bc

A mi oficina +18

book_age16+
17.4K
FOLLOW
168.5K
READ
billionaire
police
gangster
drama
professor
brothers
like
intro-logo
Blurb

—Shh, se obediente y quédate quieta niña.

Nada es lo que parece y sobre todo, nadie es lo que dice ser.

Secretos, verdades ocultas y una desbordante pasión es lo que llena la vida de Camil Peters ¿Logrará salir bien librada de la convivencia con los Blake?

—Señor Blake, tengo entendido que los profesores no deben acostarse con sus alumnas

chap-preview
Free preview
Nuevo Profesor
Camil: "Buenos días jóvenes, me presento... Mi nombre es David Blake y soy su nuevo profesor de literatura. Espero que podamos tener un curso tranquilo y sepan comportarse como los adultos que son" Recuerdo bien la primera vez que conocimos al Profesor David Blake, como olvidarlo... Todas las chicas quedamos atontadas ante tal hombre, era jodidamente guapo y bastante joven para ser nuestro maestro, más considerando que nuestro último profesor de literatura era un señor obeso de 50 años que lo único que hacía era contarnos de sus matrimonios fallidos mientras comía su habitual hamburguesa y manchaba su amarillenta camisa con salsa de tomate. Realmente era un asco. Y vaya que recuerdo el día que llegó, tuve problemas con él desde el primer instante que apareció por esa puerta, lo que tenía de guapo lo tenía de arrogante y odioso. —Bien jóvenes, no sé en qué se hayan quedado con su antiguo profesor pero les recalco que ahora tendrán que trabajar a mi modo y a mi ritmo, si se retrasan no será mi problema.— su voz era bastante fuerte e imponía respeto. Nadie en el salón emitía palabra alguna temiendo tener problemas con el nuevo profesor, solo estábamos atentos a cada movimiento que realizaba. ¿Cuántos años tendrá? ¿Acaso tendrá novia? ¿Será gay? Joder Camil, nada de eso debe de interesarte. —Me llevará algo de tiempo ubicar sus rostros pero lo haré poco a poco.— su mirada escaneaba sin interés a cada uno de mis compañeros hasta que sus ojos se posaron en mí, viéndome de arriba a abajo.—Tal vez unas las reconozca mejor que otras.— mordió su labio. ¿Me había coqueteado acaso? Se quitó el saco para poder tener una mejor movilidad y yo solo pude soltar un ligero suspiro al notar sus trabajados músculos que traspasaba su camisa... No era Hércules pero se veía bastante bien, sus brazos quedaban a la perfección con el resto de su cuerpo pues eran fuertes pero no toscos. Se veía que con esas manos podía ahorcar a alguien. Diosito aleja esos pensamientos de mí. En un movimiento algo torpe tomó el libro del escritorio entre sus grandes manos. —Por favor abran su libro en la página 1437. En un descuido dejó caer el libro de sus manos, rodando los ojos y maldiciendo en voz baja se agachó para recoger el libro regalándome una gran vista de su trasero ya que mi asiento estaba justo frente al escritorio. Instintivamente mordí mi labio agradeciendo la hermosa vista que mi nuevo profesor me había proporcionado. —Señorita, ¿Acaso me estaba viendo el trasero?— preguntó con su ronca voz sacándome de mis pensamientos. Me ruboricé al instante al darme cuenta que no había apartado la vista de su cuerpo delatando mi mirada acosadora. —No... no fue eso, disculpe profesor.— contesté avergonzada. —¿Cómo se llama?— preguntó bastante serio, definitivamente estaba enojado. —Me llamo Camil Peters, pero le prometo que no estaba viendo nada.— contesté riendo nerviosamente. Cuando me ponía nerviosa solo podían ocurrir dos cosas: Me daba un ataque de risa o me ponía a llorar y definitivamente creo que me estaba riendo en el momento menos oportuno. En un movimiento fuerte azotó el pesado libro en el escritorio de metal llamando la atención de toda la clase y haciéndonos saltar del estruendo. —¿Te parece gracioso, cariño? ¿Acaso estoy contando un chiste o yo soy el chiste?— preguntó con su mandíbula apretada y sus cejas fruncidas denotando su enojo y seriedad. —N...no profesor, lo siento.— contesté ya bastante apenada y con ganas de llorar, que su voz fuera tan fuerte e imponente no ayudaba en nada. —Vamos a mi oficina, ahora.— demandó fuerte sin siquiera mirarme.—¡QUÉ QUEDE MUY CLARO JÓVENES, QUE ESTO SOLO LES SIRVA DE EJEMPLO DE QUE YO NO SOY NINGÚN CHISTE, NI SOY UN MAESTRO QUE PIROPEAR, SOY LA AUTORIDAD Y ESPERO SE ME RESPETE COMO TAL!— habló prácticamente gritando. Sin decir nada más camine lentamente detrás de él para esperar un gran regaño y probablemente quedar vetada de su clase por todo el semestre. Desde ese momento todo se fue volviendo más tenso entre el profesor y yo; buscaba cualquier excusa para bajarme puntos en las tareas, buscándome hasta el más mínimo error y regañarme en cada oportunidad que tenía, en los trabajos en equipo me apartaba de mis compañeros y me hacía trabajar con el, solo para hacerme notar lo inexperta que era en el área de literatura y reafirmar su gran conocimiento en esta. Lo había pillado observandome bastante en las clases, era fácil de notar puesto que mi puesto estaba justo frente suyo. Su mirada siempre era burlesca, me miraba de arriba abajo con algo de superioridad. Desde el incidente le dirigía la palabra lo menos que podía, solo participaba en su clase cuando él me lo pedía y en nuestros análisis de lectura juntos trataba de limitar mi interacción con él dándole miradas de odio discretas. Contrario a mis compañeras que buscaban cualquier oportunidad para conocer más al cretino que teníamos de profesor, mientras otras tenían ganas de follarselo yo solo podía odiar hasta su existencia pues se esforzaba bastante en hacer su clase un infierno para mi. Podía odiarlo pero no era ciega, cada día que pasaba se ponía más bueno y es algo que no soporto pues solo alimenta su estúpido ego que de por si ya era más grande que Andrómeda. No podía negar que era completamente mi tipo, su mirada penetrante, su cuerpo y su voz... su maldita voz me hacía temblar cada que hablaba fuerte y autoritariamente. Llegué a tener algunos sueños con mi profesor pero no muy sanos que digamos... El tipo esta buenísimo ignorando que era mi profesor idiota y el mismísimo Lucifer. --------------------------------- El día de hoy es muy importante en la escuela, me darán calificaciones de algunas materias y entre ellas estaba el promedio de literatura y con eso podría graduarme para ir a la universidad. En mi escuela a un mes y medio de terminar las clases tenían la costumbre de darnos un adelanto de promedio en todas las materias para que nos diéramos una idea de cómo terminaríamos el año. No era el promedio final puesto que aún faltaba agregar puntos extra de trabajos en equipo y esas cosas... Pero con ese promedio sabría si acreditas o no la materia. Si esa calificación era reprobatoria podías dar por muerta esa clase. Me siento confiada, no tengo faltas, tengo todas mis tareas y todos los análisis en "equipo" aunque algunos con calificaciones muy bajas. Literatura era mi última clase del día y estaba ansiosa por saber mi calificación puesto que ya solo me faltaba esta, en las demás habían sido excelentes como siempre. Entré al salón y aún faltaban algunos minutos para que comenzara la clase pero había otros cuatro alumnos en el aula y el profesor. Tomé una bocanada de aire antes de entrar y me senté en el mismo lugar que todo el semestre. —Buenas tardes, profesor.— saludé educadamente. —Buenas tardes Señorita Camil.— contestó mordiendo su labio disimuladamente. Le regalé una sonrisa fingida y saqué mi teléfono para matar tiempo en lo que iniciaba la clase. Sentí la intensa mirada del profesor sobre mi, lo miré alzando una ceja e hice una mueca para que notara mi desagrado. Lo tiene bien merecido. Tomaba cualquier oportunidad que tenía para demostrarle mi asco hacía su existencia. Crucé mis piernas pero al no calcular bien la distancia me golpeé en la mesa a lo cual solté un pequeño gemido de dolor captando la atención del Señor Blake. —¿Se encuentra bien Camil?— preguntó dirigiendo su mirada a mis piernas. —Me encuentro bien, gracias. Solo que esto me va a dejar una ligera marca.— contesté haciendo un puchero mirando mis piernas. —No lo creo, apenas y se dio un rosón con la mesa. —Mi piel es bastante sensible y se marca con cualquier cosita así. Tengo una condición que hace que ocurran estas cosas. —Interesante, señorita...—contestó rascando su barbilla. —40 minutos después— —Bueno jóvenes la clase termina aquí... A los chicos que no les mencioné su calificación cuando pasé lista es porqué están reprobados o están en riesgo de. No olviden traer su tarea el lunes. Mis ojos se abrieron al escuchar eso, literal a la única que no había mencionado al pasar lista había sido a mí lo que significa que estoy reprobada. ¿Por qué a mí? ¿Qué se supone que había hecho mal? —Tú, tú no te puedes ir tengo que hablar contigo, te ha ido muy mal en este semestre y dudo que te vayas a graduar.— dijo señalándome. —Pero... Profes...— mi oración fue interrumpida por el. —Pero nada, la veo en mi oficina para hablar seriamente con usted señorita. Si no llega en 10 minutos puede considerarse reprobada. —¿Hay alguna manera en la que pueda ayudarme?— pregunté rindiendo. —Por supuesto que puedo ayudarte, se me ocurren varias maneras en las que nos podemos ayudar mutuamente. ¿De qué manera podría ayudarlo? Sin nada más que decir salió del aula dejándome completamente sola. Estaba frustrada ¿Estaba haciendo todo esto solo para molestarme? Me levanté de mi asiento acomodando mi falda amarilla para que no mostrara más de lo debido... Por supuesto que iría a hablar con ese profesor, era momento de dejar todo en claro. No podía reprobar literatura, haré cualquier cosa por pasar su materia.

editor-pick
Dreame-Editor's pick

bc

La esposa rechazada del ceo

read
223.3K
bc

Domando al Amor

read
6.6K
bc

MI POBRE ESPOSO MILLONARIO

read
14.6K
bc

Una niñera para los hijos del mafioso

read
60.4K
bc

el amor lo cura todo

read
1.9K
bc

Tras Mi Divorcio

read
577.2K
bc

DIVORCIADA: MI EX-MARIDO ME QUIERE DE VUELTA

read
5.7K

Scan code to download app

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook