— Deanne, necesito una respuesta — pide Lucas, su voz es tensa y su cuerpo está tan rígido. Realmente no sé cual de los dos está más pálido, si él o yo. Mi mente viaja a mil por hora, buscando desesperadamente una excusa que sea creíble y factible, porque de verdad no quiero que piense que estoy embarazada. Tampoco puedo decirle que, en realidad, su hermana es la que está esperando un bebé y no es de su novio, ya que este es muy, muy gay y además está en una relación con su otro hermano. De solo pensarlo me da escalofríos, no puedo decir la verdad, no me corresponde, además, juré guardar silencio. — Es de Mayra — digo, rogando que mi mejor amiga no salga de su habitación. — Por supuesto que yo no estoy embarazada. Su expresión se divide en dos partes, la primera es el alivio, lo que

