Richard Lewis (presente)
— Disculpe profesor. ¿Se encuentra bien?— Preguntó un chico de la clase.
— Si, si... disculpa. Como te decía, necesitas participar un poco más en los debates, sabes que la participación en clase tiene valor del treinta porciento , además, la puntualidad tiene un valor de quince porciento y estás a casi nada de quedarte sin esos puntos. Así que a partir de mañana por favor llega a tiempo. ¿si?
— Si, lo siento profesor, realmente no es mi intención llegar tarde, pero vivo en la zona oeste y el transporte que me trae, no sale tan seguido.
— Está bien Antony, veré de que manera puedo ayudarte. Por lo tanto, participa mas en clase, ¿De acuerdo?— El chico asiente con la cabeza— Es todo, puedes retirarte.
Me pregunto si Antonella vivirá cerca. Siempre llego temprano para preparar mi primera clase y ella ya está aquí incluso mucho antes que su amiga.
La observo a lo lejos, siempre leyendo con sus auriculares puestos.
No he dejado de pensar en ella, y en recordar como era cuando la conocí hace siete años.
Era una chica dulce, temerosa pero al mismo tiempo alegre.
La conocí porque para mi pasantía debí cubrir el puesto de consejero estudiantil en el instituto donde se encontraba estudiando mi sobrino, más bien era un favor para mi hermana, monitorear de cerca a su hijo y que no se metiera en problemas.
Tanto ella como su marido estaban en un punto decisivo de su carrera política y cualquier error podría estropearlo todo y mi arrogante y necio sobrino era justamente lo único que sabía hacer, arruinarlo todo.
Aunque al principio yo no estaba de acuerdo con hacer mi pasantía allí al no tener nada que ver con mi área, poco a poco me fui encariñando con los alumnos.
Ella había llamado mi atención en aquel entonces, porque parecía una muñeca, su aspecto era infantil y fantasioso, vestía colores pastel y mostraba su cabello pintado con tonos alegres de vez en cuando.
Suspiro al rememorar a la Antonella adolescente, aunque también me gusta ver que ha superado a Tomas y trata de vivir su vida.
Desde que hablé con ella, ha participado un poco más en clase, me ha hecho caso y se a puesto a ver a un punto muerto del salón, aunque se vea extraña. Ella no se da cuenta de ello, pero he visto como la miran un par de chicos de la clase, no tardará mucho tiempo antes de que alguno la invite a salir.
Si yo no fuera tan mayor para ella y no fuera su profesor, sin duda le pediría que saliera conmigo.
¿Pero que estoy diciendo? Parezco un adolescente.
No negaré que me gusta como mujer, sin embargo nunca aprovecharía mi posición para acercarme a ella de ese modo. Me conformaré solamente con protegerla mientras estudie aquí.
Se lo debo, por no haberla protegido a tiempo de Tomas.
Aun recuerdo la primera vez que llamo a la puerta de mi oficina con los ojos vidriosos, temblorosa y asustada.
Flashback
— Necesito su ayuda profesor— Su voz era casi como un hilo.
— Lo siento querida, habla mas fuerte.
— Hay un chico que me está molestando.— Su voz sonaba mas como un susurro.
Le indique que se sentará y le di un vaso de agua para que se tranquilizara.
Cuando se calmó un poco, dijo que había un chico de tercero que se llamaba Tomas Allen y que la estaba acosando desde hacía varios meses. Que se había aguantado y le hacía caso a lo que el le pedía, pero que ella ya no quería más. Que había llegado a su limite y no sabía a quien más recurrir.
No les negaré que me sentí ardiendo en rabia al saber que mi sobrino se había atrevido a ponerle las manos encima a una chica tan inocente como ella.
La tranquilice y pedí hablar con sus padres, ellos debían saber la verdad.
Al principio ella no quería que sus padres se enterarán, pero le dije que era obligatorio llamarlos dado la naturaleza de los hechos.
Al saber que sus padres estaban en camino, se puso tan nerviosa que le dio una crisis y fue necesario llevarla a la enfermería. Mientras esperaba la llegada de ellos, tomé el teléfono y le marque a mi hermana.
— Estoy ocupada ahora Richard, más vale que sea importante— La voz de Amelia Allen sonaba molesta.
— Tu hijo acaba de cavar su tumba y la de ustedes.
— ¡¿Qué?!, ¡Tú trabajo era vigilarlo y evitar que hiciera algo estúpido!
— Tu hijo, hermanita, lleva cagandola desde hace un tiempo antes de que yo llegara y es cosa seria.
Tenemos que hacer algo ahora y necesito que estés aquí.
Ah, y otra cosa, más vale que traigas a tu abogado contigo.
— ¡Carajo Richard!¿Tan grave es?
— Lo es, ha abusado sexualmente de una chica de primero.—
Estaba tan molesto que inmediatamente dije eso, colgué el teléfono.
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Antonella (presente)
A pesar de la vergüenza que me produce hablar frente a toda la clase, he tenido que hacer caso al profesor Richard y miro a un punto muerto en la pared del fondo.
La mirada del Profesor siempre me pone nerviosa, desde que lo conocí he sentido una extraña sensación. Mi corazón se acelera y siento que se me corta la respiración y miles de mariposas me revolotean en el estómago. Cada que entrego una tarea, sus manos tocan las mías por fracción de segundos y siento como tiembla mi cuerpo.
¿me estaré enamorando del profesor?
Soy una tonta por fantasear con él, seguramente debe ser un hombre casado o por lo menos comprometido y en el peor de los casos... puede ser gay.
Doy un largo suspiro y trato de poner atención a la clase, habla acerca de que mañana nos pondrá un examen, pero yo sólo presto atención a la forma en que se marcan sus brazos con esa camisa, y lo sexy que se ve con su barba cerrada.
De pronto un codazo de parte de Alexa me hace tirar mi lápiz, al caer este al piso más de uno voltea.
— Lo siento, se me cayó mi lápiz.— Avergonzada me pare a recogerlo, mientras fulmino a Alexa con la mirada.
Ella me extiende un Post it "Concéntrate en la clase y deja de babear por el profesor"
Sonríe divertida por haberme descubierto, mientras le hago señas de que le cortaré el cuello.
Vuelvo a mi asiento y trato de prestar atención y anoto las palabras clave para estudiar para el examen.
De pronto comienzo a sentir un fuerte dolor de cabeza, cierro los ojos y me agarro las sienes.
Alexa a volteado a verme preocupada.
— Profesor Lewis, Antonella no se siente bien, creo que está por desmayarse.—
a lo lejos escuchaba el eco de miles de voces sin entender nada de lo que decían y sentí que la cabeza me daba vueltas.
Antonella inconsciente
Era como estar parada en medio de un cuarto oscuro, entonces de a poco iba apareciendo una luz. Camino hacia la luz y entonces me encuentro viendo como si se tratara de una película, estoy en un cuarto de hospital, tengo la cara muy enferma y estoy conectada a un respirador. Parece una pesadilla, pero... siento que esto ya lo viví, solo que no puedo recordar. ¿Sera caso un recuerdo del accidente?
Hace años tuve un accidente, pero mis padres son totalmente herméticos con esa información.
simplemente al no recordarlo, me dijeron que así lo dejara y no intentará recordar nada más, que no valía la pena.
Al lado de mi cama esta mi madre llorando como si me hubiera muerto.
Después la escena cambia y me veo a mi misma llorando, no me reconozco, estoy vestida como rockera y tengo más la apariencia de una drogadicta.
Pero yo no consumo drogas. Estas extrañas imágenes parecen ser recuerdos, pero...antes de hoy yo no sabía que estaban allí.
Entonces aparece una visión de mi, mas joven y con ropa de colores claros y mi cabello con tonos arcoíris, estoy saludando a un hombre muy apuesto que luce como... ¿El profesor Richard?, es como una versión mas joven y apuesta de él. ¿Le conocía de antes?
De pronto, estando en ese lugar escucho como alguien me habla, su voz era como un eco. Tomás.
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presente
— Nella, despierta— Era la voz de Alexa dándome pequeños golpecitos en la cara.—
Todo se volvió blanco de pronto, como si me alumbrarán con un reflector en la cara.
Abro los ojos súbitamente y me siento, pero un mareo repentino me hace acostarme de nuevo.
— ¡Despertó!— Escuché que gritó ella
— ¿Que sucedió?— Pregunto confundida y mareada
— Te desmayaste en clase— La voz de Alexa sonaba bastante preocupada.
Entró el médico de la universidad con una tabla en la mano y en la otra una lámpara de reflejo pupilar.
Me hizo algunas pruebas y después me recetó unas vitaminas y unos calmantes. Dijo que lo que tuve fue una crisis de estrés.
— Dime, Antonella. ¿Te has lesionado la cabeza alguna vez?— Preguntó el doctor
— Si, tuve un accidentes cuando era adolescente. ¿Pasa algo malo?
— Necesito que te realices estos estudios para descartar que sea algo grave, podrían ser secuelas del accidente. Por ahora te sugiero que vayas a tu casa a descansar.
Te expediré un justificante para lo que resta del día y una orden para que te realicen una tomografía de cráneo y una radiografía—
Lo que me faltaba, enfermarme justo antes de mi primer examen.
Lexy me ayudó a incorporarme, me dejó sentada en la sala de espera, iría con el profesor Richard para informarle de mi estado y que se ofrecería a llevarme a casa.
Mientras la esperaba, recargue mi cabeza en la pared. trataba de ordenar mis pensamientos.
Si las imágenes que ví eran reales significa que mis padres me ocultaron algo.
pero...¿Qué podría ser mas grave que haber sido la "mascota" de Tomas?