Capítulo 17. Copas con él director.

2040 Words
Nicola sin ninguna advertencia entra al bar en donde estaba elizabeth y se sienta en su mesa, amenazándola con una pistola de alto calibre, ella no sabía qué hacer, pero en su mente, no dejaba de pensar “¿al fin me matara? No, me necesita, él me necesita, si quiere el ojo rojo, tendrá que escucharme”. Elizabeth sabía que Nicola estaba molesto por lo que sucedió en el muelle 13, pero, él no podía hacer mucho, no si quería su tan apreciada arma. —     ¿Qué haces aquí, Volcof? — dice elizabeth al mirar su arma. —     Ja, no sé, solo vine a invitarte una copa — dice Nicola. —     ¿y crees que, de esta manera, alguna chica aceptaría tu invitación? — responde elizabeth. —     Es que así lo hacemos en la madre rusia.  — dice volcof al guardar su arma. —     No me digas… —     Quiero ir al grano elizabeth, podemos saltarnos una larga charla, pero, sé que el autor de esta historia pasa por depresión, así que iré al maldito punto. — dice Nicola con seriedad. —     ¿vas a matarme? — responde elizabeth. —     No, aun no, no puedo molestarte ahora, pero, igualmente te preguntaré una vez más; ¿Por qué atacaste uno de nuestros muelles y ayudaste a la policía a escapar? — dice Nicola. Elizabeth al escuchar eso, no se asustó, más bien se burló de su jefe y captor, ella sabía que, aunque Nicola tenía algunas ventajas, ella, también la tenía, ella sabía que debía dejar de ser ingenua y manipulable, debía ser más severa y astuta. —     HAHAHA ¿era eso? sí, yo ataque el muelle, para ayudar a la detective colomar; mátame si quieres, pero, nadie terminara el ojo rojo, sabes muy bien que yo soy la única que puede crear esa poderosa arma. — dice Elizabeth. —     Ja, ¿desde cuando te quieres pasar de lista conmigo, muchacha? Sabes muy bien que, si no colaboras, Sara estará muerta. — responde Nicola. —     De todas formas, morirá, ¿No?  Ella tiene mas de una semana de vida, antes de que el bioquímico “VENENO” destruya su corazón y su cerebro, me diste un plazo de dos meses para terminar el proyecto, ¿crees que soy tonta? — responde elizabeth al tomar una servilleta. —      Ha, si, te entiendo, era obvio que ibas a saber que no podrías rescatar a tu hermana antes de terminar el ojo rojo, por esa razón, de te daré el código si completa el 50% del proyecto. — responde Nicola. —     Ya nos estamos entendiendo, pero, aun así, no es suficiente. — responde elizabeth al tomar un bolígrafo. Elizabeth toma un bolígrafo de su bolso y comienza a escribir algo que, para Nicola, era un descaro por parte de ella, elizabeth entrega la servilleta a Nicola, reclamando algunas condiciones. —      ¿Qué es esto, Croff? — dice Nicola completamente ofendido. —     Son mis condiciones, lo que está escrito, es lo que quiero, primero, quiero el código del bioquímico que amenaza el corazón de Sara, en segunda, quiero que todo mi trabajó, toda la información de proyectos que yo hice sean destruidos y en tercera, quiero que aceptes los términos de la ONU para limitaciones armamentistas. Elizabeth se había confiado mucho, ella, en resumen, le exigió a Nicola, cosas que él jamás aceptaría, darle el código del “VENENO” sin siquiera terminar el 50% del proyecto del ojo rojo, ya era demasiado, pero, borrar la información de todos los proyectos anteriores y aceptar términos de limitaciones de todos los países, afectando las ventas de armas y los planes de Nicola para dominar el mundo, era algo que Nicola jamás perdonaría. —     Entonces, déjame repasar tus estúpidas condiciones, ¿quieres que te del código del veneno sin siquiera haber terminado la mitad del proyecto, también quieres que borre toda la información de algunos de tus descubrimientos y quieres que acepté los términos de limitaciones de las Naciones unidas, que es equivalente a ponerme una correa de perro? — dice Nicola aplastando una de las copas de vidrio templado con su brazo mecánico. —     Así es, esas son mis condiciones.  — dice elizabeth. —     Ya veo, déjame decirte algo. — responde Nicola al destruir la servilleta. — tu y yo, ya teníamos un trato, te encargabas de terminar, o al menos de avanzar en el proyecto y yo te daba, el código que salvara a tu hermana, ¿en verdad crees que puedes cambiar las condiciones como si fueras mi puta madre? — Dice Nicola al levantarse lentamente. —     Ya sé, me estoy pareciendo a ti, pero, esas son mis condiciones. — responde elizabeth sin retractarse Nicola rápidamente se molesta y pierde el control lanzando literalmente la mesa en la que estaba bebiendo contra el techo del bar y después desenfunda su arma contra elizabeth. —     ¿crees que eres superior corff? —     No, pero, soy valiente. — dice elizabeth sin inmutarse. Nicola estaba apunto de presionar su gatillo, pero, al ver como elizabeth le sonreía, este prefirió hacer algo mucho peor que matarla, él era el diablo, y como tal, prefería hacer sufrir a sus víctimas. —     Sabes que…  — susurra Nicola. —     ¿Qué, vas amatarme?, adelante, presiona el gatillo — dice elizabeth al desafiar a Nicola. —     No, no, no, perdón, perdí el control, lo lamento mucho, sabes que, no voy a cumplir con tus condiciones, voy a, mostrarte algo. — responde Nicola al guardar su arma. Elizabeth sabia muy bien cuales podrían ser las reacciones de Nicola, ante sus desafiantes propuestas, pero, al verlo pidiendo disculpas y calmándose, eso hizo, que ella, se preocupara, porque sabía que Nicola, planeaba algo mucho peor para ella y su hermana. y como sus instintos lo intuían, de repente dos de los robots de combates de Nicola, entran al bar y le entregan a elizabeth un dispositivo holográfico; ella confundida acepta el dispositivo y lo enciende sin imaginarse la vil jugada que Nicola tenía. —     ¿Qué es esto? — pregunta elizabeth. —     Es un viejo curriculum, de un ex empleado de la compañía. — responde Nicola con una malévola sonrisa. —     ¿Doctor Alexander Martini? Jamás escuche de él. — responde elizabeth. —     Claro, era de esperar, el doctor Martini era un químico muy talentoso para Cyberwor, desarrollaba todo tipo de armas químicas, pero fue despedido nueve meses antes de que tu llegaras a la compañía. — responde Nicola. —     ¿Por qué? — responde elizabeth. —     Ja, el tonto, desarrollo un químico conocido como HM1-259, en teoría el químico solo hacía que las personas, pudieran tranquilizarse en momentos de tensión extrema. — responde Nicola. —     ¿era un neuro calmante? — responde elizabeth. —     Si, un químico, para que los soldados, no se sintieran estresados en momentos de tensión, útiles en combate, pero, ese italiano, se equivocó de formula, y desarrollo un químico inestable, que lo hizo perder la razón, los efectos no fueron mortales para él, pero, si lo afectaron, lo hicieron peligroso e inestable, sexualmente incontrolable, se volvió un violador y después de violar a un montón de mujeres, él, simplemente desapareció — responde Nicola. Elizabeth no sabía porque Nicola le estaba contando eso, ella no lo demostraba, pero, en su cabeza se sentía asustada, notablemente perturbada por la pequeña historia de ese buen científico, que, por su propia mano, se convirtió en un peligroso violador, prófugo de la justicia. Era claro que Nicola iba hacer sufrir a Elizabeth, pero, ella jamás imagino iba a suceder. —     ¿Por qué estas contándome esto? — pregunta elizabeth. —     Bueno, pensé que seria un dato bastante intrigante por mí parte, lo curioso de ese horrible violador, es que desarrollo un gran instinto de caza. — dice Nicola. —     ¿instinto de Caza? — dice elizabeth. —     Así es, sus instintos de cacería, se desarrollaron después del incidente con el químico, lo cual lo hacen extremadamente ágil y muy feroz, aunque es una pena que utilice esas mejoras, para violar mujeres y después matarlas. — repone Nicola al tomar su teléfono. — y aunque es una pena, tienes que entender, que yo no soy un hombre al cual tomar del pelo, atacaste el muelle y en mi cara, me exiges condiciones, así no funcionan las cosas, y por esa razón tu castigo se vera reflejado en tu hermanita, Sara Croff — responde Nicola al pasarle su teléfono a Elizabeth. Elizabeth aterrada por esas palabras, toma el teléfono de Nicola sin esperar lo siguiente. —     ¿Qué haces? — dice elizabeth. —     Llamé a un amigo y quiere hablar contigo. — responde Nicola al poner la alta voz. —     ¿Quién? — dice elizabeth. —     Solo un ex empleado, ¿verdad, alexander? — responde Nicola. De inmediato, un hombre de acento italiano, habla por el ata voz, asustando a elizabeth. por completo. —     Si señor, es, es un placer, volver hablar con usted, sobre todo, por hablar también con la hermosa elizabeth croff, la cual eh admirado por completo. — responde el violador Alexander Martini, ex empleado de Cyberwor. Elizabeth no tenía palabras, literalmente se sintió asqueada al escuchar la voz de ese peligroso hombre, pero, aun así, ella no esperaba la siguiente movida de Nicola. —     No te lo tomes personal Alexander, ella no esperaba hablar contigo, aun así, dime, ¿ya estás en el concierto? — responde Nicola. —     Por supuesto, me encanta The manan´s, siempre lo escucho, antes de trabajar. — responde alexander, con una malévola sonrisa. —     Bueno, espero que esta noche, sea de provecho. — responde Nicola al cortar la llamada.  Elizabeth se sentía intimidada, no por el violador que tanto la asqueo con su voz, si no mas bien, porque ella ya intuía, cuáles eran las intenciones de Nicola esa noche. —     Para ser un violador deslamado, es bastante comprometido, sabes… . dice Nicola al guardar el comunicador holográfico. —     ¿Por qué lo llamaste? — pregunta elizabeth. —     Porque lo contraté, para que atacara a Sara, después del concierto de rock. — responde Nicola sin más rodeos.   Elizabeth al escuchar eso, se petrifico, ya que jamás imagino, que Nicola, hiciera algo tan cruel y mucho menos contra su hermana. —     ¿Qué pasa elizabeth? ya no hablas, ya no sonríes, ¿creíste que podías manipularme? ¿creíste, sobre pasarme? — dice Nicola al tomar a elizabeth del cabello. —     ¡¡¡SUÉLTAME!!! — grita elizabeth asustada. —     Te diré algo croff, tal vez esta noche tu hermana no sea asesinada, pero, te aseguro que si morirá por dentro, y lo que le pase esta noche, será por culpa de tus acciones, tu hiciste esto y mañana veras como el brillo de tu hermana, a la que tanto amas, será opacada por un sufrimiento que ella jamás olvidara. — responde Nicola al retirarse. Elizabeth, sintió odio y miedo, pero, aun así, ella se acerca a Nicola y rápidamente lo toma de su elegante corbata. Y en lágrimas de culpa, ella dice. —     Llama a alexander, y retira la orden de violar a mi hermana, o juro que no terminaré el proyecto. — dice elizabeth. —     No te preocupes, si no terminas el proyecto, te mataré y tu hermana también, tú decides. — responde Nicola al retirarse. —     ¿y cómo sé que es verdad? — dice elizabeth. —     ¿Qué, crees que lo invente? — responde Nicola. —     ¿Cómo sé que mi hermana está en ese concierto? Hasta donde sé, está en la mansión. — dice elizabeth con furia. —     Ha, estaba… en la mansión, ahora está en el concierto, en pocos minutos, terminará y ella, bueno, digamos que no podrá dormir esta noche. — responde Nicola con una sonrisa. Elizabeth al escuchar eso, pierde el equilibrio por un segundo y aunque ella no quería aceptarlo, no quería creerle, ella sabía que Nicola decía la verdad. —     Bueno, adiós señorita croff. —     ¡espera! Por favor… Sara se acerca a Nicola, pero, de inmediato sus robots de seguridad, la alejan de él. —     Retírese del señor Nicola o usaremos la fuerza. — dice el androide. —     Adiós señorita elizabeth, este es su pecado, por intentar desafiarme. — responde Nicola al subir a su lujoso helicóptero. 
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