Ada entraba en la estancia junto al lacayo, este se quedo atras mientras ella avanzaba y se fue cerrando las puertas, Ada avanzo hasta llegar al gran escritorio de su padre y se sentó en unas de las butacas de terciopelo verde que quedaba frente a este.
- Padre. - Le dijo amablemente haciendo una reverencia. - Este la miro con una sonrisa nerviosa, no sabia como se lo tomaría su preciosa hija la decisión que habían tomado, aún no reciben respuesta del rey de irlanda pero sabía que estaba obligado a aceptar, no quería obligar a su hija a nada, se lo prometió a su mujer, la reina de Inglaterra ahora estaba en España visitando lo que una vez fue su hogar, con la muerte de su padre y la incapacidad de su hermana no sabia que seria de aquel hermoso país. Habia escrito dos cartas que esperaba que no le trajera muchos problemas pero su esposa no lo aceptaría.
Ella se casó con él por amor y ella deseaba que su hija hiciera lo mismo ...
- Hija, te hice llamar con urgencia porque hay un asunto importante del país que hay que solucionar cuanto antes. - Comenzó a hablar sin saber cómo proseguir. - ¿Y eso me requiere a mi padre? - Ada pregunto sin entender nada, su padre nunca habia necesitado de su ayuda, solo se limitaba a enseñar los modales y los pasos para ser una gran reina algun dia.
- Si, tenemos una disputa con irlanda, nos revelamos ante ellos, quitándole los suministros, somos su única fuente de alimento, los franceses quieren atacarnos y esa guerra es inminente, necesitamos más apoyo, ejercito y riqueza para soportar una guerra, así que el consejo y yo decidimos que lo mejor seria que te unieras en matrimonio con el rey de irlanda, una alianza fuerte y pura. - El rey soltó las ultimas palabras observando el rostro de Ada, se habia puesto mas blanca de lo normal, se frotaba los dedos con nerviosismo y su ojos se habían perdido en el fondo de la mesa.
Ada no sabia como reaccionar, ella no quería eso millones de pensamientos pasaron por su mente, Madre le habia enseñado que no habia que dejar que ningún hombre la humillara por muy Rey que fuese y si ese hombre le hacía daño y si le pegaba o trataba mal, el miedo se apoderó de ella y de sus palabras.
- Padre...Ni siquiera lo he visto una vez, como sabre si es un buen hombre y si me trata mal, he escuchado cosas de el, habladurías, es viudo, juro no volver a enamorarse... Voy a ser desdichada toda mi vida... Madre no me enseño eso ... - El rey no sabía qué decir, era su pequeña y la estaba entregando a un hombre desconocido, dudaba de su decisión pero ante todo era Rey y debían hacerlo.
- Como futura reina de Inglaterra debes acatar esta decisión, por el bien del reino. - Ada odiaba cuando su padre tomaba esa faceta, la rabia empezó a corroerle. - No puedes ser solo mi padre por un momento, me vas a echar a los lobos, a un futuro incierto, si estoy muerta o me hace algo no serviré para fortalecer a Inglaterra.
- Harás lo que te he dicho, tu Rey te lo ordena y no hay mas discusion. Puedes retirarte. - Ada no podia desafiar mas, él habia decidido su futuro, prometiendo una vez que no lo haría nunca.
Ada se marchó con rapidez a sus aposentos, Rell y Eve ya la esperaban ahí, con el baño de lavandas preparado, entró a la estancia dando un portazo asustando a sus dos amigas.
- ¿Ada, que es lo que a pasado? - Se acercaron a ella preocupadas, esta se sentó en la cama y comenzó a llorar mientras se quitaba los abalorios de su cabello con furia, Rell le sujetó las manos dándole apoyo y siguió ella quitando los abalorios de su dorado cabello.
- Mi padre me a organizado un matrimonio de conveniencia. - Hizo una pausa para limpiar las lágrimas de sus mejillas, Rell y Eve la miraron con sorpresa. - Pero esta mañana has dicho que era lo que querías ¿no? - Rell hablo más de la cuenta. Eve la miro haciéndole un gesto de que se callara. - Si pero por alguien que yo haya visto alguna vez y no tenga esas habladurías. - Eve se levantó de su lado y siguió preparando el baño a Ada.
Eve y Rell prefirieron guardar silencio.
- Me va a prometer con el Rey de Irlanda, necesitan una alianza fuerte y ellos son los que han elegido ... Hay que esperar la respuesta del rey. - Ada se levantó y se dispusieron a quitarle el gran vestido para que se introdujera en la gran bañera, Rell y Eve la miraban con tristeza.
- ¿Creeis que las habladurías serán ciertas? Seré una desdichada toda mi vida con alguien que ama a una persona que está muerta ... - Eve la bañaba con el paño, lo dejo a un lado y la posiciono en su hombro dándole apoyo.
- Eres una mujer hermosa, quizá al principio le cueste aceptarlo pero con el tiempo seguro que se enamorara de ti, tendréis muchos bebés y seréis felices, unireis dos grandes reinos ... Solo confia en ti. - Ada apoyó su cabeza en la mano de Eve, aceptando su apoyo. - Estas rieron, Rell hizo algunas bromas consiguiendo quitar la tristeza del ambiente.
- Me alegra saber que os tendré a vosotras conmigo, sois mis mejores amigas y no sabría estar allí sin vosotras, ¿Os podeis quedar conmigo a dormir? No quiero estar sola. - Las dos asintieron y fueron a seguir con sus quehaceres, horas más tarde las tres estaban acostadas en la gran cama mirando hacia el techo en silencio.
- Creeis que sea apuesto, o buena persona ... Ahora tengo mucha curiosidad - rio Ada, Rell río junto a ella, sin embargo Eve repetía una y otra vez ese recuerdo en su mente.