Capítulo 25

1217 Words
Capítulo 25.- Dex DeCostello Puerto Vallarta, Jalisco, México Todo para mí había mejorado, había empezado en suplir a Raymundo en su programa y ahora yo era el conductor estrella, mi vida profesional estaba mejorando notablemente y esa semana, el viernes, se hizo mi nombramiento especial como el conductor oficial del programa. Todos me aplaudieron y me felicitaron, hasta quién pensé que no lo haría, Valeria. —Felicidades, Dex—Me abrazó—La verdad, eres mucho mejor conductor que Raymundo y me da gusto que te hayas quedado tú, de conductor oficial del programa. Me alegraba que ella me hubiera felicitado, era importante tener la aprobación de ella, pues eso indicaba que le interesaba, aunque estuviera enojada conmigo por cualquier alguna razón. —Gracias Valeria y que bueno que viniste un rato a la fiesta, aunque ya está por terminarse—Le sonreí—Pero, si quieres podemos comprar algo y podemos celebrar en el departamento, nosotros dos. Se me había ocurrido la idea, para que pidiéramos tener un rato los dos, ya que ella había llegado casi al término de la fiesta y yo quería pasar mucho más tiempo con Valeria, me interesaba y mucho. —Sí, no veo porque no hacerlo. La fiesta terminó al poco tiempo de llegar Valeria y entonces nos fuimos ella y yo a nuestro departamento, pedimos unas bebidas alcohólicas y también algo de cenar, pues en el evento que dio el canal solo dieron bocadillos y al menos yo, estaba que me moría de hambre. Nos fuimos a poner cómodos y salimos a la sala a esperar que llegara la cena y las bebidas. —Lo siento Dex, pero me cansé del glamour por esta noche—Valeria salió con una faldita del algodón y un top—Ese vestido, está terriblemente pesado y los tacones me estaban matando. Pero era la mejor vestida y la más hermosa de la fiesta, todos se le quedaban viendo, tanto hombres como mujeres, pues había llegado a opacar a más de una y eso les molestaba a las demás. —No te preocupes, yo también me he puesto cómodo. Te veías hermosa con ese vestido, bueno, hermosa ya eres—Me atreví a decirle— ¿Quieres una cerveza? Mientras esperamos que lleguen las bebidas y la cena. —Sí, vamos a tomarla mientras esperamos. Me levanté y fui por las cervezas, quería volver a estar bien con Valeria, era todo lo que pensaba mientras destapaba la suya y se la llevaba. Ella estaba preciosa, así con su cabello suelto y largo, vestida con esa faldita y ese top y estaba descalza, toda ella era una tentación para mí y algo me decía que esta noche, sería especial para los dos. —Dex, siento mucho lo de Ava—Se disculpó—Me puse muy tonta en cuanto a ella y yo no sabía que ella era tu mamá. Eso les pasa a las personas que sacan conclusiones apresuradas, y como ni siquiera me había permitido darle una explicación, eso era lo que había pasado, pensó que Ava, era mi amante en vez de mi madre, pero que bueno que ese asunto ya esté aclarado. —Sí, te lo quise explicar y no me diste la oportunidad, pero no te preocupes eso ya no importa—Dije restando importancia a ese asunto—Lo que importa es que, ya sabes que Ava es mi madre y que no es una señora que estuve seduciendo. Me dio mucha risa cuando lo había sugerido, pues la verdad mi mamá está muy hermosa, pero yo no la podría ver con otra persona que no fuera Eryx DeCostello, ella era una mujer joven aún, pero ni de chiste ella iba a dejar a su esposo por alguien menor que ella o que mi padre. —Lo siento, yo nunca quise insinuar nada, pero es que pasan tantas cosas así últimamente que lo pensé de ese modo en automático. De verdad, perdón Dex. Claro que casos hay y seguirá habiendo, pero ahora sí este no era nuestro caso, Ava, amaba a su esposo por sobre todas las cosas de la vida y mi padre la ama de la misma forma, eran una pareja súper unida y de eso se daba cuenta mucha gente. —No hay problema, Valeria. Ya que está todo aclarado entre nosotros, cenaremos y celebraremos que ya estamos en paz y que me han hecho un conductor oficial del canal ¿Quieres? —Claro que quiero. Las bebidas llegaron y yo salí a pagarlas y enseguida llegó también la cena. Tomé todo y lo fui a servir a la cocina, mientras que Valeria estaba sentada en la sala. Se veía preciosa y tenía tantas ganas de besarla, de abrazarla y de hacerla mía. Ella era única y esperaba que la noche nos llevara a ese momento al que yo quería llegar y estaba seguro de que ella también quería llegar a eso. —¿Te ayudo, Dex? —Preguntó inocentemente—Es que traes muchas cosas, yo me llevo los platos. —Gracias, Valeria. Nos sentamos en la sala y empezamos a cenar, tomamos varias bebidas, reíamos y nos divertíamos, el ambiente tenso se iba perdiendo entre nosotros y así me gustaba ver a Valeria, riéndose divertida y feliz. Mi teléfono sonó siendo mi hermana Charlie, quién me llamaba por una video llamada y le respondí, para entonces ya estábamos Valeria y yo algo tomados. —Hola Charlie, ¿Cómo está la princesa de Eryx DeCostello? —La molesté—Me has agarrado en medio de una celebración. Nuestra celebración privada, me encantaba como se sentía eso, pues solo éramos Valeria y yo, nadie más podía entrar a interrumpirnos, esta noche era solo entre ella y yo y así debía seguir. —Hola, Dex. Sí, es lo que veo a juzgar por la hermosa mujer que te acompaña—Mi hermana alcanzó a ver a Valeria—Tú no cambias, hermanito. —Ella es Valeria, mi roomie y la mujer más hermosa que he visto en mi vida—Dije lo que pensaba—Valeria, ella es mi hermana Charlie. Antes de que fuera sacar conclusiones erróneas, pues no me acordaba si ya se la había presentado. Pero las cosas tenían que seguir por esa vía, nada de malos entendidos, entre Valeria y yo, si quería que lo nuestro funcionara. —Hola, Charlie, ¿Cómo estás? —La saludó Valeria—Soy compañera de trabajo, de departamento y también amiga de Dex. Qué bueno que aclaré antes de que se conocieran, así iba a tener más libertad de estar con Valeria, que viera que yo no tenía nada que ver con todas las mujeres con las que hablaba. —Hola, Valeria. Gusto en conocerte y como los veo muy contentos y divertidos, después te llamo Dex, solo quería recordarte que llames a Ava—Me pidió mi hermana—Desde que te has ido, no ha tenido paz. Gusto en conocerte Valeria. Ya después le hablaría a la mujer de mi vida, a mi madre, pero ahora tenía otra cosa muy importante para que mi hermana le dijera, esto iba a marcar una precedencia en mi relación con mis padres, estaba siendo un hombre independiente, que no tenía ninguna necesidad de pedirle nada a nadie.
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