CAPITULO 3

2808 Words
Rita se sentó, aunque aún estaba muy impresionada y Frank le pidió su carpeta diciéndole que deseaba revisar algunos detalles y le escribió en una hoja, “por favor solo sígueme la corriente” —Según leo en su historial viene de la Florida, ¿es eso correcto? —le pregunto el mientras le entregaba la carpeta para que ella viera la nota. Y aunque Rita no entendía mucho se sintió muy mal que en tan poco tiempo ese hombre lo hubiese olvidado además su frialdad era muy extraña pero también pensaba en la nota que él le escribió así que trató de seguir la conversación como si jamás se hubiesen visto antes. —Si señor, vengo de las oficinas centrales en la Florida, también podrá encontrar una carta de referencia de quien era mi supervisor allá —respondió muy seria. —Me podría acompañar por favor necesito ver unos contratos y deberé agendar algunas citas así que usted deberá estar conmigo, lleve mi tablet para que tenga acceso a la agenda. Después de sentirse aliviada de encontrarlo ahora no estaba muy segura ya que de pronto se había vuelto frio y distante pero Rita siguió actuando como se suponía debía hacerlo, las oficinas estaban muy cerca del hotel así que Frank le pidió que caminaran y de pasada que lo acompañara a visitar un departamento que pensaba rentar y apenas llegaron a la calle Frank dijo —Rita muchas gracias por seguirme la corriente, te importaría si pasamos a un café aquí cerca tenemos que hablar no quiero que comiences a trabajar en algo que de verdad podría ser hasta peligroso sin que estés antes al tanto de todo. —Después de escucharle decir eso no se si quiero un café o un trago, aunque creo es muy temprano para lo segundo así que un café está bien. Cuando llegaron Frank incluso le acomodo la silla y mirándola fijamente a los ojos dijo —Rita creo que mi trabajo en esta compañía no será fácil ni tampoco tan seguro. —¿A qué se refiere con eso? —pregunto ella muy intrigada pero que no podía evitar perderse en su mirada. —Se que tengo algunos enemigos muy fuertes, incluso un par que esperaban recibir mi nombramiento, pero el corporativo decidió invertir en mí y esto trajo todo tipo de rivalidades.   —Señor Broderick, ¿cómo le puedo yo ayudar? —Por favor estamos solos así que te pediría que me dijeras Frank, pero temo que haya cámaras en la oficina y no sé cómo descubrirlas. —Tal vez instalando nosotros también algunas —sugirió Rita. —Pero nadie debe saber eso, ¿cómo lo podremos hacer? —Venden unas pequeñas cámaras que podemos conectar y sirven como un cargador de USB así nadie se dará cuenta también lápices y cosas como esas o incluso pedir ayuda a un experto. —Necesito saber ¿Quién más entra a mi oficina? y ¿por qué? —¿Por qué cree que lo están espiando? —La verdad ya han pasado cosas y recién llegué hace unos días, ha habido llamadas extrañas como si supieran cuales eran mis movimientos financieros además de un par de documentos importantes en lugares distintos a donde yo los dejé. —Y si contratamos a alguien para que limpie todo y también revise si hay algo en especial. —No conozco muchas personas, pero algo me dice que puedo confiar en ti —dijo Frank mientras tomaba la mano de Rita, en ese momento sintió que algo extraño sucedía dentro de él, algo que no podía explicar y que no le permitía dejar de mirar esos hermosos ojos color miel. —Tranquilo aquí estoy ten por seguro que te ayudaré en todo lo que pueda —respondió Rita que tampoco sabía cómo dejar de mirarlo. —Esta tarde deberé asistir a un evento en el hotel donde estamos y necesito que estés a mi lado en todo momento por favor, esto te sonará extraño a menos que yo te pida expresamente que vayas a descansar no te separes de mí, hay personas que quiero evitar, hombres y mujeres también, ¿me entiendes verdad? —Creo que sí, pero no se preocupe, yo estaré a tu lado todo el tiempo a menos que tengas algo personal por ahí. Frank la miró y sonrió mostrando sus margaritas en las mejillas junto a esa perfecta barba muy bien cuidada que lo hacía ver tan sexy y varonil ante los ojos de Rita. Cuando terminaron el café ella lo acompañó a ver un departamento que estaba en un edificio cerca del de su amigo Ryan esa es una área con departamentos de lujo lindos y elegantes. —¿Ya tienes visto donde vivirás? —le preguntó Frank. —La verdad no he tenido mucho tiempo sólo llegamos ayer. —Aquí hay unos departamentos disponibles. —Sería genial, pero creo que estos departamentos están por sobre mis capacidades. —¿Qué tal uno de un dormitorio que compartas con tu hermana y la compañía te paga la mitad de la renta? —Eso sería increíble pero no quiero pensar cuando costarán. —Piénsalo, además ahorrarías mucho en movilización ya que no necesitarías taxi ni transporte y eso también sería un ahorro aquí. —Creo que tienes razón. Cuando estuvieron en las oficinas la persona encargada le mostro a Rita un departamento pequeño amoblado con un dormitorio que podían arreglar con dos camas pequeñas o una grande, Rita le tomó muchas fotografías al lugar y prometió volver con su hermana tan pronto como pudiera. —¿Cómo supiste de este lugar? —preguntó Rita. —Mi amigo Carl vive aquí, de hecho, él es dueño de un departamento en el octavo piso. Rita le pidió a Frank que la acompañara a una tienda de electrónica y encontró ahí las cámaras que seguridad que querían después caminaron al hotel. Por su parte al mediodía Estrella la jefa del hotel citó a Celia en su oficina, al verla no pudo dejar de admirar que siendo tan joven fuera la gerenta del hotel, aunque cada persona que hablaba de ella lo hacia con cariño y respeto. —Hola Celia veo que tiene un resumen muy bueno además vi sus referencias y de verdad estoy muy impresionada, Benito ha sido contador del hotel por muchos años y su sueño es poder jubilarse pronto y poder por fin descansar ha estado aplazando ese momento por unos meses hasta que nosotros encontráramos a la persona indicada, me gustaría saber si puede comenzar esta misma tarde ya que tenemos un evento importante con uno de nuestros huéspedes quien es amigo personal de mi esposo y creo que habrán algunas personas que podrían ser importantes para el hotel también. —¡Claro que sí!, yo no tengo ningún problema de comenzar ahora mismo si lo necesita. —¡Perfecto! la llevaré con Benito para que le muestre el lugar además él estará trabajando junto a usted esta semana así que cualquier pregunta no dude en acercarse a él o incluso a mi yo estoy aquí para ayudarle en lo que necesite. En esos momentos tocan a la puerta y es Luz. —¿Hola Celia cómo estás? —Hola Luz que lindo verte —respondió Celia, con una sonrisa. —Veo que ya se conocen —dijo la jefa. —Claro que si jefa, sólo venía a avisar que Ryan llamó avisando que llegará en unos minutos para que vayan juntos a almorzar y mi grandote y yo los acompañaremos en un rato más —y mirando a Celia dijo —alguien estaba preguntando por ti allá en la cocina. —LBC por favor informa —dijo la jefa. —Carl que no lo había visto tan entusiasmado antes y mira que ese no es un hueso fácil, muchas lo han intentado, te lo advierto —respondió Luz mirando a Celia. La jefa también la miró y dijo —yo no tengo problemas con eso mientras no cause conflictos en el trabajo ni afecte el rendimiento de ninguno de los dos así que tranquila. —Muchas gracias jefa —respondió aliviada Celia— pero sólo lo he visto una vez. —Creo que es todo lo que se necesitó para impresionarlo debe ser por el ¡¡AZUCAR!! —dijo Luz riendo, lo que causó mucha risa entre las tres. Justo cuando venían llegando al hotel Frank y Rita se encuentran en la entrada con Ryan, el esposo de Estrella. —¡¡Amigo tanto tiempo, que alegría verte por aquí!! —le dijo Ryan apenas lo vio dándole un fuerte abrazo, se notaba que llevaban mucho tiempo sin verse— Cuando Carl me contó que estarías aquí casi no lo podía creer nunca imaginé que el corporativo te llegara al precio y me alegra mucho estoy seguro de que podrás sacar adelante esa empresa, aun no entiendo cómo es que siendo una constructora tan importante estén con tantos problemas internos —le dijo Ryan. —Sabes una cosa me gustaría hablar en un lugar que no fuera mi oficina creo que el departamento donde voy a quedarme estará listo hasta la próxima semana. —El mío está disponible para ti cuando quieras amigo. —Muchas gracias, pero por favor permíteme presentarte a mi asistente personal ella es Rita y también se está quedando en tu hotel. —Hola Rita, encantado, me alegra saber que al menos esta vez has decidido contratar a alguien que te ayude has sido siempre el CEO más tacaño que he conocido. —Por favor no espantes a Rita que va a pensar de mí. —No hay problema, no creo que yo pueda pensar mal —respondió Rita casi completamente confiada en que todo estaría bien. —Yo vine por Estrella para ir a almorzar al famoso Villa Napolitana, nuestro restaurante favorito con Julio y Luz su esposa que tal si nos acompañan. —¿Qué dices Rita me puedes acompañar por favor no quisiera estar solo en medio de dos parejas? —le preguntó Frank, con esa sonrisa que parecía iluminar el día. —Claro que si jefe —respondió Rita. —Estamos afuera de la oficina llámame, Frank, por favor. —Julio llegará con Luz, su esposa, en un rato al restaurante, se quedó terminando un contrato con un cliente. Cuando todos entraron a la oficina de Estrella estuvieron conversando unos minutos y después partieron las dos parejas juntas, al poco rato Julio llegó por Luz para alcanzarlos allá durante el almuerzo, Frank se sintió mucho más relajado y decidió contarles lo que estaba pasando y sus sospechas de que alguien lo vigilaba así que Ryan recordó que su amigo Alex tenía un detective que en algún momento le ayudó con un problema, tal vez él podría revisar su oficina así que lo llamó en ese instante y el detective le dijo que al siguiente día se podrían reunir en casa de Ryan. En ese almuerzo Rita conoció a un Frank totalmente relajado, se notaba que era un hombre muy inteligente además con un muy buen sentido del humor totalmente distinto a lo que ella se imaginaba de un hombre europeo. —Rita yo soy originario de Liverpool, pero, aunque no lo creas mi abuela era española mi abuelo la conoció en un viaje a Madrid y fue amor a primera vista, se casaron al mes de conocerse y duraron sesenta años juntos y aunque mi madre nació en Londres mi abuela le enseñó español y lo mismo hizo mi madre conmigo. —¡Sesenta años eso debió ser un amor muy lindo! —dijo Rita con un suspiro. —La verdad es que lo fue, incluso después de que mi abuela muriera dos semanas después también lo hizo él la extrañaba mucho. —En algunos casos el amor a primera vista sucede aquí tienen un caso —dijo Luz apuntando a Estrella y Ryan —y nosotros somos a segunda vista dijo apuntándose ella con Julio. —¿Cómo es eso de segunda vista? —preguntó Rita curiosa. —Lo que pasa en que en la primera cita no queríamos asustar al otro y tratamos de ser todo lo contrario que somos y eso fue muy aburrido. —Pero en la segunda cita todo fue mucho mejor —dijo Julio mientras la abrazaba. Esa tarde en el hotel todo ya estaba listo para la reunión de empresarios Rita estuvo todo el tiempo junto a Frank ella vio desde la distancia que también su hermana estaba en la reunión, pero no tuvieron mucho tiempo de hablar excepto un par de textos que se enviaron ambas, en un momento en el que Celia fue al baño justo antes de salir escuchó que entraron dos mujeres y se quedó escondida escuchando la conversación como si algo le dijera que no debía salir y una le decía a la otra. —Tienes que llevarte a la cama esta misma noche a Frank y obligarlo a que te firme esos papeles. —Si madre lo sé, pero la asistente que tiene no se le despega. —Deja de pensar en la “asistonta” tú eres mejor, además ustedes ya estuvieron juntos alguna vez es cosa de recordar el pasado recuerda que Craig dijo que si el asumía la presidencia de la compañía después de sacar a Frank del camino nosotras tendríamos la vida resuelta. —Lo sé, pero desde hace meses he buscado la manera de acercarme a Frank nuevamente y no quiere nada conmigo. —Dile que tienes algo que decirle lo importante es que lo saques de la reunión y lo lleves a la cama. —Está bien mamá haré todo lo que pueda, pero ayúdame también para liberarme de la mujer que esta junto a él. —Está bien ya se me ocurrirá algo ahora vayamos que es hora de conseguir esos documentos y así Frank no llegará ni a la primera semana en su cargo y de ahí a la cárcel por imbécil. Mientras Celia escuchaba trató de grabar con su celular lo que ellas decían y apenas salieron le llamó a su hermana. —Rita escúchame lo que te digo saca ahora mismo a tu jefe de la reunión y no lo lleves a su habitación llévalo a la nuestra jamás lo buscaran ahí. —¿Qué dices? —Escúchame no pierdas el tiempo en preguntas has eso ya, no permitas que dos mujeres que van en busca de él los alcancen Frank está en un serio peligro. —¿Estás segura de lo que dices? —¡¡Sí!! ¡¡Sácalo de la reunión ya por favor!! —le respondió Celia que se sentía estaba muy preocupada. Rita nunca había escuchado a su hermana hasta casi asustada, así que disimuladamente le pidió a Frank que la acompañara a su habitación a Frank le pareció extraño, pero vio la preocupación en los ojos de Rita así que la siguió. Mientras tanto Celia se acercó a Estrella para pedirle que por favor la acompañara a un lugar donde las dos pudieran hablar tranquilas en el momento en que las mujeres llegaron al salón Rita y Frank subieron al elevador, Frank estaba muy intrigado con lo que sucedía, pero estaba dispuesto a escuchar lo que Rita quería decirle. —Debes pensar que estoy loca pero mi hermana me llamó y me pidió que te sacara rápidamente de la reunión no me preguntes por qué, pero me dijo que nos vería aquí en unos minutos. —Está bien sentémonos a esperar entonces —le respondió él con su perfecta sonrisa. Ambos se sentaron al borde de la cama los dedos de sus manos se toparon y Frank se comenzó a acercar a Rita de pronto casi sin pensar estaban a punto de besarse y se abre la puerta de la habitación Celia llegaba rápidamente para explicar lo que había sucedido en el baño mientras tanto Estrella le avisaba en ese momento que ya tenía las imágenes de las cámaras de seguridad de las mujeres que entraron después de ella y se las estaba enviando por mensaje así que apenas abrió el mensaje le mostró su celular a Frank diciendo —¿Sabes quiénes son? —Si ¿Qué pasa con ellas? —¿Sabes quién es Craig? —Si claro, uno de los ejecutivos más importantes del corporativo incluso fue quien votó para que yo estuviera aquí. —Entonces no entiendo nada por favor escucha esto… Celia tomó su teléfono y buscó la grabación, ambas podían ver que Frank estaba realmente impresionado con lo que estaba escuchando en especial cuando dijo —me cuesta creer todo esto, siempre he considerado a Craig como un buen hombre, pero lo peor de todo es que esto ahora comienza a tener mucho sentido. 
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