Al terminar mi siesta, abro los ojos el día ha empezado a colorearse por los rayos de sol, pero mi cama está vacía, quiero llorar, se que no soy hermosa, ni atractiva, pero pensé…
Ya no importa que pensé.
Me revuelvo en la cama, quiero gritar y romper cosas y de pronto las palabras de kavan me taladran en cerebro "¿ crees que algún hombre con un poco de mundo o sentido común se fijaría en ti? No, eres demasiado horrenda, demasiado sucia y demasiado estúpida para llamar la atención de alguien que de verdad valga la pena, simplemente debes aceptar que eres lo más repugnante que hay en la humanidad y que he visto en décadas y vaya que he visto cosa horribles, pero ninguna como tú" estoy a punto de volver a cerrarme en mi cuando escucho el sonido de la puerta abrirse ( este cuarto no tiene privacidad), Legol entra cargando una bandeja con una taza de chocolate, un plato con fruta y un pan raro que no identifico, huevos y su taza de café ( que reconozco de inmediato)
- buenos días señora, ¿ Quiere desayunar?- lo miro con recelo
- si, gracias, ¿traes chocolate?-
Él asiente y se acerca a mi, me pone la bandeja a mi disposición y el toma su taza de café mientras me mira con mil preguntas en sus ojos, al terminar mi chocolate, lo miro, se que no soy muy bonita y que no estoy en las mejores condiciones, pero aún lo deseo y el dijo tres horas.
- aún lo deseo- digo mirando el piso, necesito más, el levanta mi rostro y me besa, luego se aleja y me pregunta.
- señora, ¿Segura?-. Tengo miedo pero asiento.
El toma la bandeja y la pone sobre la mesa de noche y besándome me recuesta en la cama, no me muevo, anoche él me impidió desnudarlo, pero es él hoy quien se desprende con premura de su camisa, siento su cuerpo tan cerca del mío me hace vibrar, paso mis manos por sus brazos y siento toda esa fibra de músculos que los conforman, eso me hace sentir excitada, jamás había sentido esto, él sin dejar de besarme desata los botones de mi falda pantalón y saca mi camisa de su interior, luego separándose un poco para mirarme, busca la confirmación en mis ojos y cuando sonrió él sabe que estoy dispuesta, al sacar mi camisa por completo veo que su expresión cambia, pase del deseo salvaje a la curiosidad morbosa, toca con delicadeza mis pezones y juega con cuidado con el piercing que hay en mi pezón izquierdo
-hermoso- es lo único que susurra mientras se inclina y lo coge en su boca, su lengua juega delicadamente con el hasta que mi cuerpo se retuerce y gime,( esto nunca me había sucedido). Escucho su gutural risa y siento como su aliento se arremolina en mi pecho, sus manos me tocan, me dibujan y me estudian con gran destreza ( este hombre es un experto).
-señora voy a desnudarla por completo- dice pegado a mi boca, asiento con la cabeza, mi cerebro está tan concentrado en disfrutar que ha desconectado otra habilidades ( hablar por ejemplo en este momento creo que me sería imposible) Legol pasa sus manos suavemente por mi cintura y lentamente baja mi falda pantalón, dejando mi ropa interior en su lugar, se aleja me mira y respira con dificultad, no se que ve y me empiezo a acobardar, pero el vuelve a besarme , paso sus manos por mis piernas ya desnudas y su recorrido llega hasta mis patines, ahí pasa su mano por mi palpitante y sedienta v****a, después de todo esto yo estoy retorciéndome debajo de él y sin poder resistirme más dirijo mis manos y mi atención a sus pantalones, hoy lleva unos pantalones azul oscuro, paso mis manos por el contorno del pantalón y al llegar a los botones los abro, el jadea de una forma tan exquisita que solo puedo tragar la saliva que se está acumulando en mi boca. Él para ( ¿qué pasó?, Ya se dio cuenta de lo repugnante que soy) en cambio de eso y haciendo alejar mis pensamientos negros él me susurra.
— señora puedo parar si no desea esto, o si no está preparada para algo hágamelo saber, sin falta yo párate—
—no quiero que pares— logro decir, mi voz sale entrecortada y pesada, me estoy ahogando en deseo
El asiente y sigue el recorrido de mi cuerpo con sus ágiles manos , mientras yo me peleó con su pantalón, el entiende mi lucha y se levanta un momento de mi lado y sin mediar palabra se quita el pantalón dejándome ver qué no usa ropa interior y que su hermoso pene rosado tiene una enorme erección, vuelvo a tragar la acumulación de saliva en mi boca y al pensar en su m*****o en mi boca me saboreó, paso mi lengua por los labios no solo por los míos, sino por los de él, siento su erección en mi pierna y me está volviendo loca,( que rayos está pasando, esto jamás lo he experimentado antes, esto es fenomenal) después de mapear mi cuerpo por un largo rato sabe que mi agitación está en la cúspide ya que sin más me desprende de la ropa interior, estoy desnuda y vulnerable y otra vez siento miedo, él debe sentirlo ( ¿como la hace?) Porque se detiene de nuevo y me mira, mis ojos solo deben tener deseo porque sin más me besa desde los labios por toda la línea de la mandíbula y al llegar a mi oreja dice en esa voz tan sensual que ya me tiene desesperada.
—solo tiene que indicarme y yo párate—solo puedo menear la cabeza para hacerle saber que entiendo, él continua el recorrido de sus labios sobre mi piel, baja por mi cuello y en la base de este besa mis clavículas, se detiene y observa mis pechos con ojos de fascinación y no entiendo porqué esto me hace sentir tan bien, estoy experimentando con algo muy complicado, el sigue su recorrido sin dejar de mirarme con cada movimiento nuevo que realiza, su delicadeza y paciencia me excitó mucho, me estoy arqueando en respuesta a el movimiento de sus labios contra mi piel ,no se que está haciendo pero me gusta, baja de mis pechos por mí abdomen y al igual que todo lo demás lo besa (¿ esto es lo que se hace?, !Uff de que me estaba perdiendo!), Sus manos vuelven a mis piernas y empiezan una camino ascendente al igual que su boca me están recorriendo, llega a mis pliegues y con sus dedos toca mi húmeda sorpresa ( yo no le puse nombre a mi v****a, esto fue idea de mi madre y así se quedó sorpresa) siento como mueve su mano y me muevo más para encontrar más de su piel en mi, siento como su boca se desliza hasta que queda de frente a mi sorpresa, ahí lo detengo ( ¿es normal?, ¿Que va hacer?,¿Cómo se verá mi sorpresa?) El me mira y espera a que yo diga algo para levantarse pero como no lo hago el menea la cabeza librándose de mis manos y prosigue con su cometido.
Al sentir su boca en mi húmeda sorpresa no puedo ocultar el gemido que he estado reprimido, sale como una ráfaga ardiente, el vuelve a sonreír está vez pegado de mi humedad, su lengua se mueve en mi y lo que estoy sintiendo me tiene desconcertada, en todos los años que he estado viva ( con Kavan o sin él) jamás tuve sensaciones como está, siento su lengua pasear húmeda sobre mis labios y pliegues que se tensan al sentir todo lo que está despertando en mi, me está enloqueciendo cuando sin ningún aviso aprieta mi clítoris con sus labios, está vez el gemido es más un grito de placer, Legol no para y sigue jugando con su lengua en mi sorpresa, estoy revolcándome literalmente en esta cama, sus dedos se mueven sobre mi ( no dentro de mi) y yo sigo gimiendo, mi cuerpo se tensa y una sensación de calor recorre mi cuerpo es un fuego desesperante pero placentero que hace que vuelva a gritar, él sonríe nuevamente pegado a sorpresa y cuando siento algo húmedo deslizarse fuera de mi me tensiono aún más, (no puedo creer que esa humedad sea mía ¿ Me acabo de orinar?, No puede ser que esto me suceda a mi) él acerca su boca nuevamente a sorpresa y cuando lo voy a alejar el se deshace de mis manos y con voz ronca y viril dice.
—déjame tomar el premio por mis esfuerzos, ¡Te hice venir!—
No puedo decir nada no conozco esa sensación pero el sabe lo que hizo y volviendo a poner su boca en sorpresa la recorre por completo, yo vuelvo a retorcerme. Lentamente se aparta de mi ye mira con sus indescifrables ojos , recorre mi cuerpo con sus manos y cuando está sobre mi nuevamente me besa, mi deseo no se ha disminuido, al contrario estoy en llamas, ( esto jamás me había sucedido, que me está haciendo este hombre), siento que Legol se mueve hacia mi y pone su duro pene en mi húmeda sorpresa, me quedo quieta, recuerdo esto con Kavan y no se cómo será con Legol, así que decido cerrar los ojos, de inmediato Legol para su avance, abro los ojos y el me mira, yo sonrió y muevo mi cabeza para que el continúe, lo piensa, lo medita pero su deseo es más grande que su razón y vuelve a moverse, se introduce lentamente en mi sorpresa que se resiste ( ¿porque se resiste? Ya está húmeda y lista ¡ Colabora!), Legol forcejea suavemente mientras hace su lenta entrada y algo sucede…