SAM
Desperté con una cálida respiración en mi cuello, cuando estuve totalmente despierto, me moví con agilidad tratando de no despertar a Ámbar ,con éxito me puse de pié y fui al baño donde lavé mi rostro con agua fría, tomé mis cosas y sin hacer ruido, me fui. En cuanto estuve en mi casa me dí una ducha y me puse ropa cómoda.
– ¿cómo estuvo la gala? –escuché a Rosa, una mujer de unos 55 años ,alegre y sonriente, quien cuida la casa y la mantiene limpia.
– estuvo bien –comenté sin ganas bebiendo un sorbo de café recién hecho, me senté en la isla de la cocina y cotillee mis r************* hasta que una llamada me interrumpe– Emily –atendí.
– ¿a qué hora piensas venir? –preguntó cabreada. Lo pensé un momento hasta que lo recordé, hoy es el cumpleaños de Eliot.
– lo siento... –me disculpé tomándome el puente de la nariz– sabes que anoche tuve una gala importante y esos eventos siempre terminan tarde –me excusé.
– está bien, entiendo...ven cuando puedas –habló con decepción.
– enseguida iré –le aseguré antes de despedirnos y cortar la llamada.Un par de minutos después ya tenía un regalo envuelto y una sonrisa asegurada.
Eliot es el niño que por un tiempo creí que era mi hijo ,pero no fue así, en realida Emily me engañó solo para poder quedarse conmigo ya que sus dichosos padres la habían echado de su casa y no sabía a donde ir. Ella me prometió que solo se quedaría hasta que el monstruito naciera y entonces buscaría empleo, pero el supuesto padre de Eliot se había enterado de que tendría un bebé y entonces se volvieron novios y hasta ahora viven felices como lombrices, forman una hermosa familia que la verdad envidio.Y aún no puedo creer que había olvidado completamente el cumpleaños del montruito, soy un idiota y de los peores.
– hasta que te apareces –comenta Héctor el padre de Eliot y esposo de Emily.
– déjame en paz ¿dónde está Eliot? –
– TÍO SAM! –escuché su grito y luego lo vi correr a mi.
– feliz cumpleaños campeón –le dije después de abrazarlo y comenzar una guerra de pequeños golpes suaves, me arrojé al piso fingiendo dolor– tiempo tiempo tiempo –pedí gimoteando, provocando la risa de Eliot .
– que marica –sonrió con gracia.
– ¿a quién le dices marica? –pregunté levantándolo en el aire, prolongando aun más su risa.Lo amo eso sin duda, gracias a ese pequeño aún sigo conservando una pizca de amor y es que no quiero perder esa sensación– ten tu regalo –dije dejándolo en el piso.
– ¿cómo se dice? –le preguntó Emily.
– gracias –dijo Eliot con una tímida sonrisa. Abrió el obsequio y se emocionó– una PlayStation nueva! –gritó de emoción.
– última generación –dí arrogancia– ¿por qué no lo pruebas con tus amigos? –le pregunté.
– ¡gracias! –volvió a gritar abrazándome, dio media vuelta y salió corriendo directo al patio trasero donde sus amigos estaban.
– lo volverás arrogante como tú –comentó Héctor , otra vez.
– tal vez –sonreí de lado– no es su culpa tener un tío tan genial como yo –volví a echar arrogancia. Provocando que ambos rueden los ojos.
Estuve toda la tarde allí contándole a los niños sobre las carreras y los autos mientras comía sin parar los cakes, me sentí el payaso de la fiesta, el entretenimiento. Pero bueno, la recompensa fue verlos feliz.Cuando la noche se hace presente decidí ayudar a Emily a limpiar mientras que Héctor trataba de hacer dormir a Eliot.
– algún día te veré así –habló de pronto Emily.
– ¿así cómo? –pregunté mientras tomaba una bolsa negra y metía la basura dentro.
– con un hijo –terminó con una sonrisa.
– jamás –aseguré.
– nunca digas nunca –habló con burla– sé que ya te acostaste con esa tal Ámbar –
– ¿y eso qué? Solo fue sexo, además soy muy cuidadoso con eso –solté sin importancia.
– sabes... –habló pensativa– extraño a ese Sam que estaba enamorado de una chica –dijo provocando un turbio colapso bipolar.
– pues yo no –dije casi enfadado.
– ¿por qué? Te hacía feliz ¿no? –siguió echando leña al fuego.
– ya basta –me arte– me estas poniendo de mal humor! –elevé la voz sobresaltándola.
– bien –articuló enojada ,dio media vuelta y se fue con las bolsas en sus manos.
JODER porque no deja esa faceta en el pasado, ya me ilusionaron como el gran idiota que llegué a ser por esa chica, ya me he roto el corazón por enamorarme de alguien a quien lastimé tanto.Éramos tóxicos uno al otro, y eso me fastidia recordar. Emily me la hace difícil, siempre está haciéndome lo contrario.
– ¿por qué siempre haces eso? –pregunté cuando entré a la casa y la vi limpiar con impotencia la cocina.
– solo quiero que seas feliz ,no puedes vivir sólo el resto de tu vida –habló deteniéndose para observarme.
– es mi vida, yo decido lo que me hace feliz –dije firme.
– bien ,has lo que quieras ,ya dejaré de preocuparme por ti –elevó un poco la voz.
– no necesito a nadie que se preocupe por mi, no soy un niño –me queje.
– no! No lo eres, así que madura de una vez y deja esa faceta de mujeriego, porque ya no eres un adolescente, y tu actitud de chico malo me tiene arta –gitó furiosa.
– tú no me dirás que hacer! –le devolví el grito.
– ¿qué está pasando aquí? –apareció Héctor con rostro de confusión y enfado.
– tú no te metas – lo señalé.
– claro que me meteré, le estás gritando a mi esposa y en mi casa –resopló furioso.
– pues entonces dile a tu querida esposa que no se meta en mi vida y entonces todo estará perfecto –suspire agobiado. Emily me miró decepcionada.
– así tratas a una persona que se preocupa por ti ,en serio eres egoísta ,no mereces a alguien como Emily en tu vida, ni tampoco a Eliot, no quiero que termine como tú –me dijo con desagrado.
– ¿vas a prohibirme ver a Eliot? –pregunté irónico– estuve cuidándolo todo el embarazo, así que tengo derechos sobre él, no van a prohibirme verlo, no van a separarme de Eliot! –defendí el cariño que le tenía a ese pequeño.
– ¿separarnos? –escuché su vocecita. Lo vi detrás de mi con su pijama azul– ¿ya no podré ver al tío Sam? –preguntó con lagrimitas en sus ojos verdes.
– deberías estar durmiendo –le reproché con una sonrisa forzada, tapando todo rastro de furia que tenía. Lo tomé en brazos y antes de que sus padres digan algo, subí las escalera llevándolo a su habitación.
– ¿ya no podré verte? –preguntó triste mientras lo acomodaba en su cama.
– claro que me verás, no me separaré de ti por nada en el mundo –lo tranquilicé.
– pero mi papá quiere que te alejes de mi ¿no? –
– no le hagas caso a lo que dice, solo está enfadado –hablé tratando de ser franco y sensible.
– ¿por qué discutían? –sonó más tranquilo, lo que me alivió un poco.
– por nada, solo cosas de adultos –le dije revoloteando un poco su cabello– ahora duerme –
– prometeme que no volverán a pelear –pidió con su verde mirada clavada en mi.
– lo prometo –dije casi en un hilo de voz. Ya podía sentir la impotencia de decepcionarlo, ya no me podía fiar ni de mi mismo.
– espero que que se reconcilien –deseó el niño.
– no te preocupes, tenemos nuestra manera de arreglar los problemas –hablé poniéndome de pie– ahora duerme campeón –besé su frente y salí de la habitación apagando la luz. Bajé sintiendo el dolor en mi estómago, me acerqué a los padres de Eliot y quise ser sincero– no vuelvas a amenzarme con Eliot otra vez —amenace a Héctor— y tú deja de ser tan metiche, haré lo que me de la gana así que ahorrate tus discursos baratos —sin esperar a que respondieran, me fui. Conduje un largo rato hasta llegar a casa, en la cual Rosa era la única compañía viva.
– ¿cómo estuvo la fiesta? ¿se divirtió Eliot? –preguntó al verme entrar a la casa.
– si, estuvo genial –contesté cansado– Rosa, puedes ir a casa ya –
– mi turno aún no termina – me avisó como si yo no supiera.
— lo sé, pero necesito estar sólo —hablé subiendo las escaleras directo a mi habitación, Rosa no dijo nada y solo se fue, dejándome al fin sólo.Ya casi no podía entender mi vida, pero lo que sé es que no quiero que Eliot se aleje de mi, ese niño conserva una parte de mi, y por más que odie admitirlo, no puedo estar bien sin su cariño.
Al otro día fui a las pistas, estuve entrenando y entrenando , pero aun así no podía sacar de mi cabeza las palabras de Héctor "así tratas a una persona que se preocupa por ti, enserio eres egoísta". Esas palabras tenían tanta razón , joder ¿nunca podré controlar mi temperamento? Debería tomar terapias para ésto, porque enserio mierda, ya estoy harto de mi mismo y de las actitudes que me llevan a hacer y decir cosas que no quiero. Pero aún así nadie puede meterse en mi vida, ellos jamás van a entenderme.