Hace un largo rato que Aramis se estaciono, yo solo espero para intentar calmarme un poco y entrar a casa, no quiero hablar de lo ocurrido no quiero interrogaciones ni mucho menos, suficiente tuve con este encuentro. Estoy cansada solo deseo que mamá no se encuentre despierta, así me iré directamente a mi habitación y echarme a dormir, detesto que esta situación me duela como ahora lo hace. Sin siquiera abrir mi boca paso a quitar mi cinturón y abrir la puerta del coche, le doy una mirada fugaz a mi amigo este no voltea a verme. Sabe que no es el momento adecuado para yo entablar una conversación y contarle lo que está ocurriendo, mas sin embargo dejo un fugaz beso en su mejilla y con prisa bajo de su coche. Cierro la puerta y al rodearlo abro la de casa y no volteo, solo escucho que se

