, entré en pánico y casi me desmayo después de tocar un poco tus pechos! ¡Justo por eso sigo pensando que es algo estúpido que continúes fingiendo que eres mi novia, SuJi! En serio...—cambia su tono de voz a uno más bajo, casi rozando lo preocupado—, será devastador para ti si alguien se entera que soy homosexual estando contigo, no creo que le haga bien a tu autoestima que la gente comience a cuestionarse cosas sobre ti.     —Deja de decir disimuladamente que te preocupas por mí, idiota—golpea el brazo de NaeHyung con flojera—. Si soy completamente sincera conmigo misma, siempre supe que eras homosexual, digamos que tengo un imán para chicos gays que nunca falla. Es tan molesto a veces... En serio me gusta mucho tu forma de Dios griego, sin contar que ese apodo de ''Sr. Orgasmo'' Me llenaba de satisfacción al sentir la envidia de las demás al mirarme—murmura risueña—. ¡El punto es que lo hago por ti! Quizás dándole celos al niño, se dé cuenta que estás lamiendo el piso por dónde camina y te voltee a ver, ¿Quién dice que no es posible?     De todos los errores que ha cometido en su vida, uno de los más cuestionables es haber jugado con ella y con otras chicas de la forma en que lo hizo. Al menos con SuJi se creó ese lazo de amistad y confidencialidad que solo con Jimmy había podido crear, por suerte, ya no tiene que fingir frente ella ni como novio, ni su doble vida. Eso lo llena de mucho alivio.     —Espera, ¿Es tan obvio que quiero que Jungguk me dé y no clases precisamente?     —Tu cara de pasiva es como un libro de biblioteca, NaNa. Por más que los demás crean ese papel de macho azotador que intentas llevar, tu pasividad sale por los poros. No olvides, imán gay—se señala con suficiencia—. Al menos tres de mis novios han salido del closet luego de empezar conmigo y quedamos como amigos, he aprendido cosas. Vaya, tú eres el cuarto... Creo que tengo el don de darles la felicidad a las demás personas, así que definitivamente serás feliz con Ggukie. Pero créeme cuando digo que necesitas ayuda, él... Es demasiado inocente.     —Ya, ya, entendí—corta—. Supongo que me tranquiliza que seas algo así como la puerta de la felicidad, sin ofender.     —Ya nada me ofende—tranquiliza—, Por cierto, Jimmy me dijo que invitó a Junggukie a la fiesta de su aniversario q...-     —No lo llevaré—dice rotundamente—. No, no y no.     —Vamos, no seas aguafiestas.     —No, claro que no lo voy a llevar.     —Nae~     —Nou.     —¡P-Pero..! ¡Haz lo que te dé la gana!—se aparta con molestia de su lado para colocarse de pie—. ¡Quédate soltero y amargado por el resto de la vida! ¡Y cuando eso suceda, llamaré a Jimmy para que llame a Dakho y hagamos una reunión de chisme hablando de los gatos que criaras por el resto de la existencia terrestre!—baja las escaleras enfurruñada, fingiendo indignación.     —SuJi—llama con cansancio, cayendo en su trampa—, no te molestes, ¿Sí? Te he dicho que te ves como una Noona fea cuando eso sucede.     —Maldito, cállate. ¿Vas a ir a la fiesta y llevarás al escuincle contigo o no?     —Si digo que iré, ¿Estarás feliz?—una sonrisa de oreja a oreja se planta en el rostro de SuJi apenas escucha eso. Con lentitud se gira sobre sus talones y deja escapar una pequeña carcajada satisfecha.     —Eres fácil de convencer.     —Y tú una completa bruja, ¿Dónde dejaste el libro?     —Soy un amor—le lanza un besito, mientras guiña un ojo—. Solo piénsalo... Tener su polla entre tu boca saboreando el sabor ácido y amargo de su presemen en tu lengua mientras lames su glande enrojecida lentamente. Entonces Jungguk te va a llamar con su usual tono tierno "H-Hyung... No chupe ahí" Y un segundo después un chorro de semen tipo anime hard +30 te llenará toda tu perfecta cara de sus hijos.     —¡C-Cállate!—pide rápidamente tapando su rostro enrojecido—. Cuando vea a Jimmy me las pagará, ¡Sé que te pidió que hicieras esto!     Lo peor de todo es que se lo ha imaginado completamente... Incluso, puede sentir el sabor salado de los fluidos de Jungguk en su boca como todo un enfermo.     —¿Cómo crees?—finge demencia, mientras su rostro inocente dice todo lo contrario—. Novio de mentira, me voy—informa.     Lanza un beso, y baja las escaleras con rapidez. Una vez está bastante alejada de NaeHyung, saca su móvil y marca aquel número que está entre sus favoritos.     —Mimi, NaNi ya cayó... Aja... Arregla todo lo demás... Hagamos que ese tonto deje de ser soltero en esa fiesta... JAJA... ¿Consoladores?... ¡¿40 CENTÍMETROS?!. Ah, eres un sucio, no creo que a Nae le guste eso... ¡Hagámoslo!    -Hany  
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