POV Salomé
Darío me ayuda a caminar hasta el auto de mi madre que tome prestado y empieza a manejar. Quería llevarme a un hospital pero no quiero más humillaciones. Por eso no le hice un escándalo a Willy o a la perra de Brenda.
— No me lleves a mi casa no aun — dije cuando vi el camino.
— No se que hacer Salo, me preocupas. Creo que debimos quedarnos en Los Ángeles — dice abrazándome. No podría estar más de acuerdo con él. Dario es la única persona que puedo ser yo misma. Entiende mi carácter de mierda, me escucha y no me juzga.
…
— Salomé ¿Qué pasó? — dice mi madre al verme abrazada al pecho de Darío cuando bajamos del auto. Después de 2 horas me pude tranquilizar, pero imagino que mis ojos están rojos.
— Mamá, ¿por qué me hiciste regresar? ¿Tú sabías? ¿Sabías que Brenda y Willy … ? — no es necesario que siga hablando, mi madre asiente con la cabeza. No puedo creerlo. ¡Traición! Todo este tiempo lo ha sabido y no me dijo nada, hace a penas hace 4 meses celebramos mi cumpleaños.
— Tenias derecho a saberlo, ahora tienes que decidir Salomé, Willy o tu estúpido capricho de querer trabajar lejos de las empresas de tu padre — dice mi madre y entiendo que a ella no le importe nada. Ella trabajó con mi padre el tiempo que pudo y luego se dedicó a nosotros, pero yo no soy como ella.
— Estúpido es el mamá, hemos estado juntos toda la vida, si ahora quiere dejar ir esto que vivimos por ella es mejor que me regrese a Los Ángeles — dije enojada no quería seguir llorando.
— Salomé, él no te dejo ir, tu lo dejaste por cumplir tus sueños, él solo quiere seguir adelante. No es malo que quiera casarse y tener hijos. Siempre fue sueño y lo quiero realizar contigo pero …
— Entonces ¿Qué debo hacer?
— Busca en tu corazón, ¿Aún lo amas?
FLASHBACK
Ya había pasado mi cumpleaños número 18 y para el cumpleaños de Willy iríamos a Las Vegas, era como una tradición desde que eramos pequeños.
Le pedí a WIlly que viniera a mi habitación y durmiera conmigo, pero como me tocó compartirla con sus hermanas no quiso, pero sus hermanas mellizas al igual que yo se escaparían en la noche.
Aliste una pequena mochila donde tenia un vestido n***o con lentejuelas, yo ya tenia 18 anos asi que habia lugares a los que podia entrar. Me tocó caminar por el borde de las ventanas hasta llegar al balcón de la habitación de Willy cuando llegué ya estaba durmiendo.
— Willy despierta — dije pero cuando dormía caía como piedra. Me quite la ropa y me acomode a su lado.
— Salome — dijo dormido y me gustaba que sonara conmigo, ya que yo siempre soñaba con él. Lo abrace fuerte y empecé a dejar besos en su rostro era mi chico y podía hacer lo que sea.
— Salome, ¿Que haces aqui? — dice abriendo los ojos y no espero mas y me subo sobre él.
— Vine por ti — digo chocando mis labios a los de él. Está sin camisa y se ve muy atractivo.
— Salome, espera aun no — dice y yo empiezo a reír.
— No tomaré tu pureza — dije dejando un beso en sus labios — dijiste que hasta casarnos.
— Si, aun falta para eso. Quiero verte con un gran vestido blanco muy lindo, y una corona como toda una princesa, aunque tu eres la reina de mi corazon — dice besando mis labios.
— Te amo Willy ¡Feliz cumpleaños!— digo mirando que ya son pasadas las doce y él se ríe, siempre lo hace cuando la gente dice Willy, ya hace unos años su padre lo cambió a William pero nosotros seguimos llamándolo así.
— Eres mi vida Salomé — dice antes de besar mis labios.
— Salgamos a caminar — dije levantándome de la cama
— Tengo sueño — dice el aburrido de mi novio. Somos tan diferentes que me parece raro que aún estemos juntos.
Terminamos de alistarnos y salimos de la mano, bueno no tanto, salimos corriendo ya que no quería que nuestros padres nos vieran.
—- Mira — dije mirando a un Elvis oficiando una boda. Los novios estaban prácticamente borrachos. La mujer vomitó sobre los zapatos del novio y luego Elvis los dejó ir.
— Ven vamos — dije tomando su manos.
— Queremos casarnos — dije
— No, no — dijo Willy
— Tranquilo amor, yo me encargo. ¿Qué necesitamos? — pregunté a la señorita con una gran sonrisa.
— Solo sus licencias para verificar datos y su edad — metí mi mano en el bolsillo del pantalón de Willy y saque de su billetera su licencia y yo tenía la mía entre mis senos.
— Aquí está — dije dandoselo a la señorita
— Pueden pasar a la sala de espera, ya que hay una pequeña línea.
Mientras esperamos vimos que vendían algunos adornos para el matrimonio.
— ¿Con velo o sin velo? — él me mira con cara de enfadado — Sin velo, haz esto por mi ¿Si? Ya estas grande no podré obligarte a hacerte caso — dije y el sonrio, asi era el hombre más guapo del mundo.
— Segura que no es real
— Si, te diría que le preguntemos a mis padres, pero es mejor que no se enteren que salimos sin permiso.
— Esta bien, pero sin fotos — dijo
— ¡Amor! — exclame
— Solo una — aplaudi y salte a sus brazos. Mi Willy es tan lindo, el mejor novio del mundo.
Salimos corriendo con nuestro certificado en una mano y la foto con Elvis en la otra. Todo lo había hecho exactamente como mis padres lo contaron, así lo había planeado durante meses. Un sueño más cumplido. Pero ahora esta era mi historia de amor, mia y de Willy la que contaremos a nuestros hijos.
FIN DEL FLASHBACK
— Amor ¿En que piensas? — pregunta mi madre.Ni siquiera se que responderle. Willy y yo siempre fuimos cómplices en todo y me siento extraña contándole a mis padres sobre algo que hicimos. Pero al mismo tiempo me pregunto si las cosas serían diferentes si todos supieran que estamos casados.
— Aun lo amo mama, pero se que hacer — digo aguantando las lágrimas. Nunca he sido de llorar, solo cuando quería que mi padre cumpliera un capricho, pero ahora me siento desesperada. ¿Y si le digo a mi papá?
— Si lo amas lucha por él, estoy segura que puedes conseguir trabajo aquí, qué tal en su empresa — dice y niego con la cabeza. Si mi madre supiera que mi empresa es su competencia me odiaría. Además no puedo abandonar mi empresa, me ha costado mucho levantarla.
— Hablaré con él — digo y ella sonríe.
— Vamos a comprar un lindo vestido para su fiesta — dice y yo niego con la cabeza. Ya tengo un vestido, uno con el que mataré de envidia a la odiosa de Brenda.
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