9- Punto y aparte

3564 Words
*Este viernes de Dem, es especial y va dedicado a Jenifer Susan Fuentealba, que tengas un hermoso cumpleaños, gracias por tu apoyo incondicional siempre, mi oficialmente declarada: Jefa de publicidad jajajajaja, porque cada día que te tomas un momento de forma desinteresada haciendo una publicidad de mis historias, me ayudas como no tienes idea! Así que hoy este viernes es para ti mi ahora Barbie Queen ajajajajja que la vida te devuelva lo que brindas multiplicado* ______________ Pov: Demian — Detenme, bonita, detenme porque yo ya no sé cómo lo haré — sentencio, perdido en todo lo que tenerla; pegada a mí, me hace sentir. Un jadeo sale de sus labios y pego los míos a los suyos con una tremenda necesidad. Siento su sabor, su textura, quiero tocarla por todos lados pero su manos en mi pecho me hacen detenerme. Su pecho sube y baja, miro sus ojos llorosos. — Esto no está bien, yo no quiero hacerle esto a Josh — ¡Miêrda! El cara de pan. Me olvidé de él por completo. — Demian, yo no soy así, no quiero ser así, él merece mi respeto — me separo de ella y no me gusta ni un poco. Pero tiene razón, ella no puede hacerle esto, aunque me vale una miërda, sé que ella está en lo cierto. — Lo siento, intenté, de verdad quise comportarme — Me mira culposa, con sus mejillas rojas. Se ve tan tierna, tan mía, es que ella es indudablemente mía, lo siento cuando estamos cerca y este beso; aunque fue corto, siento que ella también lo deseaba. — Me confundes, no sé qué quieres, Demian ¿Qué buscas? — la miro a los ojos. Dejo todo a la vista, mi melancolía, mi amor por ella y mi hija, todo puede verse en mi mirada, lo sé. — Solo quiero a mi familia, solo te quiero a ti y a Siena. Quiero dejar de tener miedo, de no sentirme suficiente para ustedes, porque el amor es lo que realmente importa y te amo, siempre te amé, solo fui un cobarde, un grandísimo cobarde, no quise arruinar tu sueño, tu futuro — sus ojos se empañan y sus labios tiemblan pero los aprieta para detener esa acción. — Me hiciste daño, mucho, yo siempre te di todo de mí… — Lo sé, créeme que lo sé, bonita. Yo debí cuidarte, debí dejar que te quedaras conmigo ¿Pero qué podía ofrecer? Eso pensé, que eras demasiado brillante para mí, que estaba arruinando tu futuro por ser un inconsciente, yo era el que sabía lo que hacía, tú solo te dejabas llevar por mí — cierra los ojos y sorbe por su nariz. — Yo hacía lo que deseaba, tú me hacías desear cosas que jamás pensé, tú, Demian, tienes algo que no logro evitar, odio eso, odio a pesar de todo seguir sintiéndome así contigo — Miro mis manos. Odio... esa palabra taladra mi cuerpo haciendo que duela. — Te amo, es lo que tengo, es lo único seguro e inamovible que puedo entregar, amor, Penélope, aunque ahora decidas que no puedes volver a confiar en mí — clavo mis ojos en los suyos — Sí a pesar de que ambos sabemos lo que sentimos, tú sabes lo que sientes, pero si aún así no quieres nada, eso no cambiará que mi corazón te pertenece, hoy, mañana y en todas nuestras vidas, tú eres la dueña de mi corazón, eres la poseedora de este tonto y estúpido corazón que aunque latía por ti todos estos años, me la pase haciendo miërdas — suspiro con pesar. — Demian, no digas esas cosas, no me... no me hagas ilusiones, no vuelvas a querer enamorarme para luego destruirme, no es un juego, no es divertido. Me lastimas, yo me he vuelto la peor persona del mundo, porque no puedo siquiera controlar lo que pasa con nosotros y tú... — Yo ya no tengo nada, ni nadie a quién rendirle cuentas. Soy libre, pero esta libertad no me sirve, porque estoy vacío, solo, mi vida es así, yo siempre fui así. Antes de ti, estaba solo y si no quieres aceptar que no necesito volverte a enamorar, porque los dos sabemos que aún sientes lo mismo que yo siento por ti, está bien, pero sabes que nos condenas a ambos a vivir sin amor, porque aunque intentes, nunca será lo mismo, no estamos hechos para otras personas — declaro seguro de esa verdad. Ella y yo no estamos hechos para amar a alguien más. — Yo... me comprometí, ¿Qué le diré? Que el hombre que más me lastimó, que más me hizo llorar, de repente cambió, de repente viví en una mentira. — Sus lágrimas se escurren y solo quiero abrazarla pero me contengo. Si la toco, esto no terminará bien. — Vivimos una mentira, pero yo, Penny, no voy a exigirte nada, tú eres la que debe querer dejar esa mentira, pero no por mí, por ti, porque mentirle al corazón nos hace daño, a mí me hizo daño mucho tiempo, por eso de ahora en más pienso vivir con sinceridad, sin guardarme nada y aunque eso sea chocante, es lo que siento ¿Por qué mentir? — Dem... — doy un paso de nuevo hacia ella y levanta su mirada hacia mí. ¡Ella es tan perfecta! — ¿Qué, mi amor? Dime así de nuevo, no sé si alguna te lo dije pero... cada que me dices así, mi corazón late tan fuerte. — Dem... Quiero hacer las cosas bien, quiero... necesito pensar, necesito hacer las cosas a conciencia. No quiero seguir lastimando a nadie, no está bien y... solo quiero pensar para decidir. — asiento, perdido en ella, en todo el amor que mi corazón siente. Pero la entiendo, ella intenta no lastimar al cara de nada, que a mí me vale v*erga pero supongo que ella le tiene cariño. No quiero pensar en ese idiota, en que estuvo con mi mujer. ¡Calma, calma! — De igual modo, lo que pase con nosotros no cambiará el hecho de que yo seguiré viendo a Siena ¿Lo sabes, no? — me mira y asiente pestañeando. — Lo sé, por eso quiero aclarar mis pensamientos y que no surjan... accidentes… — ¿Accidentes? Nos besamos y ambos lo queríamos. — Lo sé, Dem... yo lo sé, por eso necesito aclarar mi mente, necesito por el bien de todos pensar en esto y... solo... déjame decidir a mí si te creo o no, sí puedo confiar en ti — Resoplo porque esto es una puta mierda. Tenías que ser tan idiota ¿No? Este estúpido, la cagó bien grande. En mi mundo no fue tan difícil que ella dejara al cara de nada. — De acuerdo, aclara tu mente. — Y tú... — No, yo no necesito eso, ¿Cuántas veces tengo que decirte que lo que siento es sincero? No necesito pensarlo, mi vida completa es tuya, tú decides qué hacer con ella — doy dos pasos lejos de ella, bajando los escalones de la entrada de la casa. — Dem... Demian — me volteo. — ¡Qué descanses, bonita! Que todo esté más claro mañana — Sus ojos me ven con melancolía. — Espera — ella se acerca a mí, apresurada. — Solo... respóndeme algo — suspira acongojada. Me duele verla así, pensar que este imbécil le hizo tanto daño. — Cuando... cuando perdimos al bebé... — Una parte de mí ya no está, se fue con él, siempre fue así, siempre habrá un poco de mí con nuestro bebé — sus ojos se empañan y su pecho se agita por el llanto. — Me dijiste que solo me cuidaste por pena. — ¡Nooo! ¡Jamás! Solo... — pienso yo, siento yo, que la alejé porque no quería ser el responsable de su fracaso. — Solo me dolía que por mi culpa, sufrieras y dejaras todo por un nadie, por un rebelde sin futuro, cuando tú tenías un futuro brillante. — Pero juntos hubiéramos sido felices, ¿Qué es el éxito sin el amor? — intento no llorar, no ponerme mal, pero verla mal, me pone mal. — Fui cobarde, el más grande cobarde de la historia, pero ahora ya no quiero serlo, no quiero que mi cobardía siga mandándome — seco mis lágrimas con el dorso de mi mano. Ella también está siendo cobarde, con una persona que no ama, solo creyendo que así olvidará. — No dejes que la cobardía te ciegue, te harás daño y a los demás, solo decidas lo que decidas, que sea lo que deseas — asiente aún con lágrimas en sus ojos y no puedo dejarla así, me acerco y la abrazo con fuerza. — No llores, bonita, no llores porque me rompes el corazón. — Su pecho se agita y la aprieto con fuerzas contra mí. — Yo... sé lo que debo hacer, lo sé, pero tengo miedo, de que sea demasiado repentino, de que nos estamos apresurando — Se separa de mí y seca sus lágrimas. — El tiempo es relativo, nosotros, lo nuestro va más allá del tiempo, más allá de todo, solo... solo haz lo que deseas, haz lo que te haga feliz, sí eres feliz, yo seré feliz — Si es conmigo, más feliz. Pero si no lo es. No, ella no puede ser feliz sin mí, ni yo sin ella. Esto es la prueba, ambos agonizamos por no tenernos. — Dem… — Nos vemos luego, bonita – Acaricio su mejilla y la forma en que se recarga sobre ella, cerrando los ojos acompañado de esa increíble sensación que recorre mi cuerpo. Maldición, es que ella es mi destino, es mi amor. Me separo de ella para marcharme. Camino hasta mi moto y solo me voy, la veo parada viendome hasta que me alejo de ella. De verdad esto es lo más difícil que he hecho, se me hace tan estúpido que mi amor esté puesto es duda, que ella dude acerca de lo que tenemos ¡Por favor! Nosotros somos el uno para el otro. Pero entiendo que luego de tanta miërda que hizo este pelotudo, yo debo pagar las consecuencias. Pero me enoja, me frustra y me molesta que ella dude de mí, ella necesita saber que mi amor, que todo esto que siento es auténtico real e irreplicable. Creo que llegó el momento en donde debo dejar todo claro, porque ella está dudosa y sí necesita un empujón para decidirse por mí… Tengo que hacerlo, tendré que hacer algunas locuras, pero ¿Qué es un poco de locura por mi bonita? Nada. Ella necesita saber que soy alguien nuevo, renovado, que este Demian, está dispuesto a todo y que podemos hacer un punto y aparte para amarnos de nuevo. ********* Pov: Penélope Preparo el desayuno para Siena, no he dormido nada bien, no dejo de pensar, de castigarme. Pero lo único que termino pensando es en él, es que no sé en qué más pensar, trato de enojarme, resentirme, nada sirve. Sus ojos melancólicos y llenos de dolor, invadidos por... por amor, eso es lo que da vueltas en mi cabeza a cada momento. Sus palabras, de nuestro bebé, es que yo aún recuerdo eso, aún en mi corazón sé que tuvimos otro bebé, aunque no haya nacido, aunque apenas era pequeño, era nuestro, de nuestro amor y... sé que estoy siendo cobarde, egoísta. Me aterra dejar a Josh, temo lo que él podría hacer, yo intenté terminar, pero... es que Josh es muy sensible, él piensa que no puede vivir sin mí y yo sé que le debo todo, que él estuvo conmigo cuando necesité ayuda, que fue mi amigo incondicional, pero yo no lo amo y... he intentado, de verdad que lo intenté con todas mis fuerzas, pero no puedo, no logro hacer salir mi amor. Es que mi amor solo le pertenece a él. No me gustaría ser responsable de que Josh se haga daño, pero también sé que lo daño más así, con esta mentira, con mi estúpida cobardía, si no freno esto, será peor, yo no podré evitarlo. Porque no pude evitarlo con solo verlo y unas copas encima, ahora con él profesándome su amor, ese amor que siempre sentí, ese amor que deseé me profesara siempre. Yo... soy una mala persona, soy consciente de eso, no merezco nada, solo me equivoco todo el tiempo, no sirvo, pero ahora quiero hacer todo bien, quiero ser honesta sin importar el costo. — Mami ¿Te encuentras bien? — miro a Siena y sonrío. — Ayer me encantó tanto que Demian venga, él me gusta mami, es bueno como un papá, hace comida rica y dice que eres como una reina y yo una princesa — sonrío y asiento, aguantando mis lágrimas. Demian ¿Qué es lo que me haces? ¡Por Dios! Es difícil negar esto, también aceptarlo. Pero él está tan distinto, dice las cosas y suenan tan sinceras, no quiero pecar de ingenua, pero le creo, como una tonta le creo, no puedo evitarlo. — Nos quedaremos ¿Verdad, mami? No volveremos a Paris ¿No? Porque si volvemos, Demian va a estar lejos otra vez y yo... voy a estar triste — sonrío y me acerco a ella. — No, mi amor, no nos iremos, no estarás lejos de Demian otra vez, es tu papá, ustedes tienen que estar juntos. — ¡Yupiii! ¡Yupii! — me río porque Siena es tan eufórica y hermosa. — Tenemos que marcarle y decirle que venga hoy de nuevo, mami – niego divertida. – No lo sé, amor, quizás tiene cosas que hacer, además mamá debe trabajar y tú... — ¡No quiero! No quiero la guardería, no me gusta, no me gusta la señora, ¡No quiero, mami! – suspiro porque Siena odia quedarse con cualquier persona. Excepto, mamá y Cali. — Amor, mami tiene que trabajar — niega frunciendo el ceño. Obstinada, es muy obstinada, es igual a Demian, quiere algo y no para hasta conseguirlo. Si sabré de eso. Demian si se propone algo, no hay nada que pueda evitar que él lo consiga. Sí él está seguro de que siento algo por él, no se detendrá y ahí yace el problema, que yo no quiero que se detenga, yo quiero inconsciente e irracionalmente que él no deje de insistir, porque cada paso que doy cerca de él, más segura estoy de que es lo que quiero. — De acuerdo, te quedarás con la tía y Milo ¿Quieres? — asiente sonriendo. – Sii, vamos con Milo — se levanta apresurada — Buscare juguetes para llevarlos — corre a su habitación y me toca hacer malabares por mi niña. Tomo el teléfono y veo el número de Josh en la pantalla, no lo dejaré por teléfono, esto debo hacerlo en persona, pero la decisión ya está tomada. Tomo la llamada. — Hola, amor... — paso saliva al escuchar su voz amable. — Hola, Josh, ¿Cómo estás? — Bien... te extraño —¡miërda! — Humm, emmm, Josh ¿Cuándo vuelves? — no quiero seguir con estas falsas esperanzas. — ¿Todo bien? Te escuchas rara — Sí, soy mala, infiel, soy horrible, eso pasa, Josh. — Solo... quería saber cuándo vuelves porque... porque quiero que hablemos de algo importante cuando regreses. — silencio, eso se oye. — ¿Qué sucede? — Solo quiero que vengas, listo para que hablemos, nada más. — De acuerdo... ¿Segura que todo está bien? — Sí, estamos bien, Siena está bien, yo ahora iré al estudio de danzas y... ya que me hablaste te lo digo, no quería posponerlo, no quería — seguir alargando esto. — Regreso pasado mañana, por la mañana... Penny... — Te espero entonces. — Espera, Penny... — guarda silencio — Cuídate, amor, nos vemos — corta la llamada y suspiro. ¡Eres mala! Ya lo sé. Pero me hace más mala seguir mintiendo, seguir negando algo que no puedo. Yo debí hacer esto hace dos meses, no ahora, es solo que... fui cobarde, no quise dejar lo seguro por alguien que aunque amo, no sé sí realmente me dará esa seguridad. Pero ahora solo quiero dejar de mentir, por una vez ser honesta y quitarme este peso de encima, quitarme estas barreras que me he puesto, mintiendo y negando que amo a Demian. Porque sí, lo amo, porque sí, lo pienso, porque solo de verlo todo sigue ahí, todo, como si el tiempo no hubiera pasado, como si mi corazón jamás lo hubiera dejado. Es inexplicable, es irónico, pero el amor no tiene explicación ¿O si? Es que ¿Cómo olvidarlo? Él me dio lo que más amo, a nuestra hija. Quiero creer en él, quiero hacerlo, pero más quiero creer en lo que dice mi corazón. Termino de alistar a Siena y la llevo a casa de Cali, ella no estaba, había salido así que no pude hablar con ella. Dejé a Siena con Dante y Milo. Aunque no sé qué hablaríamos, ¿Qué le voy a decir? Mira, hace 2 meses vi a tu hermano, nos acostamos y no te conté, ahora lo veo y estoy tonta otra vez, estoy perdida en todo esto, ya no importa lo que hizo, todo por lo que juré no volver con él. Pero también pienso que Cali habló con Demian, porque Demian sabe de Siena y seguro es por ella. Ya lo hablaremos. Solo necesito relajarme, es como si mis nervios me sobrepasaran. De camino al estudio freno en un súper y compro unos caramelos, tengo muchas ganas de comer dulces, muchas. Como mis dulces para luego seguir mi camino, es raro, porque no soy tan fanática de los dulces, pero... hoy es como si de verdad mi cuerpo necesitara azúcar. Últimamente; como mal, nada me dan ganas de comer, los nervios, los malditos nervios y el estrés. Llego al estudio y primero ensayo en el salón, miro la hora y es mi turno para usar el teatro, hacer prueba de escenario. Estoy cansada, como si tuviera poca energía, no lo sé, me siento como agotada, malhumorada, no me siento yo, es extraño. Tomo mis cosas y voy al teatro, abro la puerta y el silencio del lugar me invade. — Paz... paz — eso se siente de repente, mucha paz. Dejo mis cosas en algunos asientos y me siento a descansar un momento mientras miro el escenario. Hay un piano en una esquina que pienso está mal ubicado, ya que si alguien toca, el público no puede verlo. Peros supongo está así para que haya espacio, si hay presentación seguro lo acomodarán. Me recuesto y cierro mis ojos disfrutandoel silencio por un pequeño momento y asi... Me sobresalto al escuchar las teclas del piano sonar. Una melodía suave suena y me levanto porque no debería haber nadie aquí, pero cuando su voz suena la reconozco al instante. Para dejar de arrepentirme por decirte que no No estoy seguro si me alcanza una vida Si fue por mí que tú lloraste ese adiós, yo también cargo esa herida ¿Qué hace aquí? Por más de un año yo contuve la respiración Por trece meses pensé lo que diría Y hoy que te vi ya no me sale la voz ni el aire que antes tenía Me levanto para acercarme al escenario y sí, es él sentado ahí tocando el piano y cantando... Para mí. Sé que soy culpable del tiempo perdido Y que mi promesa se fue con una canción Al montarte en ese avión y hoy Vuelvo a encontrarte y haré de todo para no soltarte Porque yo nunca me cansé de amarte Y quedan cartas que no he puesto en juego Punto y aparte, tú sabes bien que yo no juro en vano Y estoy jurando no soltar tus manos Y si es por ti las mías pongo al fuego A las cenizas no les tengas miedo Que si te quemas, yo también me quemo Vuelvo a encontrarte Me acerco a él, totalmente sin palabras, sentimentalmente conmocionada. Yo no me esperaba esto. Él... él no puede hacerme esto, no puede cantarme una canción y... Puedo explicarte cada signo de interrogación Si tú me miras tal y como lo hacías Cuando pensé por fin la guerra acabó, fuiste una bala perdida Sé que soy culpable del tiempo perdido Y que mi promesa se fue con una canción Al montarte en ese avión y hoy Su mirada conecta con la mía y ya no hay vuelta atrás, no hay forma que ahora yo me niegue a esto. Vuelvo a encontrarte y haré de todo para no soltarte Por que yo nunca me cansé de amarte Y quedan cartas que no puesto en juego Punto y aparte, tú sabes bien que yo no juro en vano Y estoy jurando no soltar tus manos Y si es por ti, las mías pongo al fuego A las cenizas no les tengas miedo Que si te quemas, yo también me quemo El silencio invade el lugar y estoy parada sin decir nada mientras lo veo dejar su lugar y acercarse a mí lentamente. Vuelvo a encontrarte... Miro sus ojos y sí... lo he vuelto a encontrar, encontré mi corazón. Lo tenía él. ___________________ La canción que canta Demian se llama Punto y aparte de Morat.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD