— Me haces pensar que tal vez los héroes si existen, pero que no quieren que los veamos — digo
— ¿No me estarás idealizando? — pregunta
— No me gusta idealizar a nadie — digo mirándolo — idealizar es otra forma de juzgar y muchas veces
Cuando juzgamos, nos equivocamos — digo — sin embargo, sé que fuiste tú quien salvó a la chica
aquella noche, sino, no te habrías herido de esa manera — digo
Él parece sorprendido — ¿Cómo sabes que fui yo? Pudo haber Sido otro y yo podría ser un gamberro —
dice
— Ey, no seas así, lo sé porque no importa si eres un gamberro o no, por como me has tratado sé que
eres una persona honesta y no ocultas lo que sientes, aunque no te gusta que los desconocidos te vean
vulnerable — digo
— Oye, veníamos para hablar de ti, no para que me analizaras — dice algo frustrado
— Bien, ¿Quieres que hablemos de mi? Vale hablemos de mí, ¿Qué quiere saber? — pregunto
Él se encoje de hombros — Dijiste que estabas frustrada, podemos hablar de eso — dice
— Bien, la verdad estábamos en clase de historia de la literatura y de porqué el ser humano es tan
explícitos en sus escritos, ya sean eróticos o no, nos gustan las cosas gráficas, el punto es que me
abruma ser una escritora mediocre — digo — ¿Por qué mediocre? — pregunta interesado
— Siempre me ha intrigado el tema de las relaciones hombre mujer y las relaciones físicas a nivel sexual
que puede haber entre dos seres opuestos, así que escribo novelas de ese tipo — digo
— Wow, ¿Podría leer alguna? — pregunta
— Claro, ¿Por qué no? — digo con un suspiro y con la mirada en el mar
— Pero ¿Qué es lo que te frustra? — vuelve a preguntar
— Que no puedo describir un orgasmo explícitamente en mis escritos, porque NUNCA he tenido uno —digo girando para mirarle y él abre sus ojos sorprendido.
— Eso ¿Puede pasar? Vaya que mal, y ¿Te gustaría sentir uno alguna vez? — pregunta
— Creo que la pregunta es si llegaré a sentirlo — digo algo avergonzada, he hablado más con él de este tema que con mi mejor amiga.
— Así que lees buscando la sensación que se supone deberías sentir — dice
— Eso supongo — digo y entonces él se levanta, me extiende la mano y me ayuda a pararme, su agarre es fuerte y te da seguridad.
— Te enseñaré algo — dice mientras comenzamos a caminar.
— Lo siento Ayrton, no debí decirte sobre mis problemas — digo avergonzada
— No te preocupes, gracias por confiar en mí, es algo muy personal lo que acabas de decirme — dice
— Si, la verdad es que me avergüenza un poco — digo
— No deberías avergonzarte, déjame decirte algo, SIEMPRE me he esforzado por cada cosa que hago y me gusta ser el MEJOR, y ser el mejor significa muchas veces recibir las opiniones de alguien — dice
— Pensé que ya te considerabas el mejor sin que nadie te lo dijera — digo con una suave sonrisa
— No es que me considere, es que he logrado cosas en las que SOY el mejor y eso me da la confianza —dice
— Pero aún cuando te sientes así, te afecta lo que otros puedan pensar o decir de ti, ¿Cómo explicas eso? — pregunto
— No lo sé, tal vez es que quiero que los demás piensen que soy el mejor y que soy único y especial — dice y lo observo caminar
— Eres único y especial, ningún otro chico se parece a ti, te diré qué, hasta ahora tu nombre es uno de los más originales y únicos que he Escuchado, creo que nunca antes había oído ese nombre — digo y el sonríe satisfecho
— Y bien, ¿En qué iba? — pregunta
— En que quieres ser único y especial — digo
— Si, eso, pero lo malo es que no importa que tan bueno se en las cosas, me da miedo pensar que puedo ser reemplazado — dice
— Ey, TODOS tenemos ese miedo, todos somos buenos en algo, es decir somos los mejores, pero cuando las personas que nos importan buscan en otros lugares, es imposible no sentirnos comparados — digo agachando mi cabeza.
— ¿Te ha pasado? — pregunta
— Si, por eso me asusta cuando hablo demasiado con una persona, y justo ahora, estoy aterrada — digo
— No te preocupes, no voy a decirle a nadie lo que me has dicho, pero quiero enseñarte algo — dice y entonces nos perdemos en lo que parece una cueva en la roca cerca de la playa.
Escucho gotas cayendo sobre lo que parece ser un charco de agua.
— ¿Lo escuchas? — pregunta y yo asiento
— Bueno, pues no soy chica pero hablo desde lo que sé, para Que una chica pueda llegar a sentir un orgasmo, debes tener sexo NO solo con el cuerpo sino también con la mente, y poco a poco, las
emociones que surgen de una conexión más allá de lo físico, van a terminar en las reacciones físicas de tu cuerpo — dice haciendo una pausa y deteniéndose, es entonces cuando escucho la cauda de agua que hay en la cueva, me mira y — ¿Lo ves? — pregunta — empezó como una gota y termino como un pequeño rio — dice y veo sus ojos brillar con el reflejo de la poca luz chocando contra el agua.
Dios mío, no sé que tienen sus palabras, pero j***r que me ha puesto cachonda, trago el nudo de mi garganta.
— ¿De verdad crees lo que me dices? — pregunto, él sonríe y asiente, me toma de la mano y me lleva a un rincón de la cueva, con su mano acaricia mi cuello de arriba a abajo, mi espalda choca contra la roca de la cueva, no sé si su mano está caliente o si soy yo, pero no dejo de mirar sus ojos.
— Tienes que permitirte explorar y ser explorada, ese es el punto —Dice y bajando su mano la pone sobre uno de mis pechos, mi mano va a la suya mientras mis ojos no dejan de mirarlo y con la otra, me permito hacer lo que él hace conmigo, lo hago con su cuerpo, exploro con calma pero con seguridad.
Su mano aprieta mi pecho y un gemido ahogado se me escapa, agachó mi cabeza avergonzada y él la levanta nuevamente — Mírame, recuerda lo haces también con la mente — dice y asiento
La verdad quiero hacerlo, quiero intentarlo, pero tengo miedo de fallar, un escalofrío me recorre el cuerpo y él lo nota.
— No tengas miedo, no lo logras a la primera, se necesita práctica — dice
— Está bien — digo, dándome cuenta de que su mano ahora está debajo de mi top, así que hago lo mismo con él, la camisa de su uniforme está metida entre sus pantalones, pido permiso con mi mirada y entonces introduzco mi mano bajo su camisa.
Las imágenes que se reproducen en mi mente, son de nosotros dos desnudándonos de verdad, no solo
con las manos entre la ropa sino sobre la piel Completamente desnuda, él sonríe — ¿Lo viste, verdad? —pregunta
Asiento sorprendida del alcance de las acciones y los resultados que crea mi mente, nunca había visto esto usualmente me sentía tensa porque se suponía que tan pronto me tocaran o hiciera algo de este tipo debería sentir algo, sin embargo me siento tonta por permitirme llegar hasta este punto con él.
— Eh, no te sientas avergonzada, no pasa nada, dije que quería enseñarte algo, cuando eso te pase con alguien sabrás que has creado una conexión , tal vez te paso conmigo porque me hablaste de tus temores — dice
— Oh tal vez porque eres el mejor en lo que haces — digo y en ese momento, él acerca su rostro al mío,parece evaluar mis reacciones, pero al ver que no reaccionó negativamente, pone sus labios sobre los míos, comienza muy lento, así que me acostumbro a su ritmo, el cual va subiendo poco a poco, mi
respiración se hace pesada haciendo que deba abrir mi boca, entonces su lengua busca la mía, pero en ese momento Dudas me llenan la cabeza.