Todo aquello le resultaba extraño a Elena, siempre al primero que buscaba era a Jeff, más ahora había buscado a Jonh, no sabía lo que había ocurrido después de que ella había tomado tanto. Aunque si de algo estaba segura es que sus hombres no eran del tipo que se sobrepasaban de una mujer ebria. Al contrario, ellos siempre la habían protegido de aquellos que querían sobrepasarse con ella. — ¿Cómo supiste que es mi comida favorita? —cuestionó. —Tan solo fue lo primero que se me ocurrió hacer, además es lo único que puedo cocinar, por eso siempre pido comida a domicilio—dijo sonriendo. Se dio cuenta que Jonh estaba avergonzado por lo que acababa de decir. Tenía sueño aun y todo le daba vueltas, aunque agradecía que Jonh y no un completo desconocido estuviera ahí. Estaba cansada, sus ojos

