—Joseph, ¿qué tienes? —preguntó Esther, al verlo bastante distraído. —No lo sé, es como un presentimiento, Elena, desde que se fue no se ha comunicado con nosotros ella, nunca hace eso, siempre está en contacto a como sea, quizás Steph sepa algo de ella, le preguntaré—comentó su esposo. El cansancio de Joseph se notaba. Debía de hacerse cargo de la manada, la empresa y debía de velar por el bienestar de su familia. — ¿A qué debo tu llamada padre? —preguntó Steph al otro lado de la llamada — ¿Sabes algo de Elena? No se nada de ella desde que se fue de aquí y me preocupa. Tengo una extraña corazonada—se sinceró su padre. —La vi hace unas cuantas horas atrás, estaba extraña. No se en que ande ella padre. Un sujeto me amenazó creyendo que yo tenía alguna relación con ella, lo he investiga

