ALBERTO —No es que no sepa que hacer, lo que sucede es que no sé si vale la pena irme dejando algo bonito y seguro que por algo incierto, un amor por otro o una obsesión por otra es que ni sé que tanto es el límite entre el amor y la obsesión, o tal vez locura o quizás alguna especie de defensa mental para superar un trauma de la niñez, en resumen soy un estúpido que ni siquiera sé realmente que quiero y ya nos soy un niño que tengo que dejarme llevar por la corriente, soy un hombre que debe tomar mis propias decisiones y lo primero es proteger a mi familia sin importar si ellos lo quieren, por tanto, me voy a donde Mariana y mis hijos, tengo que rescatarlos de las garras de Sheila y protegerlos sin importar si ella me vea como un enemigo o si me perdona, solamente quiero que ella y mis h

