¿Licántropo?

1124 Words
Arcángel Metatrón Lo que tanto temíamos al fin sucedió. Se rompió la primera capa protectora que impedía que los demonios cruzaran al plano terrenal. ¿Lo extraño? Solo ocurrió en una estación de tren, justo donde se encontraba la mensajera divina. ¿Lo malo? Aún no está preparada para afrontar su destino, aún no cree en nuestro Padre y aún no sabe la conexión que tiene con los licántropos, solo nos toca esperar y cantar alabanzas para que Ángela no caiga en la oscuridad. Ángela Quería abrir los ojos pero mis párpados pesaban, sentía como mi cuerpo estaba en total relajación en estás sábanas suaves, frescas y con un exquisito olor a hombre, definitivamente quería dormir más pero no recordaba que mi gato oliera a macho, ni que mi cama fuera tan suave, hasta que ¡PUM! Recordé la terrible mañana que tuve y me levanto con premura quedando sentada en la cama y arrepintiéndome por el mareo que me da, sostengo mi cabeza hasta que escucho la voz cariñosa de una señora. —¡Oh Luna no debe despertar así, le hará daño! Ella me quita las manos para mirarme a los ojos. —¿Quién carajo es usted? Yo no me llamo Luna, me llamo Ángela, ¡Ay no! ¿Dónde estoy? —digo esto último levantándome de la cama y revisando la habitación en la que me encuentro. Es del tamaño de todo el apartamento en el que vivo, tiene una hermosa cama matrimonial en el centro cuyas sábanas son blancas, y toda la decoración es a base de n***o, blanco y marrón; hay tres puertas en total y un ventanal de toda una pared y mucha más decoración de hombre, ¿Y yo? Bueno pues yo tengo otra ropa, súper normal todo, despiertas en una habitación de ensueño y con otra ropa, y no solo eso, es ropa de marca, estoy vestida con un conjunto deportivo color salmón. —¿Por qué tengo otra ropa? ¡¿Quién es usted?! Escúcheme, yo no tengo dinero para pagar por mi liberación, soy pobre ¿Me entiende? Ni siquiera tengo más de 500 seguidores en i********:. —Luna cálmese —se río de una forma cariñosa —, es usted bien chistosa, algo me decía que despertaría así. —Yo no me llamo Luna, creo que tienen a la persona equivocada. —Está bien, ¿Por qué no mejor se acuesta nuevamente? —mientras dice esto me dejo llevar a la cama, algo me dice que la señora no es mala —Contestando a su pregunta fui yo la encargada de limpiarla, curarla y cambiarle la ropa, no le iba a poner esos trapos llenos de líquido infernal. —¿Llenos de qué? —¿Se estará refiriendo al líquido n***o? —¿Qué pasó con las personas de la estación? —No se preocupe, yo iré a informar al Alpha que ya está despierta, él tiene más información y estará feliz de verla tan llena de vida —y se marchó dejándome sola en esta habitación. ¿Alpha, será el hombre con los ojos de dos colores? Pero Alpha es una asignación para ángulos trigonométricos … aunque es un buen sobrenombre. Lo siento por la señora pero yo no me pienso quedar acá, así que salgo por la misma puerta que ella, descalza camino despacio y cierro con suma delicadeza para no hacer ruido, al salir me encuentro con un pasillo largo con muchas puertas y al finalizar unas escalas, creo que por lógica la salida debe estar abajo, así que desciendo por estás despacio imitando el sigilo de mi gato y mirando hacia todos los lugares por si me encuentro a alguien pero no, por tanto me confío, cuando estoy a punto de terminar las escalas escucho un carraspeó de una voz masculina lo que me asusta haciendo que me agarre del barandal de la escala, volteo y veo al hombre de los ojos de dos colores apretando los labios conteniendo una risa. —¡Oiga, ¿Qué le pasa? Casi me mata de un susto! —mientras llevo una mano a mi pecho él solo se ríe. « Maldito ». —Primero … —carraspea para dejar de reírse —no me llamo "oiga" me llamo Ian, y segundo no tienes que pisar como si fueras a dañar la alfombra y si la dañas te compraré una nueva. —Me importa poco como se llame, le dije que no quería venir con usted. —Siento que te haya traído por la fuerza pero no podía dejarte a la deriva, ¿Podrías decirme tu nombre? Suspiro, no puedo ser grosera si él no lo es conmigo, solo me ha ayudado o eso creo, la verdad que es nunca sabremos las intenciones ajenas, pero tengo que informarme sobre lo qué pasó y ponerme en contacto con mi madre. —Mi nombre es Ángela, y te disculpo por haberme secuestrado —lo miro a los ojos y siento como en mi estómago se genera cierta presión que me gusta al ver como sus ojos se iluminan y miran directo a los míos, justo en este momento puedo apreciar mejor al espécimen de hombre que tengo al frente. Alto, mentón definido, labios carnosos, cejas prominentes, musculoso y sé que debajo de esa camiseta polo tiene un muy buen trabajo torso. —Tendrás mucho tiempo para contemplarme pero ahora quiero que hablemos. Carajo, no me había dado cuento que estaba babeando hasta que habló, genial ahora estoy roja como un tomate y mirando el piso como si fuera una obra de arte mientras él está sonriendo al ver que me lo como con la mirada. —Perdón … si … este … tengo dudas … y —¡Aggg! Y ahora gagueo, más boba no puedo ser. « Vamos Ángela, respira y formula palabras coherentes ». Respiro profundo para concentrarme y continuo con la voz lo más firme posible. —Quiero hablar con mi madre, necesito saber cómo está. —No te preocupes, ella está bien, el ataque solo fue en la estación del tren donde te encontrabas y mis soldados estás protegiendo a tu madre. —Bien … no entiendo nada, ¿Qué eran esas cosas? Él me invita a entrar a lo que creo que es su oficina pues es una habitación el doble de grande que el dormitorio con una sala de estar, bibliotecas y un escritorio inmenso dónde se posaban un mapa y varios papeles. Me siento en un mueble gris de la sala e Ian se sienta al frente, separándonos una mesa de vidrio. —¿Has escuchado el término "licántropo"? Y con esa pregunta me deja pensando que nunca conoceré a un chico que esté guapo y cuerdo.
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