Candace y yo estábamos sentadas junto a la ventana en la cafetería el sábado por la mañana, bebiendo cappuccino y comiendo pancakes. Ella estaba moviendo su comida con el tenedor, aparentemente sin ninguna intención de comérsela. Detestaba verla así, tan ausente. Bebí un sorbo de café antes de comenzar con mi discurso. - ¿Y bien? – dije con una sonrisa en el rostro. – ¿Han hablado Nate y tú de la fecha? ¿El tema? ¿Algo? - Oh – ella levantó la vista y se encogió de hombros. – Quiero que sea en Junio, pero Nate prefiere Agosto. Y quiero algo sencillo pero elegante. “Sencillo pero elegante. Grandioso, esto va a ser pan comido.” Dije con sarcasmo en mi cabeza. - Pues, Junio es muy pronto – hice una mueca. – Y organizar una boda es mucho trabajo. - Pero en agos

