Pov: Alessandro Di Stefano Aprieto la mandíbula y me quito el micrófono de mi oreja tirándolo al suelo al escucharlos dentro de la furgoneta. ¡Esta me la pagaran! Yo le di fidelidad, la apoyé, la llevé a donde está. Ella no es nada sin mí, sola no podría haber logrado nada de lo que tiene, ese poder lo tiene todo por mi causa. Maledizione, è mia donna! ¡Ese maldito ragazzo! ¿Cómo diablos ella se presta para eso? Ella no sabe que si yo quisiera, su puesto flaquearía en un segundo y yo seguiría teniendo el mismo poder que ahora tengo. Ella es mía, nadie puede venir a quitármela, menos un mocoso. Celeste, amore mio, no sabes lo que acabas de hacer, con tus desplantes, tu frialdad y olvidando que yo te he catapultado hasta donde estás. Pero solo basta con poco para recuperar l

