La mañana llega más pronto de lo esperado, me apresuro a tomar mi ropa, y a ir al baño, la puerta está
cerrada pero no veo luces así que la abro, al momento en que lo hago, doy media vuelta.
«Oh por Dios, ¿Acaso es que nunca trae toalla al baño?» pienso, muy bien Airyn respira, tranquilízate no
es la primera vez que vez a un chico desnudo .
— Eh Airyn, Buenos días — dice tranquilamente pasando por mi lado, bien una cosa es que no me
gusten los chicos guapos por mis cosas del pasado, pero j***r tengo ojos.
— Ahm, buenos días joven Ayrton— digo y este se gira, la verdad, no sé dónde debería poner los ojos,
parece algo satisfecho con mi reacción.
—No me digas joven, se escucha raro, para eso tengo nombre — dice con una sonrisa que no se cómo
tomar y da media vuelta marchando se.
Ay Dios mío, mira nada más que culo tiene, «Airyn, ¿En qué rayos estás pensando?» me reprendo y
respiro profundamente, a decir verdad era un poco raro, había vivido sola desde que llegué aquí, ahora
de Repente, estaba en una casa, compartiendo con una familia y un chico, no chico no, HOMBRE, por
supuesto, cuando llegas a mi edad, eh que no estoy tan vieja pero si ya más madura, sabes cuáles son
tus debilidades y j***r, este joven jefe parecía querer tentarme, entro al baño y me ducho, me pongo mi
ropa y bajo las escaleras, me meto a la cocina, mi sitio favorito en cualquier lugar, y comienzo a cocinar,
los hombres comen demasiado así que crepes rellenos de fruta y queso vendrían bien con pan tostado,
jalea y huevos duros.
Estoy terminando, cuando noto la presencia de Ayrton a mi lado.
— Ayrton, ¿Tienes hambre?— pregunto
— Pues si, hace un hambre que podría comerme un filete entero — dice
— Lo lamento no hice filete, pero ven, puedes probar lo que preparé — digo y hago que se siente en las
sillas altas de la barra de la cocina y pongo el plato frente a él, quien parece analizar lo que he
preparado.
— Vaya, tienes estilo — dice y me fijo en su ropa
«Oh por Dios ¿aún va a A la prepa? Y yo aquí teniendo pensamientos indebidos» pienso
— ¿En qué año vas? — pregunto intentando entablar una charla, me da una mirada de reojo y ...
— Tercer año, me graduó en unos meses — dice
Caray cuando llegue a España, él apenas entraba a la prepa, de pronto me sentí culpable y no hice más
preguntas.
— ¿Estás bien? ¿Te molesta que sea menor? — pregunta, aunque no entiendo de que va
— Si, estoy bien, Ahm no, no me molesta creo que estoy más molesta conmigo misma — digo resignada, mientras veo que me da una mirada de «Que tía más rara» entonces se ríe mientras comienza a devorar su desayuno.
Por supuesto no estaba esperando nada, pero no me creía que fuese menor, se ve mayor para su edad y
su aura de “Soy importante y soy el mejor” lo hacían un chico muy interesante pero eso no está a
discusión, intento convencerme dándome mil y una razones para no ver lo que NO debo.
— ¿Por qué molesta contigo? — pregunta tomándose un vaso de jugo de frutilla levantando una ceja, haciendo que me ponga nerviosa
— Ahm, digamos que tiene que ver con mi lectura de la noche de ayer — digo
Él parece no creerse lo que digo y termina por reírse — Ah, no te preocupes, es normal he leído eso
desde Hace un buen tiempo, así que no te preocupes, suelo ser algo curioso — dice y se levanta de la
silla como si hubiese hablado demasiado y deja sus platos en el lavavajilla — Gracias por la comida—
añade y se marcha dejándome sola con el peso de la realidad, termino mi desayuno y dejo todo listo para
el resto de la familia.
Voy a cepillarme los dientes y a maquillarme un poco, cuando termino salgo de allí a toda prisa, tomo mi
bici y entonces...
— Eh, ¿Vas en bici? — pregunta Ayrton desde su motocicleta negra
— Ahm si — digo
— Déjala por hoy, tu facultad me queda de camino, toma — dice extendiendo un casco rojo polarizado.
— Ahm, no quiero molestarte — digo, él enarca una ceja frustrado — Si te lo digo es que no me
molesta, no aceptaré un No por respuesta — dice
La manera en que lo dice, me hace obedecer de inmediato, así que me acerco y agradezco el casco.
— Será mejor que te sujetes de mi, no me gusta lo lento — dice
Me pongo roja al escuchar sus palabras, por suerte no me ve, sino sería el hazmerreir justo ahora.
— No tengo problema, me gusta la velocidad — digo y me sujeto de él.
La verdad se siente un poco extraño, hace un buen tiempo no hago este tipo de cosas con un hombre y
de pronto me siento algo indefensa ante la llama que es esta persona, parece que hasta sus palabras
pueden consumirte sin darte cuenta.
Cuando salimos de su casa pregunta — ¿Por qué dijiste el otro día, que mi tatuaje no es original? —
Sonrío — No sé tú de donde sacaste la idea, pero lo leí en una novela que leí antes, así que por eso no
me pareció original, aunque es la primera vez que veo que un chico lo tenga tatuado en la realidad —
digo
— Osea que eso lo hace original, mientras solo veas que yo lo tengo tatuado — dice
— Supongo — digo y entonces él acelera más
¿Acaso dije algo que le molestó? Pienso y me aferro con más fuerza de él, se siente muy cómodo
aunque duro, pero podría dormirme aquí, pestañeo un poco y despierto cuando derrapa justo frente a
Mi facultad, la verdad este tipo de cosas no me asustan me reportan un cierto grado de goce y parece
que eso tenemos en común.
— Bien, llegamos — dice y yo bajo de La motocicleta, me quito el casco y se lo ofrezco de vuelta.
— Vendre por ti, conservalo — dice y sin más, acelera y me deja probar el polvo.
Es la segunda vez que lo hace creo que es su manera de decir que lo he molestado, a ver hasta ahora
comprendo algunas cosas Ayrton Antonescu, es un chico algo egocéntrico, No acepta un no por
respuesta, pero le gustan los retos, es bastante serio pero curioso, le gusta que alaben sus buenas dotes,
o que las admiren, me gusta su seguridad porque aunque está muy seguro de él, le afecta lo que otros
opinen, ¿ Puede eso parecerme tierno? No lo sé, pero el chico,es un completo misterio.
Miro el casco en mi mano y entro a la facultad, clase de historia de la lengua, es lo que me recibe y pienso en si Ayrton si habrá ido a clases hoy o si acaso ha vuelto a saltárselas, me encojo de hombros y simplemente, presto atención A mí clase.