Capítulo 23 Incómoda Pase todo el día domingo metido en mi cama, la cruda resaca que hacía años no sentía me dio mis buenas patadas en el estómago y me dejo fuera de combate, no debí excederme en los tragos y cocteles que pese a su rico sabor me hicieron una mala pasada, durante todo el día estuve tomando agua y jugo, solo un caldo de costilla hecho al estilo de la vieja escuela fue el remedio perfecto para poder tener la energía para al menos lavar el auto, siendo esa mi única acción útil y productiva del domingo, al llegar la noche me sentía ya bastante bien, David se había quedado en su antigua habitación junto con su novia Eliana, no había sido muy claro para mí, pero al parecer se iba a quedar unos cuantos días más pues días tenía planeado comprar en la ciudad todo lo que necesitarí

