Después de esa hermosa charla con Dani me quedé pensando en Karla pero teniendo en cuenta todo lo que me dijo ella, y esos recuerdos llegan a mi mente de manera totalmente diferente, ya no llegan con tristeza ni con enfado por no tenerla aquí, sino, que llegan con agradecimiento por haberla tenido en mi vida por muchos años.
Saber que esta exposición no solo llegará a Madrid me satisface mucho, no solo por mi, si no también por el trabajo que han realizado los chicos para que esto se haga realidad. Ya llegó el viernes y la verdad es que estoy muy ansioso de que esas puertas se abran y de por iniciada esa gran experiencia que viví en cada viaje realizado, a lo lejos veo como Dani y Alberto están hablando y mirando el teléfono de ella.
- Hola. - Digo al acercarme.
- Hola. - Contestan los dos a la vez.
- ¿De qué se ríen? - Pregunto al verle la cara de bobos que tienen.
- Alberto está diciendo que mi hermana tiene super poderes. - Dice Dani riendo.
Ignoro lo que dicen, no por poca curiosidad, porque si la tengo, es solo que por el momento no quiero hablar de ella y se lo bien que Alberto se va llevando con ella.
Quise ser yo quien abriera la puerta por primera vez de esta galería donde estarán expuestas mis fotografías por varios meses y después la trasladamos a Málaga, Valencia y a mi tierra Barcelona, van pasando los días y las semanas, cada uno lleno de más y más emociones con cada día que se abren las puertas.
- Chicos ¿Qué les parece si vamos a tomarnos unas copas? - Digo al llegar donde están Alberto, Dani, Ale y Álvaro.
- Buenísima idea, de eso estábamos hablando pero no sabíamos si tú ibas a querer. - Dice Ale.
- ¿Cómo no iba a querer tomarme algo con ustedes?
- Entonces no se diga más, aviso a los demás y nos vamos. - Dice Dani poniéndose de pie para buscar a los demás chicos.
Vamos caminando por las calles de Madrid sin saber muy bien donde entrar para tomar unas copas y le doy el móvil a Dani para que le vaya tomando fotos al grupo.
- ¿Qué les parece este bar? - Dice Ale
- ¿Bar 90 grados? Espero que las bebidas no tengan tanto alcohol como el nombre. - Le digo y todos nos echamos unas risas.
- No seas tonto. - Me dice Dani mientras me da un golpe en el hombro.
- ¿Qué te hizo venir a vivir aquí? - Le pregunto a Dani quien quedó sentada en medio de Alberto y yo.
- Digamos que los trabajos que he conseguido.
- Y ¿tu familia?
- Arlette ya está aquí y Clau pronto vendrá junto a mi madre, así no estaré muy sola.
- Ya no estás sola que no se te olvide. - Le dice Alberto mientras agarra su mano.
- Lo se, ahora los tengo a ustedes dos. - Dice con una sonrisa.
Narra Arlette
Unos días sin ir por casa y solo hablando con Dani por teléfono, pero valió la pena ya que las maquetas que logramos sacar fue todo un éxito, ahora solo faltara el veredicto final que es la de los jurados.
Hable con Dani para pasar por ella a la galería ya que me había quedado con su coche para poder moverme y comprar los materiales que necesitaríamos, así que aquí estoy esperando a que cierren la galería para irnos a casa y quizás tomarnos unas cervecitas mientras nos contamos lo que nos ha pasado en estos días solo cruzándose con pocos hola y hola y más llamadas sin poder hablar bien.
Estoy esperando a que salga, esta vez el seguridad me dejaba entrar pero preferí quedarme fuera para no encontrarlo, es velos salir y saludarles como si habría llegado de algún viaje largo y acto seguido lo veo salir a él mientras habla con Ale y no puedo evitar que me salga una sonrisa al verlo.
- ¿Y esa sonrisita? - Pregunta Dani cuando se acerca a mi.
- Ninguna sonrisa. - Digo a la defensiva.
- Siiii como no. - Se queda mirándome y sigue hablando. - Te voy a creer pero no te acostumbres ¿Eh?
- Ya, ya, ya, ¿Nos podemos ir? - Pregunto para cambiar de tema.
- Espera, que tenemos que hablar con Teo a ver como quedamos para uno de estos días libres.
¿En serio? pero si han estado juntos prácticamente sin salir de la galería y con unos días que cierran se estarán viendo. - ¿No se cansan de estar juntos? - Le digo y ellos solo se ríen.
- Es que quedamos para hacer una parrillada en casa de los padres de Teo, además estábamos trabajando no en plan de descanso. - Dice Alberto.
- Pero no hace buen tiempo, digo, es lo que han dicho en las noticias.
- En Barcelona hermanita. - Dice Dani mientras me abraza por la espalda.
No le presto atención a lo que dice, total me da igual lo que hagan yo tengo que hacer unos trabajos de la uni y esta Semana Santa no saldré a ningún lugar.
- Hola Arlette. - Dice haciendo que me estremezca de pies a cabeza el escuchar su voz.
- Hola. - Digo dando la vuelta y quedándome petrificada.
- Entonces vienen el fin de semana a casa ¿No? - Le pregunta a Dani.
- Si, por eso te estábamos esperando para ver como quedamos.
- Ustedes sólo me tienen que confirmar si se quedan a dormir para habilitar las dos habitaciones.
¿Dos habitaciones? Pero Dani y Alberto duermen en la misma salvo cuando está cada uno en su casa, bueno quizás otro de los chicos irá.
- Si que nos quedaremos, eso ya lo habíamos hablado, - Dice Alberto.
- Es cierto, en que mundo vivo. - Dice Teo a risa.
- Detrás de una cámara. - Dice Dani haciendo que hasta yo me ría.
- Si, si, como digas. - Se defiende Teo. - Bueno les espero el viernes y lleven bañador que en Barcelona hará mejor clima que aquí.
Dice y se va para encontrarse con alguien de su familia. - ¿Cómo que "los espero"? Y para el colmo me miró junto a ustedes ¿No habrán contado conmigo?
- Claro, ¿Pensabas que te iba a dejar sola?
- Prácticamente he estado sola por tantas semanas ¿Qué más da un fin de semana? Además tengo un montón de trabajo que entregar para después de Semana Santa.
- Allí estarás más cómoda, el padre de Teo tiene un despacho donde puedes trabajar mejor. - Intercede Alberto.
- ¿Qué? No, ni pienses que iré allí y mucho menos me meteré en el despacho de ese señor que no conozco de nada.
- Va Arle, no seas así, además ya le dije a mamá que venías conmigo.
- No tenías que haber dicho eso. - Digo mientras me alejo de ellos. - ¿Vienen o después que me hacen venir hasta aquí cogerán un taxi?
Sigo caminando sin mirar atrás, me detengo para pagar el ticket del parking y se que se acercan porque siguen hablando sobre ese viaje a Barcelona pero yo no les presto atención.
Llegamos a casa y me encierro en mi habitación para evitar tener que escucharlos hablar del tema y mucho menos que traten de convencerme. Después de media hora es cuando decido dejar de ver todos los dibujos de Teo y voy en total silencio al salón para que ellos no se den cuenta.
Pero al abrir la puerta me encuentro con Alberto que iba a tocar.
- Que susto me has dado. - Le digo con las manos en el pecho.
- Estas como los niños cuando van a hacer alguna travesura. - Me dice riendo.
- Sólo iba a buscar mi carpeta de trabajo que está en el salón.
- La he visto encima de la mesa, no es por nada pero, en la casa de Teo hay un estudio donde podrás terminar ese trabajo en un día.
Me quedo mirándole. - ¿Y qué me cuentas con eso? - Pregunto cruzándome de brazos.
- Me di cuenta que cuando vas a cambiar un papel tienes que cambiar todo de la mesa para poder seguir, y allí son dos o tres mesas pero de dibujo de esos que me imagino usas en la universidad no una mesa de comedor que te destroza la espalda.
- No me vas a comprar con eso, yo cuando tenga dinero me compraré una mesa adecuada.
- Sólo quiero que estudies y que te diviertas en estos días, sólo eso. - Me dice levantando las manos en plan de rendirse.
Cuando llegó a la mesa me quedo mirándola y si, tiene razón para cambiar de papel tengo que desmontar la mesa y con la maqueta no tengo ni idea de donde hacerla, pero es que no quiero ir allí para estar con él todo un fin de semana.
- ¿Te estás pensando en ir? - Pregunta Dani a mi espalda haciendo que me sobresalte.
- Pero qué manía la de ustedes en asustarme. - Le digo tratando de no reír.
- Va Arlette, di que sí. - Me dice poniendo su mejor cara para convencerme.