Cyberwor, una compañía criticada y respetada por su gran poder armamentista y tecnológico, considerado una de las compañías más amenazadoras para cualquier país, ya que el poder armamentístico de Cyberwor, tiene la potencia de eliminar ciudades enteras y aunque muchos gobiernos exigen regulaciones y control para la compañía, esta se ha mantenido en pie, por ser muy valiosa, ganándose el respeto y el apoyo de muchas naciones poderosas; nadie sabe realmente que sucedió con el fundador de Cyberwor, pero una cosa es segura, el director de la compañía Nicola volcof, demostró ser un jefe y líder innato, pero también peligroso, solo él sabe realmente cual es el rumbo que Cyberwor tomara en el futuro, tal vez un futuro que requiera una clara aniquilación y gran cambio en esté planeta.
Mientras Nicola y el capitán Genesis movían armas e influencias para eliminar cualquier inconveniente a futuro, elizabeth regresa a su mansión para así continuar con su trabajo en su increíble y gigantesco laboratorio.
Cuando elizabeth baja a su laboratorio, ella se sorprende al ver a Sara, jugando con los costosos artefactos que habían en el laboratorio, como si se tratara de un parque de atracciones.
— ¡Hola hermana! — dice Sara al jugar pinc pong con un brazo mecánico de uso científico.
— ¿Sara que haces? — dice Elizabeth confundida.
— Me aburrí de pintar y baje para explorar tú laboratorio un rato, des pues de probar con algunas cosas, encontré este increíble brazo robótico con inteligencia artificial y le pregunte ATENA si podía controlarlo para que ella y yo juguemos unas partidas, hasta ahora no eh podido ganarle. — dice Sara mientras se divierte con ATENA.
— Ese brazo robótico fue construido para trabajos químicos que podrían derretir la piel humana y no para jugar ping ponc ¿y porque rayos ATENA te dejo entrar en el laboratorio? — dice Elizabeth molesta.
— Pues… a mí no me culpes Elizabeth, tú dejaste la puerta abierta, por esa razón el protocolo de seguridad no se activó y además, jamás rechazo las ordenes de una humana cuando me retan al pinc pong. — dice ATENA defendiéndose a sí misma.
— Voy a instalarte un virus de computadora como castigo, si no me vuelves avisar sobre estas cosas. — dice Elizabeth molesta.
— No seas así hermana, además quería pintar un poco este laboratorio, es demasiado frio y tétrico, ¿al menos tienes novio? Porque con este lugar, espantarías al mismísimo caballero de la noche — dice Sara en broma.
— No tengo tiempo para una relación, soy una de las más inteligentes científicas de esta era, no tengo tiempo par aun romance — dice Elizabeth al ponerse su icónica bata.
— Pero si tienes tiempo de ser una alcohólica de casi 30 años que no sale de su laboratorio. — dice sara, con sarcasmo.
— No soy alcohólica, solo soy espontanea. — dice Elizabeth al servirse un trago de vino.
— Aja… ATENA ¿Cuántas sitas tubo mi hermana en los últimos seis meses? — dice Sara a ATENA.
— Cero, pero en el límite de ese tiempo logro obtener un rango de 1,200,989 solicitudes de amistad en páginas de citas. — responde ATENA.
— ATENA, recuérdame restringir ese tipo de información. — dice Elizabeth molesta con su asistente virtual.
— Lo anotare en su agenda… — dice ATENA.
Sara y Elizabeth eran consideradas las princesas de Croff por revistas y noticieros de todo el mundo, ya que su padre, antes de morir, declaró que sus hijas han sido el centro de atención de muchos pretendientes, príncipes y duques, pero por alguna razón ellas, simplemente los rechazan, convirtiéndose en princesas deseadas como en los cuentos de hadas. Elizabeth y Sara siempre fueron dos chicas hermosas, consideradas perfectas por su belleza, inteligencia y éxito en sus carreras, algo que las tenía en el centro de atención para muchos jóvenes adinerados.
Pero Sara y elizabeth no estaban interesadas en conseguir ningún tipo de relación, ellas solo querían enfocarse en sus carreras, en sus trabajos, en sus futuros.
— ¿ya usas esas páginas de citas hermana? — responde Sara en burla de Elizabeth.
— No me fastidies Sara, lárgate, debo trabajar en mis proyectos. — dice Elizabeth al dirigirse a su super computadora.
— Aja, ¿y qué tal si te consigues un robot s****l? — dice Sara en broma.
— Largo… tienes 17 años, aun no puedes ordenar esas cosas. — responde Elizabeth.
— No, si yo, no lo ordeno… — responde Sara con un giño; ATENA, quiero que ordenes el robot s****l más costoso y guapo que puedas encontrar en internet — dice Sara.
— El único resultado compatible a esa descripción, es el nuevo R3V3— N1, un androide muy costoso gracias a su excelente funcionalidad como amante y por su increíble realismo a un humano real. — dice ATENA.
— ¿enserio? — dice sara.
— Si, esta relista modelo, fue desarrollado por la compañía “FOCUS” a inicios de este año… el modelo R3V3 es considerado uno de los más relista diseños humanoides y una gran cantidad de mujeres recomiendan este diseño. — responde ATENA.
— ¿escuchaste eso Elizabeth? ATENA quiero que ordenes uno para mi hermana, que sea alto, musculoso, rubio y de ojos azules. — dice sara.
— Iniciando compra… — dice ATENA.
Elizabeth de inmediato se molesta con Sara y con ATENA cancelando la compra.
— Ya basta; ATENA quiero que canceles esa estúpida compra y te calles, confirma comando!. — grita Elizabeth cansada de las bromas de sara.
— Comando confirmado… — dice ATENA antes de cancelar la comprar y desactivarse.
Sara solo estaba jugando con su hermana, pero al ver la reacción de Elizabeth, simplemente se dio cuenta, de que, a ella, no le hacía gracia.
— No es para tanto Elizabeth, solo estaba jugando. — dice sara.
— No, escúchame hermanita, no tengo tiempo para estos juegos y mucho menos, para que me vengas con estas tonterías a mi laboratorio, ahora, lárgate, estoy muy ocupada. — dice Elizabeth al sentarse en su silla.
— Como digas… — dice Sara decepcionada de su hermana.
Sara pocas veces podía compartir tiempo de calidad con Elizabeth, lo cual era algo complicado ya que el trabajo de ambas las afectaba física y psicológicamente, por esa razón no había motivos por las cuales culpar a sara, solo por querer divertirse con su hermana mayor, la cual, no veía desde hacia muchos años.
Mientras Sara nuevamente se encerraba en su habitación, molesta por la reacción de Elizabeth; por otra parte, Elizabeth no quería perder más tiempo y debía terminar el ojo rojo par así ser libre de las garras de cyberwor.
— ATENA, enciéndete, confirma comando. — dice Elizabeth al empezar a trabajar en el ojo rojo.
— ¿Cuánto tiempo estuve dormida? —pregunta ATENA confundida.
— Solo un par de minutos…
— Ah… ya veo, detecto grandes cantidades de estrés en tu cerebro, ¿estas molestan por la broma? — pregunta ATENA.
— No es eso… es el ojo rojo, Nicola me está presionando para terminarlo. — responde Elizabeth.
— Pero no puede hacerlo, la tecnología del ojo rojo es demasiado poderoso y muy complicado, el tiempo de terminación de este proyecto, es de unce meses. — responde ATENA.
— Si, bueno, pues ese ruso maldito, lo quiere en menos de dos meses. — responde Elizabeth frustrada.
— Es imposible que solamente usted termine semejante proyecto de en poco tiempo, necesita un equipo especializado de por lómenos 30 personas. — reclama ATENA.
— No puedo, el proyecto del ojo rojo es un proyecto muy secreto, solo yo tengo acceso a trabajar con esto, por esa razón Nicola me permita estar en mi mansión. — dice Elizabeth.
— Es imposible que logres terminarlo a tiempo. — dice ATENA con sinceridad.
— No queda de otra, sé que sí hago lo que Nicola me pide, al fin me dejará libre y Sara podrá vivir una vida tranquila. — dice Elizabeth concentrada en su trabajo.
— Bueno, entonces manos a la obra… trabajaré en las simulaciones y en los nuevos programas, para implementarlos al ojo rojo.
— Gracias ATENA, intentare terminar estos micro pulsadores y me encargare de los generadores del pulso. — dice Elizabeth agradecida por su increíble asistente virtual.
Elizabeth y ATENA, debían trabajar en el ojo rojo lo más rápido posible y aunque ellas estaban ocupadas, Sara por otra parte, otra vez tenía un problema mayor, ya que ella, no podía pintar nuevamente las obras de arte que ella deseaba expresar en el mundo real; Sara no sabía que era lo que sucedía, y como ella era una artista, no había explicación razonable para su falta de inspiración, libros, películas, canciones, historias… nada funcionaba, ni siquiera hacer ejercicios ni actividades de relajación, ella estaba completamente fuera de si… así que rendida, Sara decidió usar su computadora para navegar un poco.
— A ver, ahora que no puedo pintar, supongo que debo relajarme, creo que veré videos de gatos o algo por el estilo. — dice Sara al usar su computadora.
Sara era una adolescente y como tal, era fanática de la moda, cultura general y música.
— ¿The Manan´s, dará un concierto mañana? hoho tengo que ir, comprar un veleto ahora mismo. — dice Sara antes de comprar un asiento VIP de su banda favorita.
The Manan´s era la banda favorita de Sara, su pasión por el rock era algo notable en sus obras de arte, por lo cual no era raro que ella fuera fanática de ese grupo de rock europeo que en pocos días se presentarían en la ciudad de Newyork para un concierto de beneficencia. Sara quería asistir al concierto, pero…
— ¿Qué? ¿Cómo qué acceso denegado? — dice Sara confundida y muy enfadada.
Sara rápidamente intenta llamar a ATENA para que el ayudara.
— ¡!! ATENA!!! — grita Sara.
— ¿Me llamo señorita Sara? — dice ATENA de inmediato.
— Si… ¿Por qué no puedo comprar mi boleto? — responde Sara jactándose de ese inconveniente.
— Ah, claro, no se lo puedo permitir por una razón. — responde ATENA de forma inmediata.
— ¿y cuál es? — dice Sara confundida.
— Elizabeth leyó un artículo de “Mamás sobre protectoras” y en ella se explica que, ese grupo musical de rock que tanto te gusta, es malo para las jóvenes y por esa razón me dio el comando de restringirte que vayas a esos conciertos” — explica ATENA .
Sara al escuchar tal explicación, comenzó a reírse ya que era absurdo lo que estaba pasando, pero para sorpresa de ella, ATENA decía la verdad.
— HAHAAH, ¿es una broma verdad? — dice Sara a carcajadas.
— Pues no… no lo es, es real. — responde ATENA con sinceridad.
Sara al escuchar que no era una broma, comienza a molestarse, ya que eso era ridículo…
— Es ridículo ATENA, ¿Por qué diablos Elizabeth le haría caso a un artículo así? — dice Sara molesta.
— Bueno, ustedes no se veían desde hace años, Elizabeth no sabe cómo ser una buena hermana y cree que leer artículos que hablen de temas delicados, como los adolescentes, es algo normal para ella — responde ATENA.
— Eso solo funcionaria con niñas tontas, pero no conmigo, tengo 17 años, no soy una niña, soy una mujer y una artista, iré hablar con ella. — responde Sara al salir de su habitación.
— No es posible, ella esta atrasada con un proyecto importante así que me pidió sellar todo el laboratorio, no puedes entrar ni ella escucharte al menos por algunas horas. — responde ATENA.
— Pero puedes darle un mensaje… ¿no? — responde sara.
— Mmm. No, no puedo, ella me desinstalaría mis actualizaciones si la interrumpo, solo se paciente, ya te quejaras después. — dice ATENA siendo la voz de la razón.
— Eres una miedosa ATENA. — responde Sara molesta.
— No fastidies niña, me hicieron para controlar la mansión, no para controlarlas a ustedes. — responde ATENA con sarcasmo.
— Aja, entonces déjame comprar ese boleto, quiero ir a ese concierto.
— Lo lamento, pero no se va a poder, además…
ATENA rápidamente materializa una pantalla holográfica frente a sara, mostrándole a ella, algo que no la haría muy feliz…
— Los boletos se agotaron, aun si lograras cancelar la orden de tu hermana, algo que, obviamente no pasara, ya no podrías comprar ni un solo boleto, ya que fueron cancelados — dice ATENA con frialdad.
Sara al ver que no podría asistir a ese concierto, como toda una adolescente dramática y soberbia; se lanza a su gigantesca cama, y se cubre con su almohada para gritar a todo pulmón, dejando ATENA con un solo comentario.
— Haaa, adolescentes. — dice ATENA al suspirar.