_ ¿Qué... qué le pasa? – dije fuera de mis casillas, nunca había visto nada similar, no es natural la manera en la que se está comportando y mucho menos la manera en la que se ve. _Te dije que era peligroso, ¡corre! – gritó él y Gladis, bueno esa cosa era evidente que no era ella, empezó a correr de manera extraña tras nosotros, me asusté, mis piernas estaban temblando, y por alguna razón, sólo pensaba en la seguridad de él. _ ¿Tú no vendrás? – le pregunté al chico que tenía a mi lado, sigo creyendo que lo que veo es una mentira, alguna escena de una película de fantasía o de comedia. – Chico Rosternat, vendrás, ¿verdad? – volví a preguntar. _Vete rápido, yo me quedaré a detenerla Elizabeth. – dijo él, no puedo creer que piense quedarse con esa cosa que no sé qué sea, y más encima tend

