Narra Diana
- Arle, despierta. - Llamó a su puerta.
Se que estoy fastidiando el sueño de Arlette, pero necesito que se levante para que ella vaya a buscar a Clau a la estación, todo el horario de hoy cambió por completo y con la cantidad de cosas que hay que hacer antes del encuentro de Teo con las personas que vienen a conversar con él y no me da tiempo de buscarla.
- ¿Qué quieres? Es muy temprano. - Sale de su habitación bostezando y con cara de pocos amigos.
- Si lo sé y lo siento mucho, pero tu tendrás que buscar a Clau y llevarla al encuentro.
- ¿En serio? Quedamos de que yo no iría a ese dichoso encuentro.
- Me tienes que hacer ese favor, por favor.
- Puedo ir a buscar a Clau, pero no iré a ese encuentro.
- Pero tienes que llevarla, si mamá se entera que la dejamos sola nos mata, además Clau no conoce la ciudad.
- Ok, yo la busco en la estación y tu vienes a buscarla y ya está.
- Arle, no me da tiempo, tengo un montón de cosas que hacer. Por favor, ayúdame.
- Valeeeee ya la llevo yo, pero me dejas dormir un poco más.
- Clau llega a las once.
- Pero ahora es que son las ocho, puedo levantarme a las nueve y media y me da tiempo de sobra para ir a buscarla.
- Está bien, pero ponte la alarma para que no se te pase la hora.
Al decirle eso busco mi termo de café, le doy un beso en la frente y salgo corriendo de la casa para que no se me haga tarde de lo que podría ser.
Narra Teo
Tengo días que no duermo bien, tengo una sensación muy extraña en el pecho que no sabría como explicar, miro la hora y son las ocho, Ale me dijo que no vaya hasta las nueve y media. Y así lo voy hacer.
Suena mi teléfono y cuando miro es Antonio y contestó de inmediato.
- Antonio ¿Pasa algo? - Pregunto nada más contestar la llamada, él no acostumbra a llamarme y mucho menos a estas horas.
- Buenos días Teo, tranquilo hombre que no pasa nada malo. - Dice y sé que está riendo del otro lado de la línea.
- Es que es raro que me llames a esta hora.
- No es nada malo, es sólo para preguntarte si podemos comer juntos este domingo.
- Creo que sí, pero me dejas confirmarlo y así no quedo mal con nadie.
- Claro, tú mira la agenda y me dices algo, ya se que estas muy ocupado con la apertura de la exposición.
- Muy bien, Antonio, entonces en esas quedamos. Por cierto, te llegará una carpeta con todas las fotos de la expo.
- Bien Teo, pero igual sabes que cuando me pase por Madrid iré para apreciarlas en la galería, ya sabes que nunca es igual, bueno, espero tu llamada.
- Se que iras, pero igual me apetece que las tengas en la casa y más estas que son muy especiales para nosotros y tú sigues siendo mi segundo papá. - Le digo y mi corazón se contrae.
- Gracias Teo por no dejarme solo, bueno ya seguimos hablando. Pasa un buen día.
- Bien ya te confirmo, tú también pasa un buen día..
Terminamos la llamada y me pongo en actitud para empezar mi nuevo día, hoy por fin voy a conocer a la hermana pequeña de Diana, y es que aún no entiendo porque no la había traído antes y ahora que recuerdo, está su otra hermana aquí y no la conozco, aunque Dani me dice que no es tan fan de las fotos como la que conoceré hoy.
Me preparo y tomo rumbo a nuestra reunión.
- Buenos días chicos y chicas, - Digo nada más entrar.
- Buenos días. - Responden todos a la vez.
- Hola guapa. - Le digo a Dani al oído.
Me gusta molestarla y ver como se pone cuando siente algún roce en el oído o en su cuello.
- ¿Cuántas veces tengo que decirte que no te acerques así? - Me regaña.
No hago más que reírme y lanzarle un beso cuando entró a buscar la cámara y vuelve a sonar mi móvil.
¿Por qué justo hoy tengo que estar muy solicitado? Y es cuando recuerdo lo del domingo, antes de sacar el teléfono del bolsillo salgo.
- Dani, ¿Me puedes decir si tengo algo programado para el domingo? Es que tengo que decirle a Antonio si puedo quedar para comer con él o no. - Ella asiente mientras busca la agenda y yo contestó sin fijarme de quien llama.
- Muy buenos días. - Respondo tan alegre y esa alegría se debe al encuentro con aquellas personas que admiran la fotografía tanto como yo.
- Hola mi amor. - Esa felicidad se esfuma al escuchar la voz del otro lado.
- ¿Qué haces llamándome? - Respondo todo borde.
- Tranquilo que no muerdo y mucho menos por teléfono.
- Sandra, te he dicho miles de veces que no me llames, ¿hay algo del, no me llames que no entiendes?
- Teo, por favor, somos amigos.
- Lo siento pero esa amistad murió en el momento que intentaste besarme cuando Karla estaba de viaje por trabajo.
- Creo que eso lo superarás cuando por fin nos besemos.
- Sandra, no me vuelvas a llamar ¿si? - Digo y cuelgo el teléfono, cuando me doy la vuelta me encuentro con Dani en la puerta, solo se queda mirándome y cuando voy a hablar es ella la que empieza restando importancia a lo mucho o poco que escucho.
- El domingo puedes ir a comer con Antonio. - Dice y da la media vuelta para irse.
- Dani espera, no caeré en su trampa.
- Teo, podrías darte una oportunidad, ¿no crees?
- Pero no con ella, lo siento pero, entre ella y no, no pasará nada nunca y mucho menos estando yo en mis 5 sentidos.
- ¿Y si ella es la adecuada para ti? - Dice pero le veo un poco de fastidio en su rostro.
- A ver, una mujer que intenta besar al esposo de su "mejor amiga" - Digo haciendo comillas con mis dedos. - ¿Crees que valdrá la pena empezar algo serio con ella?
- Viéndolo desde ese punto de vista, no. - No dice nada más, da la vuelta y se va.
Porque me tiene que pasar esto a mi, con lo bien que estaba y por una simple llamada me pongo así, pero es que me molesta que se quiera hacer la amiga cuando sólo busca fastidiar mi existencia.
Me quedo mirando las fotos y cuando estoy mirando la de esa montaña Diana se detiene en la puerta y sonríe.
- Teo tienes que salir en quince minutos. - Me dice Dani abriendo un poco la puerta.
No voy a negar que tengo nervios. - Voy. - Busco mi móvil y me voy a i********: para hacer un instastory para avisar que estoy a punto de encontrarme con parte de las personas que han ganado entradas vip para poder hablar un poco con ellos sobre el maravilloso mundo de la fotografía.
Cuando voy de camino me siento extraño y ahora no son nervios por encontrarme con esas personas, es algo totalmente diferente, es como si sintiera que mi corazón está completo después de un poco más de un año destrozado, me detengo en medio del pasillo mirando a todos lados sin encontrar el porque me siento así.
A lo lejos veo a Dani hablando con una chica y es tanto el impulso que tengo por ir donde están, dudo unos segundos y cuando voy a caminar hacia ellas Ale me llama.
- Teo están aquí. - No tengo más remedio que ir donde me están esperando.
Le doy el móvil a Ale para que grave el encuentro con esas personas y al entrar se quedan sorprendidos. Lo que no sabía era que habían amantes de fotografía de todas las edades y hombres y mujeres, bueno eso lo sabía, lo que no sabía era que seguían mi trabajo.
Saludo con besos y abrazos a cada uno de los presentes, me cuentan lo que piensan de las fotos que ya están en las redes y me hacen muchas preguntas y yo las contesto encantado, algunas hasta han llorado por que estoy allí con ellas y me enternece mucho y no hago más que agradecerles por estar siempre conmigo, me despido y es cuando recuerdo que una de chicas es la hermana menor de Diana y me quedo mirándolas para ver si logro saber cuál es.
Para saber quiénes son ellas pregunto los nombres y con ellos saber cuál es la hermana de Dani. - Ale, me traes algunas de las fotos para firmar, por favor.
- Ahora vengo. - Dice saliendo para minutos después entrar con una carpeta llena de fotos.
Voy preguntando los nombres para firmar y es cuando la cuarta o la quinta me dijo. - Emmm ¿A nombre de quien lo firmo?
- Claudia, Claudia Romero. - Me quedo mirándola y como no me di cuenta antes, tiene su misma sonrisa, miró a Ale y sabe que es para que no la deje ir cuando se vayan las demás.
Para Clau con un cariño especial.
Teo S.
- Gracias. - Dijo dándome un abrazo al cual correspondí con mucho agrado.
Después de una hora y media hablando y enseñarles la cámara con la que trabajo terminamos con el encuentro, yo tengo que salir primero pero, deje a Ale para que se encargue de Clau.
Al salir volví a sentir esas pulsaciones raras en el pecho, ¿Será que me estoy volviendo loco con tanto trabajo? No, no puede ser eso ya que apenas estoy empezando esta locura.
Veo a Dani a un lado hablando por teléfono y me voy acercando a ella y a un lado veo a la misma chica que estaba hablando con ella antes pero está sumida en su teléfono y mi corazón empieza a latir más fuerte ¿Qué me está pasando? ¿Por qué me siento así?