Capítulo 2: Sospechas

2461 Words
"Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré". Gabriel García Márquez NATE Verla descansar sobre mis brazos mientras acarició su abultado vientre, sientiendo a mis pequeños moverse, es de las mejores sensaciones del mundo y una experiencia que me gustaría repetir muchas veces. Cuando supe de la existencia de Sofía me volví loco y cuando la conocí, de inmediato morí de amor por ella y supe que me tenía a sus pies. Jamás espere tener hijos, pensaba que toda la vida estaría solo siendo el ogro que era. Pero Amina, literalmente me cambia la vida desde el momento en que la conocí, me cautivo con su actitud, personalidad y por que no también admitir también, con su belleza que me dejo embobado. Todo en ella me llamaba, la cague, hice cosas que no debía, la aleje de mi cuando menos debía y cuando ella más me necesitaba. El hecho que me perdonará y nos diera una nueva oportunidad para ser feliz, fue sin duda alguna, una de las mejores noticia que había recibido en mi vida. Se que no soy el mejor, pero soy el que más la ama y amará en este mundo. Nuestros hijos son fruto de ese inmenso amor que le tengo a mi mujer y que nos proclama como la familia que somos y que siempre seremos. Nos quieren separar, nos desean ver alejados y destruidos, el egoísmo de otras personas nos quieren hacer daño, pero no lo conseguirán. Ya no soy el mismo idiota de años atrás, ya no dejaré que las amenazas de nadie se interpongan en mi felicidad o en mi familia, no dejare que nunca nadie mas nos vuelva a separar. Nuestra casa esta completamente resguardada no solo con seguridad por cada rincón, si no, que también con guardias que deben estar al pendiente de todo lo que suceda, hasta de la cantidad de conejos que se paseen por nuestro jardín. Decidí trabajar desde casa para estar al pendiente de todo, por sobre todos de mis negocios, los que comparto con mi familia, los míos propios y los que estoy llevando a cabo de mi nueva familia. Como Amina no puede moverse del todo bien, al estar ya en la etapa final del embarazo y mas al ser múltiple, nos indicaron que debíamos andarnos con cuidado por que cuando son mas de uno, suelen nacer antes de la fecha estipulada, así que hablando con ella, le indique que yo la reemplazaría en la empresa de su familia hasta que ella se encuentre lista, lo que considero en un año mas. Con mis padres no tengo la mejor de las comunicaciones, de hecho ya ni hablamos, solo me comunico con mis hermanos que siguen necesitando de mi. La que viene mas seguido a visitarnos es Ava, mi pequeña hermana adora a su sobrina y compartir con mi mujer, así que siempre se hace el tiempo para venir a vernos y disfrutar unos días con nosotros, el que mas contento le hace esa noticia es a Mason, quien se declaro enamorado de ella y que desea tenerla por siempre en su vida, me hermana literalmente lo envía al demonio cada vez que el dice eso. Tienen una relacion bastante particular, que nos saca sonrisas a todos. No me meto, dejo que ellos arreglen sus cosas como puedan y su terminan juntos, bueno, solo el tiempo lo dirá. Amo el hogar que estamos construyendo, esta casa que adquirí para todos nosotros me enamoro desde el primer momento y cuando vi el jardín, imagine a nuestros hijos corriendo, no lo dude y la compre. Fue una maravillosa decisión, estamos muy bien viviendo los tres, pronto cinco. Veo a mi mujer dormir tan tranquila que con suerte respiro para no despertarla, acaricio sus mejillas y su cabello esparcido por mi cuello, pecho y brazo. Me encanta tenerla así, añore estos momento durante los años que estuvimos separados que cada nuevo día que vivo a su lado, me parece un espejismo, que es todo irreal y que en algún momento despertare y no la tendré mas a ella a mi lado, cosa que me hace despertar alterado cuando sueño eso pero me calmo al instante que veo a mi lado y esta ella durmiendo junto a mi. Amina y mis hijos son todo lo que necesito para ser feliz, no necesito de nadie o nada mas. - Papi? - escucho una pequeña vocecita en la puerta de nuestro dormitorio. Miro hacia ese lugar y veo a mi pequeña castaña refregándose sus ojitos somnolienta sacándome una sonrisa de inmediato. - Mi amor, que haces despierta a esta hora? - le digo apenas la veo, son solo las 6 de la mañana y ella debería estar descansando. Se me llena el corazón de amor y el pecho de felicidad al saber que esa pequeña hermosa es mi hija, que es el fruto del amor que nos tenemos con su madre, lo que me hace acordarme de la sorpresa que le tengo para este fin de semana. Se que esta cansada de estar dentro de estas cuatro paredes, por lo cual, he decidido llevármela el fin de semana a la playa para que disfrutemos unos días de paz, tranquilidad, playa y naturaleza. Cuando le comento a su familia estuvieron de acuerdo y decidieron unirse a nosotros en este viaje, claramente mi mujer no tiene idea de nada, quiero que sea una sorpresa pero esa no será la única y se que la otra, le encantara aun mas. - No puedo dormir - dice mi pequeña viéndome con un puchero, sonrió ante esa bella imagen. - Ven aquí, la cama de papás te puede ayudar con eso. ¿Quieres dormir abrazada a mi, princesa? - le digo y ella corre hacia mi encuentro, de un salto se sube a la cama y comienza a gatear hacia mi costado libre, por que del otro tengo a su madre durmiendo profundamente. - Mami, duerme? - pregunta en un susurro cerca de mi rostro viendo a su mamá con curiosidad. Asiento en respuesta. - Así es, los bebés la cansan demasiado, así que tiene mas sueño del normal y debemos dejarla dormir mucho - digo explicando a mi pequeña. Es cierto todo lo que dije aunque no tanto, por que esta así de cansada por el embarazo y luego de haberle hecho el amor durante varias horas, que la dejaron mas cansada de lo normal. - Puedo tocar? - pregunta apuntando el vientre de su madre y yo asiento con una sonrisa. - Hazlo pero recuerda...con cuidado - le digo y ella asiente feliz. Veo como se acomoda mejor casi encima mío y acerca su manito al vientre de su madre, de forma simultanea, sus hermanos se comienzan a mover desesperado al sentirla. Todavía no nacen y tienen una conexión increíble entre los tres. Escucho un gruñido de mi mujer y debe ser por el dolor que le producen los movimientos desesperados de los mellizos. Sofia se asusta pensando que le hizo daño y me ve con sus ojitos cristalizados. - No llores mi amor, no le hiciste daño a mami, es solo que tus hermanos se mueven demasiado provocándole malestares, pero esta todo bien, bueno? - le digo limpiando su rostro de las lagrimas que derramo por miedo al pensar que hizo algo malo o que hirió a su mami. Ella asiente no muy convencida, para después acercarse a mi y abrazarme. - Te amo papi - dice y mi corazón salta en el pecho, todavía no me acostumbro a todas las muestras de afectos, todos los Smith son de esa manera y siempre me descolocan. - Y yo te amo a ti mi princesa hermosa - le digo llenando su rostro de besitos mientras la escucho sonreír despacio para no despertar a su madre. La cual, se acomodo lo mejor que pudo y siguió durmiendo. Me perdí en mis pensamientos otra vez y veo como mis dos mujeres duermen tranquilamente una en cada brazo y solo pienso, que me siento lleno y completo. Ellas son mi familia y todo lo que necesito. ***** Luego de quedarme dormido con mis amores y descansar hasta bien tarde, me levante a eso de las 10 de la mañana para preparar el desayuno. Me encanta consentirlas, por eso cada día me encargo yo de preparar su alimentación, las tres del día. Solo tenemos personas que nos ayudan con el aseo, la piscina y los jardines, del resto me encargo yo. Yo soy la chacha de mis mujeres. Me levanto como puedo sin despertarlas y antes de salir de la habitación, ya duchado y vestido las veo por ultima vez, ambas durmiendo abrazadas y tranquilas, como las deseo ver siempre. Con una sonrisa me dirijo al primer piso donde las personas del aseo ya comenzaron a trabajar, veo como el perrito que me pidió mi hermosa hija corre desesperado al patio al momento de despertar, lo que me saca una pequeña sonrisa. Veo como las chicas del aseo me ven como un trozo de carne andante, las cuales se me han insinuado ya varias veces de forma descarada cuando mi mujer no esta presente pero no les presto atención alguna, me tienen sin cuidado lo que ellas quieran, yo soy fiel a mi mujer y a nadie mas. Solo quiero, deseo y amo a Amina, la mujer de mi vida. - Señor, buenos días. ¿Desea que lo ayude en algo? - pregunta la castaña coqueteándome, creyendo que es sensual cuando no lo es y para rematarla, revolotea las pestañas como si llamara la atención de esa manera. - No - es todo lo que digo con tono seco y malhumorado pasando por su lado sin detenerme a mirarla. - Pero señor, yo puedo...- me detengo cuando la mujer insiste y me giro para encararla, al menos la paso unos veinte centímetros, así que debo mirar hacia abajo. - ¡He dicho que no! y si deseas seguir conservando tu trabajo, lo mejor que puedes hacer es dejar de coquetearme y hacerlo. No me interesas y nunca lo harás, la mujer que esta arriba durmiendo es la única que quiero y nadie se le puede comparar. ¿Te quedo claro? - digo de forma amenazante. Ella traga grueso, se pone pálida y asiente con la cabeza temblorosa. - S-si, si s-señor...p-permiso - la veo correr despavorida y yo me giro para seguir con mi misión. Al llegar a la cocina me sorprende ver a Mason ya instalado. - ¿Se te perdió la cocina de tu casa? - le digo dirigiéndome de inmediato a la cafetera. - No, por que lo preguntas? - dice bebiendo y comiendo de lo mas tranquilo. - Por que últimamente te veo demasiado por acá y por supuesto, siempre en la cocina, comiendo - suelto viéndolo por sobre mi taza de café que estoy bebiendo. Mason levanta su rostro indignado por lo que dije, lo que me saca una leve carcajada. - Me ofendes, no vengo tanto y no solo a comer...solo vengo a ver a las mujeres de esta casa y las que te tienen de las bolas - dice intentando molestarme. Me encojo de hombros con lo ultimo que dice. - Me da igual, que me tengan agarrado de donde sea mientras las tenga conmigo. Al menos ellas si me prestan atención. ¿Cómo te va con mi hermana? - me pone mala cara por mi pregunta lo que me saca una gran carcajada. - Ni me la menciones, ella me odia y no quiere nada conmigo. Como cuñados, deberías ayudarme - dice cruzándose de brazos y viéndome molesto. Niego con la cabeza. - No, mi hermana sabrá lo que hace. Ese no es mi territorio, lo siento - digo ignorando sus reproches y lamento del por que mi hermana no le da ni la hora. Comienzo a preparar el desayuno para mis dos hermosas mujeres. Preparo huevo revuelto, waffles, jugo natural de naranja, tostadas, y caliento algunos muffins que hicimos ayer por la tarde con Sofia. - Nate...- escucho la voz de Mason a mi espalda. - Hmmm - es todo lo que respondo y sigo con lo mío, comenzando a poner la mesa, por que se que pronto bajaran con hambre. - El investigador me dio noticias - me tenso al escucharlo y levanto mi mirada para verlo. Detengo lo que estoy haciendo y me concentro en lo que sea, tenga que decir. - ¿Qué te dijo? ¿Hay alguna novedad? - pregunta con la mandíbula apretada y el cuerpo tenso. - Si, descubrió que Kate saco una gran cantidad de dinero en efectivo del banco, y que hoy tomo un vuelo con destino a Canadá. Creemos que ahí puede estar Ethan escondiéndose, están siguiendo sus pasos para averiguar mas - dice y yo asiento. Lo sabia, sabia que esa maldita mujer tenia algo que ver con todo esto, Ethan no tiene los medios para llevar a cabo lo que quiere y desea hacer con nosotros, pero esa zorra si, así que están juntos en todo esto. - Eso no es todo...- dice y suspira cansado viéndome con precaución, y dudando si me dice o no lo siguiente. Trago grueso, por que no se que saldrá de su boca, aunque ya lo imagino. - Suéltalo - respondo simple pero con mis manos convertidas en puños. - Tu madre...ella, al parecer también tiene algo que ver - dice y maldigo por lo bajo golpeando con mis puños la isla de la cocina. Otra maldita mujer que en vez de estar a mi lado, lo único que quiere es verme destruido. - ¿Por que piensan eso? Digo, yo también lo sospecho pero por que ahora están tan seguros? - digo dándole la espalda intentando canalizar mi rabia e ira que siento. - Por que la siguieron, ella también fue al banco y saco dinero para...para después reunirse con alguien en una cafetería, bastante alejada del ojo publico. Creemos que le estaba pagando a alguien para que le hiciera algún trabajo. El investigador me envió las evidencias para que después las veas - maldigo mil veces mas, quisiera golpear o romper algo ahora mismo. ¿Cómo es posible que mi propia madre sea así? Entiendo que me odie por que no fui el hijo que esperaba y que claramente, jamás hice lo que me pidió. Pero de ahí, a querer dañar a mi mujer a mis hijos? Considero que es colmo, inaceptable y si tengo que eliminarla para que mi familia este bien, lo haré, aunque sea mi maldita madre.
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