53

1620 Words

Amenazas La oscuridad de la habitación era casi total, interrumpida apenas por la tenue luz que se colaba por las rendijas de una ventana clausurada. Elizabeth abrió los ojos con dificultad, su mente nublada y pesada por el efecto residual del éter. La boca le sabía a cobre y algo amargo, y el latido en su sien era constante y punzante. Se permitió unos segundos para respirar profundamente, intentando ordenar sus pensamientos. Cuando trató de moverse, sintió la presión de las cuerdas alrededor de sus muñecas y tobillos. Estaba atada a una silla de madera firme, con los brazos asegurados a los reposabrazos y los pies sujetos a las patas. Sus dedos tantearon el material; las cuerdas eran ásperas, probablemente de cáñamo y estaban atadas con un nudo preciso y fuerte. La habitación estaba

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD