Nicolás Santorini
— Es hermosa. ¿No lo crees? — Me dice mi asistente, Damian en cuanto subo al auto y luego de dejar a ese par frente a su edificio.
— ¿Cuál de las dos? — Pregunto tecleando en mi celular restandole importancia al asunto.
— La castaña. Mi sobrino tendría hermosos ojos. — Responde y tiene toda la razón, no me sorprende, conoce bien mis gustos.
— No lo sé, enfócate. — Sigo ignorando el hecho de que la mujer que acabo de conocer, esa castaña de hermosos ojos y piel pálida es hermosa. Claro que sería un buen recipiente para traer a mis hijos al mundo, hijos que deben estar en camino por orden de mi adorada abuela y jefa de la Familia Santorini a más tardar 6 meses.
Soy el tercer hijo, del hijo mayor de la familia Santorini y el único varón; mi abuela padece de cáncer de páncreas y no es como que se vaya a morir pronto, pero su vitalidad le dice que quiere retirarse y el capricho para ceder todo y dejarme cargo es un nieto, uno que sí tengo ganas de darle, pues realmente en algún momento de mi vida me han caído muy bien los niños y creo que los bebés son adorables, quiero tener mi propia familia, pero no creo que ahora sea el momento. Estoy en lo mejor, estoy en la cima y necesito tiempo, no me puedo casar ahora, no quiero un hijo ahora, pienso que cuando uno decide tener una familia es porque ha encontrado el amor de su vida y además quiere dejar el mundo de las fiestas, del derroche y yo no estoy listo para dejarlo. A ver, no voy a dedicarme a ninguna mujer, sin mencionar que esas mujeres hoy en día son muy caprichosas, no voy a entregarme ninguna mujer que sea una interesada de mierda y que solo me quiera por mi dinero, me niego rotundamente.
Dirijo la empresa, pero soy un empleado más, uno con muy buena paga y ciertos privilegios. Unos que por cierto, aprovecho bien; Justo ahora antes de encontrarnos con esas chicas veníamos de revisar unos terrenos, estamos en pro de hacer unas construcciones, nos dedicamos a la parte de construcción y arquitectura. Ese es el campo fuerte de mi familia, controlamos ese mercado del país y casi todos los edificios hoteles y grandes construcciones llevan el sello Santorini. El caso es que soy un ambicioso y si quiero lo que mi abuela me ofrece debo darle lo que quiere, ese tema ha estado rondando mi cabeza toda la semana. La semana pasada me reuní con ella y fue su única condición para poner su firma en esos benditos papeles, agradezco a mi padre que haya sido un picaflor y que tenga más hijos, pero que sean niñas y además las haya tenido fuera del matrimonio, Esa es una ventaja, no me llevo mal con mis hermanas, ni son repudiadas en la familia, pero digamos que hay ciertos códigos y reglas que se deben respetar. Soy el heredero legítimo y punto.
— Estoy enfocado y es por eso que voy considerando cualquier posible candidata.
— ¿Tan clasista que eres y las consideras?
— Lo hago pensando en tí.
— Dime tú punto. — Está tan insistente en el tema que me veo obligado a dejar el celular de lado y a ponerle atención.
— Ya sé que ella no es el tipo de mujer que tomarías en cuenta, pero piensa, puedes deshacerte de ella una vez obtengas lo que quieres, teniendo en cuenta que no tiene recursos no te dará problemas. — Me quedo en silencio analizando sus palabras, no soy un hombre que se fije en el nivel social de la gente ni en su vestimenta, en su nivel de educación, ni nada de eso; mientras hagan su trabajo bien no tengo nada que decir. A la gente hay que darle oportunidades, de hecho varios de los negocios personales que tengo son solo en pro de ayudar a la gente, fundaciones, donaciones, entre otros; solo para ayudar a la gente pobre y lo hago con gusto. No sé, creo que ayudar el prójimo te trae buena vibra, aunque yo no aparente tenerla en lo absoluto. Damian tiene razón en algo, yo no quiero una esposa, no quiero una familia, solo quiero un hijo para heredar un imperio. Es simple, solo tengo que hacer un trato, pero si quiero tener a esa mujer haciendo lo que le digo y en caso de que se rehuse, necesito saber más, saber cómo, tener base para presionarla.
— Mándala a investigar. — Es todo lo que dijo y él sonríe, sabe que eso significa que tomo en cuenta sus palabras y que quiero intentar ver qué sucede, no me gusta involucrarme con la gente que no me interesa y es por eso que en primera instancia no hice absolutamente nada para preguntarle siquiera su nombre a esas dos mujeres, les ayude porque un imbécil se portó como un patán y aparte me sorprendió que no quisieron dinero, me pareció chistoso y por un momento pensé en que eran unas oportunistas, pero luego me sorprendió y mucho que solo pidieron un recorrido en el auto; la chica al mando de dirigir la situación es bastante brava, tiene carácter. Esperemos que su amiga, esa castaña lindísima sea todo lo contrario.
Llego a la empresa y me encuentro con un escándalo en la recepción, quiero que justo me trague la tierra o mínimo tener el poder de devolver unos segundos y no haberme bajado de ese puto auto.
— ¡Mi amooor! — Grita la protagonista del escándalo.
— Te dije que entráramos por parqueadero. — Cuando veníamos Damián me ofreció entrar para el parqueadero y dije que no porque quería echar un vistazo a la recepción y también para darme cuenta de algo de lo que ya me habían hablado algunos empleados y miren, error, error y aparte el infeliz me lo restriega en la cara. A ninguno de los dos nos cae bien está chica, fue una sola maldita follada y ahora no me la puedo quitar de encima. Uno de los escoltas impiden que ella llegue a mí y me mira con asombro.
— ¿Qué sucede? Primero los de la recepción y ahora esto... — Habla indignada.
— Es una señal clara de que no te quiero cerca. — No digo nada más, con él camino despejado avanzo hasta el ascensor privado olvidando la razón por la que quería entrar por la recepción; Damian entra y se coloca junto a mí, suspira cansado como si el problema fuera de él y no mío. — Necesito un trago... — Digo en tono cansado y eso provoca una sonrisa en él, no soy de andar con muchas mujeres, de hecho tengo novia, una hermosa mujer que no tiene tiempo para mí, pero igual la respeto como mi novia. ¿Que si he tenido la fortuna de acostarme con otras mujeres mientras estoy en una relacion con mi novia? Sí, sí la he tenido, con mi novia no nos vemos mucho, ella en este momento de su vida está tratando de sacar adelante un proyecto de trabajo y me ha dado carta libre para que ponga a trabajar a mi amiguito si es necesario, sabe que la respeto y que si lo hago en serio es porque tengo una necesidad superior; no me gusta involucrarme en serio con la gente, pero esta chica no lo entiende y se ha convertido en la piedra de mis zapatos, me busca en todos lados y la verdad ya no sé qué hacer con ella... mujeres.