Narra Diana
Me siento frente a él con la carpeta en la mesa para empezar a trabajar, ya llevamos toda la mañana perdida y todo gracias a que el señor se le ocurre venir tarde y si sigue así veo que tendré que llevar yo sola la agenda con las presentaciones de las galerías y sólo informarle de algunas entrevistas.
Tiene que asistir al estreno del documental de fotografía en la 2 y visitar el primer talent show televisivo sobre fotografía. No es que lo vea muy convencido para ninguno de los programas pero por la fama que tiene de ser uno de los fotógrafos más jóvenes y con su trayectoria es solicitado en muchos eventos los cuales creo que antes iba muy contento y eso indica que a mi me ha tocado lidiar con el Teo amargado que es en estos momentos.
Me sonrío y noto que me mira, cuando lo miré pone su cabeza de lado como un cachorro, creo que estar mucho tiempo con un perrito y eso le esté afectando.
- ¿Qué? - Pregunte encogiendome de hombros.
Niega con la cabeza sin decir nada y vuelve a mirar la carpeta.
- ¿Entonces hay una entrevista para el HOLA y otra para MARCA? - Dice sin mirarme.
- Si, la hemos pautado para que sean dentro de la exposición, así podrás hablar de ella.
- Bien. - Es lo único que dice levantando un poco la vista y vuelve a las fotos de la mesa, por lo menos es educado y me mira de vez en cuando cuando le hablo.
Termina de mirar las fechas y anotar en su agenda, me imagino que es para no hablar mucho conmigo, pero me propuse demostrarle que el mundo no termina para el que está vivo y me volveré un grano en el culo y molesto para él.
Si es por la pérdida de alguien yo podría estar encerrada en mi habitación y no hablar con nadie, pero aquí estoy, demostrando que yo puedo superar los obstáculos que se presenten en mi vida y si yo puedo él también.
- Sólo hay que vivir. - Digo de la nada y él me mira asombrado por mis palabras.
- ¿Qué quieres decir? - Pregunta sin dejar de mirarme.
- Que sólo hay que vivir, es lo que dice una canción de Pablo Alborán, ¿Por qué no ponerlo en práctica? - me pongo de pie y me marcho.
Al salir me entra una llamada. Tengo que cambiar el tono, pero al mirar a Ale está cantando la canción y me causa gracia, pero tengo que contestar.
- Más tarde te dejo escucharla completa. - Le digo sonriendo y contestó.
- Perfecto. - Me dice sonriendo y me alejo de ella entrando al cuarto donde está el proyector.
- Hola peque ¿Cómo estás? - Contesté al ver el nombre.
- Hola Dani, estoy bien pero con ansiedad.
- Y eso ¿Por qué? - Pregunto un poco asustada.
- Por que tengo ganas de saber con quién estás trabajando ahora. - Esta niña un día hará que me de un infarto.
- ¿En serio Clau? ¿Te imaginas un poco el susto que me has dado?
- Eso da igual, lo que quiero es que me digas con qué famoso trabajas ahora.
- No te puedo decir, no por el momento.
- Por favor, a mi siempre me dices, ¿Porqué Ahora no me quieres decir?
- Será porque te digo cuando ya tengo uno o más de un mes trabajando, pero ahora recién empiezo y aún no puedo decir nada.
- Bueno esta bien, pero ¿Me puedes ayudar con algo? - Me pregunta y la verdad es muy poco lo que me le puedo negar a mi hermana pequeña.
- Me imagino que sabrás que Teo Santamarina, presentará su exposición y necesito saber que puedo hacer para verlo en persona.
- ¿Sabes que te tendrás que mover de Lleida para poder verla? - Pregunto sin pensar lo que acabo de decir.
- ¿Tú cómo sabes que no la pondrá una aquí? - Contraataca y si, así es ella no se le escapa nada y menos cuando se trata de Teo.
Desde que descubrió sus fotografías en las redes le sigue por todo lado, y nunca ha podido ver una exposición en persona.
- Y no, nunca he hecho una expo aquí, pero lo dijiste tan convencida como si supieras algo más.
- No se nada. - Le digo y es verdad aún no se sabe exactamente dónde serán los encuentros ya que de vez en cuando haces algunas reuniones con personas que le siguen, aunque seguro estarán aquí en Madrid y como mucho en Barcelona. - Voy a tratar de averiguar y te dijo.
- Sabes que Arle no me quiere acompañar a nada.
- ¿A donde? - Preguntó sin entender porque mensiona Arlette en la conversación.
- A la expo en Barcelona, tengo esperanza de que mamá me deje pero solo si Arle acepta venir.
- Pero si aún no sabes si hará expo en Barcelona.
- Seguro que sí y yo estaré muy al pendiente y participaré en todo para ver si me gano algo para ir a algún lugar que la haga ¿Me vas a regalar alguna foto de su expo?
- Siii, te voy a regalar fotos o quizás algún cuadro tú tranquila.
- Biiieeennnn gracias Dani ¿Y qué hago con Arle si no quiere venir y tú no me puedes acompañar?
- Clau puedes dejar a Arle tranquila, tienes que entenderla no es fácil para ella.
- Pero si ya ha pasado casi un año para que salga de aquí a lugares no muy lejos. - Se queja, aún teniendo 16 años parece una niña de 5.
- Pero no es fácil, que antes no le gustaba algo y ahora si o que antes si le gustara algo y ahora no, o que con el novio que tenia años ya no siente lo mismo por él así de la nada.
- Pues eso no lo sé yo, pero creo que ya debería acostumbrarse a lo nuevo. ¿No crees?
- Clau cariño, deja a Arle ¿Si? Yo haré todo lo posible para acompañarte. - Le digo para que no moleste a Arlette, ya bastante tiene con sentirse diferente después de aquella operación que le salvó la vida y prácticamente la convirtió en otra persona.
- ¿De Verdad? - Pregunta entusiasmada.
- Siiiii de verdad, haré todo lo que pueda, te lo prometo.
- Te quiero hermanita.
- Siempre lo dices cuando consigues algo. - Digo entre risas.
- Claro que no, tú sabes que si te quiero. - Se defiende.
- Lo sé tontita yo también te quiero, más de lo que te imaginas y a Arle también.
Dicho eso, cuelga la llamada.
- ¿Tienes hijas? - Pregunta Teo de repente
- No. - Digo dando un salto por el susto que me he dado.
- Lo siento, no quería asustarte pero, venía a ver unas fotos y te escuché hablar y no quise molestarte.
- Pero... ¿Te quedaste escuchando mi conversación?
- No, me fui y volví creyendo que habías terminado.
- Y, ¿Qué tanto escuchaste para preguntarme si tengo hijas? - Pregunte cruzándome de brazos.
- Desde que harás lo que puedas para hacer algo. - Me dice sin más.
- Y ¿Por qué creíste que podía ser hijo o hija?
- Sólo una madre hace todo lo que pueda por sus hijos.
Me quedo pensando y si, sólo una madre es capaz de dar hasta su vida por sus hijos y yo lo viví con mi madre dos veces, el hacerse cargo de Clau tan chiquitita al nacer que los médicos no daban por hecho que lograra sobrevivir y después que le descubrieran la enfermedad a Arlette y aún mucho más durante su enfermedad, y también pienso en cómo reaccionó la madre de Andrés cuando murió.
Siento que mis ojos se cristalizan, me doy la vuelta rápido en busca de algo, pero no encuentro nada ya que todas mis cosas están en la otra sala.
- Tienes razón, sólo una madre es capaz de dar hasta su vida por la de sus hijas. - Digo dándome la vuelta y sin mirarlo a los ojos salí prácticamente corriendo de allí.
Siento sus pasos detrás y no me puedo detener porque ya noto una lágrima en mis mejillas ¿Por qué siempre pienso en Andrés o cuando recuerdo el nacimiento de Clau me pasa esto?
- Diana, ¿Porqué te vas así? Aún no te he dicho lo que te quería decir. - Habla mientras camina detrás de mí.
Logro controlarme y es cuando me detengo mientras respiro mejor.
- Perdona por mi reacción, es que me llegaron un montón de recuerdos a la cabeza y no supe como reaccionar.
Dije con una sonrisa y entré a la pequeña oficina que me han preparado y como si nada él entra detrás de mí cerrando la puerta.