Capítulo 11

1700 Words
Narra Arlette Después de que se fuera Dani me quedé dormida y ella me llamó 5 minutos después de que me suene la alarma. Vi la nota que me dejó y no quise inventar mucho para que no se haga tarde y tome cereales con leche. Ella se repartió como pudo entre el trabajo y enseñarme un poco de la ciudad, a la hora de comer siempre estaba conmigo ya sea en la casa o que saliéramos algún lugar, pero nunca quise ir a su trabajo por más que ella me pedía que la acompañe algunas veces. Y ahora estoy en la estación esperando a que llegue el tren donde viene Clau, que para el colmo viene con retraso logrando que me desespere. - Clau. - Grito al ver que baja del tren. - Arle. - Grita ella y viene corriendo a mi. - Peque ¿Cómo estás? - Pregunto cuando llega a mi. - Cansada. - Respuesta corta y clara y no hago más que reír. - Entonces vamos a la casa y en vez de volver a salir te vas a la cama para que descanses. - Digo y me pega en el hombro. - Aush. - Me quejo entre risa. - Ni lo sueñes, ya me tocará descansar mañana o cuando sea, hoy voy a conocer a mi amor platónico y fotógrafo favorito. - Dice con una gran sonrisa que me contagia, y eso que yo no lo veré. - Ok, entonces vamos a casa, dejamos la maleta y nos vamos, pero no me vuelvas a pegar. - le reclamo entre risas. - Vale no te pegaré más y ¿Dani por qué no vino a buscarme? - Es que se le presentó un montón de trabajo y por eso estoy yo aquí, ¿No te da gusto? - Claro que si, además lo importante es llegar para verle a ella y a él. - Dice sin más. Llegamos a casa y mientras ella acomoda sus cosas en un espacio que le deje en mi habitación preparo algo de comer para no estar toda la tarde sin comer nada y mas yo que después de dejarla allí tengo una reunión con algunos de los chicos de la Universidad - Arle, que se nos hace tarde. - Me grita ya con la puerta abierta. - Ya está, y puedes dejar de gritar y más con la puerta abierta, aquí no es igual que en casa. - ¿Qué tiene eso que ver? - Pues que en casa gritamos todo lo que queremos ya que allá no hay nadie tan cercano que escuché nuestros gritos, pero aquí, vivimos rodeadas de personas. Le explicó mientras bajamos y buscamos un taxi porque la verdad es que se ha hecho un poco tarde, pero no encontraba mi carpeta y no la podía dejar. Vamos hablando de Lleida, como extraño mi pueblo y a mamá y eso que solo tengo unas pocas semanas aquí, lo bueno es que a Clau le falta poco para venir a la Universidad y vamos a vivir las cuatro juntas como siempre hemos querido. - Daniiiii. - Grita Clau al verla a lo lejos y sale corriendo, no puede negar que tiene 16 años y los nervios que tiene por conocer a Teo en persona. - Pero mi niña, que guapa estas. - Escuchó a Dani cuando llegó donde están. Hola Arle. - Me saluda. - Hola Dani, te dejo a Clau ya me tengo que ir. - ¿Cómo que te vas? Hoy no salgo hasta tardísimo . - Y yo tengo una reunión con los chicos de la uni. - A la hora que tienes la reunión te da tiempo de esperarla, por favor. - Ok. Pero por favor, en cuanto termine de conocerlo que salga y que no se tarde tanto. - Así será. - Dice y se va hablar con una chica, a lo poco llegan y esa chica se lleva a Clau y ella va con una sonrisa que no le cabe en la cara y se que está muy nerviosa aunque no lo demuestre. - Arle, perdoname por hacerte pasar esto, pero es que no salgo hasta muy tarde hoy. - Y seguro que Clau no se molesta por eso. - Le digo y nos echamos a reír. Estoy hablando con mi hermana y de repente empiezo a sentirme rara y mi corazón a palpitar más rápido de lo normal. - ¿Te encuentras bien? - Pregunta Dani al ver cómo llevo mis manos al pecho mientras este empieza a subir y bajar sin descanso. - Parece que me dará taquicardia, el corazón no se queda tranquilo. - ¿Buscamos un médico? - Pregunta nerviosa. - No, estaré bien. - Digo para tranquilizarla. - Viene Teo, le diré que saldré contigo para que tomes aire. - Me dice ya preocupada por cómo me estoy poniendo. - Lo llaman, ya tiene que entrar pero, vamos fuera un rato. - No, tranquila de verdad, se me pasará. - ¿Estás segura? - Pregunto y respondo un sí con la cabeza mientras logro tranquilizar el corazón y respirar con más calma. Estoy aburrida y Dani no deja de moverse por todo este recinto, me pongo a jugar con mi teléfono, ella llega donde estoy y nos quedamos hablando por un largo rato, mira la hora y dice que ya le queda nada para terminar y le agradezco con una sonrisa ya que si en diez minutos no salimos de aquí llegaré tarde, le suena el teléfono y empieza a hablar con alguien sobre no sé qué de Santander, se levanta y en señas le digo que me voy porque es tarde y con la mano me dice cinco minutos, pero es que no puedo esperar más y para el colmo empiezo a sentirme rara otra vez, me levanto y voy hacia la puerta, me doy la vuelta y veo a Teo que llega donde ella está pero no veo a Clau por ningún lado. - Seguro que Clau se la pasará muy bien aquí. - Hablo para mi y sobre todo no sentirme culpable por dejarla aquí. Llegó a la Universidad un minuto antes de la hora acordada. - Perfecto ya faltan tres por llegar. - Dice una de las chicas que aún no me sé su nombre. - Hola. - Saludo y todos responden. Cuando llegaron los que faltaban nos pusimos a trabajar en el proyecto para el profesor Lisardo, que aunque no le he visto porque ha estado enviando un sustituto, dicen que es muy buena persona y, eso espero porque yo con la perspectiva no soy muy buena que digamos. - Hola. Dani. - Digo cuando contesta la llamada que le hago después de terminar la reunión. - Hola Arle. - Se le nota cansada en la voz. - ¿Ya están en casa o quieres que pase a buscar a Clau? - Pregunto cruzando los dedos y ella no esté enfadada por haberme ido así. - Ya me queda una media hora, pero ven y cuando salga nos vamos a cenar las tres ¿Qué te parece? - ¿No está enfadada conmigo? - Por mi perfecto, pero, ¿No estás enfadada? - Pregunto con duda. - ¿Cómo voy a estar enfadada? Tenías una reunión y no podías esperar más, además Clau ha estado hablando con Teo todo el rato, creo que él no querrá que ella vuelva más. - Dice riendo y no hago más que reír con ella. - Lo compadezco. - Digo entre risas. - Somos dos los que lo compadecemos. - Y seguimos riendo. - Nos vemos en un ratito. - Vale. Pongo música con los auriculares y guardo mi teléfono y espero a que llegue el metro que le faltaban dos minutos. Al subir un chico se pone delante de mí y no deja de mirarme, me estoy asustando y estoy deseando que llegue a mi parada para bajar y rogando que él no baje en esa, porque me dará algo si va detrás de mí. Bien llegue, bajó a toda velocidad y no paró hasta estar en la calle y mirar a todos lados para asegurarme que él no salió en esta parada y parece que no, pero igual voy a la defensiva y mirando a todos lados hasta que llegó a la galería que es donde me dijo Dani que estarían y para variar el seguridad no me deja entrar. - Mi hermana trabaja aquí. - Digo pero él seguridad me mira raro. - Si quieres la llamó. - Buena idea, llámela. - Me dice pero sigue con su cara sería. - ¿Por dónde vienes que no llegas? te estamos esperando para irnos. - El gorila. - Lo miro y le pido perdón con un gesto. - El seguridad no me deja pasar. - Tranquila ya salimos. - Me dice del otro lado a risa. - Ya mi hermana viene. - Le digo y él está como si no le hablara nadie. Me cruzo de brazos esperando a que salgan y me quedo mirando los coches que van pasando, escucho que se abre el portón que está al lado y algo me llama la atención y me quedo mirando. Mi mirada se cruza con la del conductor y mi corazón empieza a palpitar, no se porque me siento así y mucho menos porque es la primera vez que nuestras miradas se cruzan y aun así no es la primera vez que me siento así, cuando me voy a acercar al coche el gorila me detiene y salen mis hermanas, pero cuando vuelvo a mirar al coche ya él no está. - Buenas noches. - Le dice Dani con una sonrisa. - Buenas noches señorita Romero. - Responde él con una sonrisa ¿Una sonrisa? Si creía que no sabía sonreír. - ¿Vamos? - Pregunta Clau. - Juan, ellas son mis hermanas, por si vienen solas la dejalas pasar a recepción y me llaman ¿si? - Le dice Dani y él sonríe. - Creía que no sabía sonreír. - Le digo a Dani cuando nos alejamos para ir a buscar su coche en el parking de al lado. - Le pagan para no reírse con todo el mundo. - Dice a carcajada y nosotras la acompañamos. - Peque ¿Qué tal te fue en el encuentro? - Pregunto a Clau cuando vamos camino al restaurante. Esa fue la pregunta para tener conversación toda la noche, y si digo toda la noche, fue toda la noche, llegamos a casa y ella aún estaba hablando de él y, yo sin contarle lo que sentí cuando nuestras miradas se cruzaron cuando las esperaba, eso por el momento lo guardaré para mi ya que no se que quiere decir y más siendo la primera vez que nuestros ojos se cruzan.
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