La aurora teñía la puna de oro rosado. Kai y yo en el risco alto, humanos desnudos, mi vientre latiendo con cachorros listos. Manada en círculo, Zara y Lira cerca, Salvajes gruñendo bajo. —Elara, sienten el parto —gruñó Kai, mano en mi vientre, dedos presionando—. El lazo late fuerte. Te follaré una última vez antes, embistiendo pa' que los cachorros salgan con fuego en venas. Arqueé contra él, pechos pesados rozando su torso. —Crudo, Alfa —jadeé, mano bajando a su polla dura—. Fóllame aquí, hazme gritar pa' que los cachorros oigan. Quiero tu polla profunda, semen mezclándose con mi agua, goteando pa' que Zara lama, Lira muerda mis pezones hinchados. Zara se arrodilló, lengua rozando mi muslo interno, subiendo a mi coño hinchado. —Lame tu jugo pre-parto, sombra —susurró—. Siente mi

