Capítulo 8

1666 Words
Narra Arlette - Hola cariño. - Dice mamá al entrar. - Hola ma. - Respondo con una sonrisa al verla entrar. Mi madre es la más luchadora del mundo, siempre estuvo conmigo al igual que mis hermanas y eso nunca me alcanzara para agradecerles Mi padre murió a los meses de nacer mi hermana pequeña de un paro cardíaco, tenía problemas del corazón y mi madre no nos dijo nada hasta que me notificaron mi problema del corazón. Todos se volcaron en ayudarme porque era la más débil de las tres, el tener problemas de corazón me hacía débil aunque yo nunca demostraba debilidad siempre quería estar en todo y después venían las consecuencias. Hace dos años estuve con mi hermana mayor cuando murió su esposo, pero a los meses me ingresaron en el hospital y fue cuando el doctor dijo que mi corazón no aguanta más y que si no encontrábamos donante podía morir, mis hermanas y mi madre se volcaron en mi al igual que mi novio que nunca me dejó sola, hace un año estuve a punto de morir pero algo inesperado pasó cuando yo ya me había resignado de mi destino. Aún recuerdo lo débil que estaba en la cama del hospital junto a mis hermanas que dejaron sus vidas por mi, por estar a mi lado y acompañarme cuando creíamos que era nuestra despedida para reunirme con papá donde estuviera. Dani dejó de trabajar en el periódico para estar con nosotras y Clau iba a la escuela porque la obligaban para que no pierda el año. A lo que iba a contar, recuerdo cuando estaba débil en la cama del hospital hace casi un año cuando el doctor entró sin previo aviso para informarnos que teníamos un donante de corazón para mi. Pero yo no pude estar feliz, ya que alguien había muerto y yo me iba a aprovechar del dolor de sus familiares eso me hacía sentir una mala persona por aprovecharme de ese dolor para yo poder vivir. - ¿Sigues con lo de siempre o es por Íker? - Pregunta ya conociéndome. - Poco de ambas. - Cariño, lo de tú corazón fue un regalo de Dios y una segunda oportunidad que te da la vida y, sobre Íker, sólo ustedes saben como solucionar la situación. - ¿Te puedo confesar algo? - Claro que sí cariño, sabes que siempre puedes confiar en mí para eso estoy aquí. - Después de la operación, muchas veces siento que me faltan personas cerca de mí. - No te entiendo. - Dice mi madre entrecerrando los ojos. - Si mamá, es como si sintiera que en otro lugar hay personas sufriendo por mí, es que ni yo misma sé lo que en realidad siento o cómo explicar esto que siento aquí. - Digo poniendo mi mano en mi pecho. - ¿Será por tu padre? - Mamá, papá está muerto y siento decirte esto pero los muertos no sienten dolor alguno y mucho menos una persona que lleva 16 años muerto. - Lo sé cariño pero, ¿Qué otra explicación puede existir? - ¿Te imaginas que la persona que murió de la cual yo tengo su corazón me esté enviando sus sentimientos? - Perdona que use tus palabras en tu contra pero, las personas que mueren ya no sienten nada. - Que graciosa eres mamá. - Le digo riendo. Nos quedamos un rato hablando y escuchamos la puerta y las únicas personas que tienen llave son mis hermanas e Íker. - Ahora le digo que estás aquí. - Escucho que mi hermana habla y no se con quien. - Arle, Íker está aquí. - Bien, ya se con quien hablaba y la verdad es que no estoy muy contenta por su llegada. - Ya bajo. - Miro a mi madre y le dedicó una sonrisa melancólica y salgo de mi habitación. - Hola Arle, tengo que hablar contigo ¿Puede ser después de que Íker se vaya? - Pregunta mi hermana cuando nos cruzamos en el pasillo. - Ok, luego te busco. - Le doy un beso en la frente y sigo. - Hola Íker. - Digo al llegar al salón. - Hola amor. - Me saluda y se acerca para darme un beso, esos besos que últimamente voy rechazando. - Arle, ¿Qué te pasa? - Íker, ya lo hemos hablado varias veces. - Y yo te dije que voy a soportar todo contar de estar contigo, amor tenemos 6 años juntos, pero también tienes que poner de tu parte para que esto funcione. - Y por eso me siento mal contigo, es que no te puedo corresponder como tú te lo mereces. - Te dije que con el tiempo volveremos a estar como antes. - Íker ha pasado un año y si, te quiero y te agradezco mucho lo que has hecho por mi, pero... - Se que volverás a sentir lo de antes. - Eso creía yo, pero cada vez que pasa el tiempo me doy cuenta que no podré sentir lo de antes por tí, lo siento mucho. - Digo con un suspiro. - No me digas esto ahora, no ahora. - ¿Qué pasa? - Le pregunto al notar la angustia en su voz y en su mirada. - Mis padres se van a separar. - Me quedo mirándolo y no puedo creer que me esté diciendo esto cuando yo tengo más de 5 meses diciéndole que no me siento bien con la relación y él siempre pide plazo. - ¿En serio? ¿Ahora te sientes mal porque tus padres se van a separar? Íker, tus padres llevan teniendo problemas desde antes de que me operaran. - Te necesito Arle, no me dejes así, no ahora. - Íker. - Hablo mientras hago que nos sentamos en el sofá. - Puedo estar contigo, puedo apoyarte pero, como amigos, no te puedo dar más que una amistad, no se que me pasa con este corazón, pero es lo único que te puedo dar. - No quiero solo tu amistad, te quiero a tí completa, ¿Sabes cuanto hace que no estamos juntos? Te necesito. - No puedo. - Me alejo cuando intenta besarme. - Entiende, ya no es lo mismo, no me siento igual, no puedo estar como si no pasara nada, porque si pasa. Me suelto por completo de su agarre y subo corriendo a mi habitación, no se que termina haciendo porque no vuelvo a salir hasta que mamá sube y me dice que la cena está lista. Al llegar a la mesa mamá y Clau se quedan mirándome pero no mencionan nada de Íker y se los agradezco silenciosamente. Se que Clau me está contando cosas de ese fotógrafo que tanto le gusta, pero no presto mucha atención a lo que me dice porque en mi mente sólo está la idea de irme lejos de aquí para rehacer mi vida, lo que me duele es que si me voy ellas dos se quedan solas, pero Claudia ya está por entrar a la universidad y eso me alienta porque cuando pase pueden venir donde yo esté. - Tengo algo en mente. - Digo de la nada. - ¿Me llevarás? - Pregunta Clau emocionada y la miro extrañada sin saber a qué se refiere. - No me mires así, dijiste que si con la cabeza cuando te lo pregunte. - Perdóname Clau, pero no escuche lo que me decías. - Clau te dije que no le hablara que no estaba escuchando. - Le dice mamá y ella pone cara triste. - Perdóname peque, dime ¿De qué me hablabas? - Le digo agarrando su mano por encima de la mesa. - Que esta tarde me enteré que soy una de las elegidas para conocer a Teo Santamarina en persona. - ¿De verdad? - Pregunto alegre por ella, se lo que eso significa para ella. - Me alegro mucho. - Pero es en Madrid y mamá no me deja ir sola. - Dice mirando a mamá con reclamo. - Tiene que ver con Madrid lo que tengo en mente. - Les digo y las dos me miran. - ¿Qué es? - Pregunta mamá. - Quiero volver a estudiar, pero en Madrid. - Me alegra mucho que quieras volver a estudiar, y créeme que no te voy a cortar las alas, si te quieres ir y cambiar de ambiente, yo te apoyaré siempre. - Dice mi madre aún sabiendo que eso le duele. - Lo sé ma. - Miro a Clau y no es que este feliz con la noticia. - También pensé en ti Clau y en ti mamá. - ¿De qué forma? - Pregunta mamá. - Clau dentro de nada también entra a la uni y ¿por qué no? Puedes entrar a la uni en Madrid y tú vienes con nosotras. - Y al mirar a Clau su rostro es de alegría. - Sí mamá. - Dice Clau con entusiasmo. - Pero aún te falta para terminar. - Dice mamá asustada porque Clau quiera dejar el bachillerato. - Mamá, yo me iré ahora y entre Dani y yo nos acomodamos y cuando Clau este para ir a la uni vienen ustedes, mientras yo voy estudiando. - Me parece muy buena idea ma. - Dice Clau sonriendo. - ¿Pero me prometes que me vas a llevar a la quedada con Teo? Me quedo pensando y la verdad es que no me puedo negar. - Está bien, te llevaré. Veo su rostro de felicidad y a mi madre con muchas preguntas pero, después hablaré bien con ella de todo lo quebpasa por mi cabeza. No quise retrasar todo mas tiempo y esa misma noche hablé con Diana para explicarle mi plan y le pareció perfecto y aquí estoy en la estación de tren una semana después de decidir irme de Lleida hacia Madrid. - ¿Prometes que te vas a cuidar? - Pregunta mi madre. - Claro que sí mamá. - Respondo dándole un abrazo. - Me van a hacer mucha falta. - Recuerda que en una semana yo voy para la quedada. - Como olvidarlo, tú mencionandolo cada dos segundos. - Nos reímos las tres y me subo al tren diciendo adiós con las manos. Me siento y miro por la ventana y allí están ellas, nos miramos y mientras el tren se mueve le lanzó besos y así voy dejando mi pasado atrás para empezar una nueva vida. Siento que mi vida cambiará radicalmente y que seré una nueva Arlette. Allá voy en busca de mi segunda felicidad de otra oportunidad para una nueva vida.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD