Alejandro. Llevo ya dos semanas aquí en el extranjero, mi "suegro" vino conmigo, pues nuestra empresa se encargará de remodelar un centro comercial, es uno de los más importantes de esta ciudad. Ha decir verdad estar aquí me ha servido de mucho, he pensado en todo lo que hice, y ahora más que nunca estoy dispuesto a luchar por la mujer que verdaderamente amo. Tal vez me eche de enemigo al hombre que en este momento se encuentra a mi lado, pero no quiero vivir al lado de una mujer que no amo. Espero y me entienda,, y sobre todo que Aitana me perdone por ser tan idiota. — ¿En que piensas Alejandro? — me pregunta el señor Palafox, sacándome de mis pensamientos. — En todo lo que tenemos por hacer aquí. — le respondo, aclarando mi garganta, porque estaba en otro lado, menos en esta reun

