Despierto poco a poco, la luz de la habitación me hace parpadear y me sorprendo al verme en mi habitación. La puerta se abre, dejándome ver a mi amiga, la cual me mira sorprendida. — Tany, por fin despiertas, estuve apunto de llevarte a un hospital, pero el mensaje que me llegó ecia que no debía hacerlo o pagaríamos las consecuencias, dime. ¿Cómo te sientes? Me espante mucho cuando no pude localizarte, fue la vieja bruja ¿verdad? — Lisa cuando esta nerviosa tiene hablar mucho. — Tranquila, estoy bien. A decir verdad me sorprende que me haya regresado aquí y no me haya desaparecido. — respondo, afirmando su pregunta. — Maldita vieja, se aseguró que no impidiras la maldita boda, por eso lo hizo no es así. — asiento ante lo que dice. — De todos modos, no planeaba arruinar sus planes

