— ¿Tienes caballos? — preguntó Jenn, Toribio se quedó pensando un momento. Por qué no, no los tenía. — Si, pero te llevaré a verlos otro día, por la bulla que están haciendo deben estar alterados, no quiero que te asustes — respondió en modo protector y ella asintió con la cabeza. — Entonces ¿Qué haremos hoy? — preguntó Jenn. La cabeza de Toribio tenía muchas ideas, muchas que lo volvían loco pero Jenn no podía hacer muchas cosas hoy. Debía dejarla descansar, poco a poco la irá moldeando a su gusto. A que lo aguante como a él le gusta. — Puedo mostrarte la finca y más tarde podemos estar en la piscina, eso ayudará al dolor que sientes — Jenn asintió y subió sus piernas al regazo de Toribio. Ella no se había dado cuenta pero estaba mostrando de más considerando que debajo de la ba

