Los días pasaban y Alexandra no reaccionaba, Elena iba a verla todos los días, era a la única a la que permitían verla. Joseph y Steph estaban preocupados por no saber qué ocurriría a partir de ahora con Alexandra. —Ele, nos ha salido un trabajo, mi padre desea verme, lo siento, pero necesito marcharme, regresaré pronto—informó Jeff. — ¿Qué tipo de trabajo? —cuestionó Elena, desconfiada. —No lo sé, no me dijo tan solo me dijo que me necesitaba, estaré bien, no te preocupes—le sonrió marchándose. Elena sabía que no podía impedirle cada que su padre lo llamaba, ella no odiaba a su padre, pero si las cosas que hacia que Jeff hiciera para mantener el lugar en su manada. En la empresa las cosas estaban patas arribas, no se sabía quién había extendido el rumor del secuestro de Alexandra. E

