Narra Alexander Luego de la fiesta de aniversario que habíamos celebrado para el canal, mi traicionera mente no dejaba de reproducir aquella escena de se.xo en el baño junto a Christine. Definitivamente, no conseguía sacarla de mi cabeza en ningún momento del día, pues era como si realmente me hubiera convertido en un adicto a esa mujer y su cuerpo de infarto. Aún no lograba definir qué era lo que más me atraía de ella, pues su personalidad era única y arrolladora, además de que evidentemente era una rubia muy atractiva y sexy, haciendo en consecuencia a una mujer de la cual yo no podía escapar. Resoplo con frustración, intentando idear alguna excusa para poder volver a tenerla conmigo, porque mi cuerpo lo pedía, tal como si ambos fuéramos imanes, pero por más que lo pensaba, ninguna id

