Hacer lo que debes hacer

1741 Words
No te vayas de nuevo Heget. No me dejes sola con el c*****r de mi padre. El Maestro insistió en que me mantuviera vigilante mientras Él regresaba; que no le llamara y afrontara lo que surgiera. Dijo que no habría nada peligroso al menos hasta dentro de 3 lunas, pero no sé si contaba con esto. No puede haber una cosa más importante ahora, es papá. Bathory siempre ha estado a su lado, no debería ser así. Siento un vacío enorme en mi corazón. Heget tenía razón, mis lágrimas son carmesí. Tal vez estoy muriendo desde adentro, porque es así exactamente como me siento. No tengo el valor para hacer el ritual yo sola; no puedo sólo incinerar a mi padre, aunque es peor dejar su cuerpo destrozado un día más. Ahora es uno con el Todo, y el Todo está en mí. En estos momentos mi fe no es precisamente fuerte. Tal vez por eso muchos atlantes pierden el sentido cuando pierden aquello que aman y luego se sumergen en la oscuridad. ¡Es un desastre! Necesito que mamá despierte y me cuente lo que ocurrió. El despliegue no fue un éxito como se cuenta; es probable que haya otros anclajes, otros heridos y otros… como Bathory. Vamos Anath, sé fuerte. Él confía en que puedes serlo, y tú misma eres La Llama Escarlata. Ni siquiera puedo creer lo que digo, pero estoy segura de que es lo que diría Siri. Sigue cayendo mi carmesí, aún mientras estoy en silencio; primera vez que mis lágrimas son tan densas, y tan cálidas. Como si se tratara de un drenaje de sentimientos y emociones oscuras transmutadas por el fuego. Hasta el acero más fuerte encuentra debilidad en el fuego intenso y la oscuridad siempre se disuelve ante la flama. Algo me dice que esa es la razón por la cual no siento rencor hacia Cario, Flin ni Myra; mi mente quiere hacerlos pagar, pero mi alma se aferra al principio del ritmo. Ya Dorian logró apresarlos dentro de sí, y eso es un avance. Sé fuerte Anath. Es tu turno de hacer algo a voluntad. Hasta ahora es el poder extraño el que te ha ayudado ante las dificultades, pero ahora estás sola. Admítelo y te liberarás de la incertidumbre; sólo así podrás actuar. Anath, Anath… ¿Qué harás ahora sin tu padre? Tantas noches esperando en el Valle de Bruma y ahora que estaba aquí, no pudiste aprovechar el tiempo con él. Ya no hay marcha atrás; el recuerdo, el amor y la nostalgia es lo único que queda para ti. En definitiva, estas cosas no se superan. Aprendemos a vivir con ello; “superar” la muerte de mi padre es, en parte, olvidarme de él. Y eso no sucederá. Mientras lo recuerde, es humano extrañarlo. Hasta Dorian estaría de acuerdo si algo le pasara a Neliel. Aunque por supuesto no es su padre, se ha portado como tal durante estos años. Creo que sólo quien ha perdido lo mismo que yo, podría acercarse a la comprensión de lo que siento. Sin embargo, si la Llama está aligerando la carga, no me imagino cómo sería si no estuviese conmigo. ¿Acaso puede ser más doloroso? Si es que a este sentimiento se le puede resumir en esa palabra. Debo tomar una taza de té. Ayudará a asimilar lo que está ocurriendo y retomar fuerzas para proceder con el ritual, además de limpiar todo este desastre. ¿Dónde estarán las hierbas? Estar sentada mientras el agua hierve me deja un tiempo para pensar y mi mente no hace otra cosa que recordar desde lo más pequeño hasta los detalles más significativos. Bathory era un gran padre. Siempre alentándome a explorar, aventurarme a pesar de mis inseguridades, a mostrarme fuerte y permitirme ser vulnerable en uno que otro momento. Estoy segura de que si pudiera decirme algo, sería algo como “eres joven, hija, y muy lista, no dejes que este pequeño contratiempo te haga dudar”. Sí, eso suena como él. Cada vez que yo sentía que mi día había sido una auténtica decepción, él encontraba la manera de hacerme ver que no eran más que “contratiempos”. Tenía una habilidad especial para sonreír en los momentos difíciles y centrar su pensamiento en medio del caos para tomar decisiones oportunas. Bathory, Bathory… Respetado por toda Rina por ser uno de los hierofantes de mayor confianza del Maestro. Fue su mano derecha en esta expedición a Sirius. ¿Por qué alguien querría hacerle daño? Si es cierto que mi madre podía ver lo que ocurría mientras Cario utilizaba el anclaje, entonces ella podrá contarme por qué los exiliados quisieron acabar con Bathory. Sin embargo, mamá debe estarla pasando mal; ver cómo el amor de su vida era asesinado ante sus ojos y utilizando su propio poder. Una triada demoníaca apoderándose de tu cuerpo, tu magia, tu fuerza… ataca a los tuyos y acaba con ellos. ¿Qué puede ser más desesperante? Al menos el té ya está listo. ¡Vaya! Sí que está caliente. Espero haber tomado las hierbas correctas; a juzgar por el olor y el color, creo que sí. ¿En serio estoy razonando sobre el Té? El c*****r de mi padre está a menos de 2 mts, y la mitad de la casa está hecha trizas; sin contar el decorado en rojo que decidieron dejar por las paredes, el suelo y parte del techo. Son auténticos demonios. Aunque no conozco esa parte de la historia, no me sorprende que el Maestro haya decidido exiliarlos. Están dementes. Tal vez Dorian pueda hacerlos sufrir, solo un poco, mientras están en su prisión. No hay que acabar con ellos, solo hacerlos sufrir mientras puedan soportar estar vivos. Y cuando supliquen que acaben con sus vidas, extenderla un poco más. No recuerdo haber sentido tanta ira junta por una misma razón. Ahora es tan claro… ¿De qué hablas Anath? Éste es precisamente ese momento en el que las almas deciden qué lado de la balanza tomar. Bathory te habría colgado de los pies si te hubiera escuchado y aún estuviera dentro de un cuerpo mortal. Ya lo imagino, con el ceño fruncido reclamándome por tan sólo considerar la idea de hacer sufrir a alguien. Definitivamente eso no le habría agradado. Ya veo, apenas estoy despertando del shock. Es un torbellino de emociones, mucha tristeza, mucha ira; todo dando vueltas, pero nada en positivo. ¡Suficiente! Es hora de hacer lo que debo hacer. Vamos Bathory. Estás pesado, y apestas como nunca antes. Seguramente mamá te habría mandado a bañar. Vamos, hazte más liviano, acá en el asiento estarás mejor que en el suelo; al menos mientras preparo la pira. -         No te preocupes, mi niña. La pira está lista. -         Maestro… siempre estuvo aquí, pero no lo pudimos ver… Esta es obra de Cario… -         Lo sé, y me duele tanto como a ti, Anath. Bathory es como un hermano para mí. Ciertamente he vivido mucho, y he conocido a miles de atlantes en ese tiempo, pero no hubo un hierofante tan cercano, un hombre tan decidido y justo. Un corazón lleno de luz. -         Intento no llorar Maestro. -         A los hombres les falta tanto por aprender. Bathory se esforzaba por hacer las cosas bien; estudiaba como ningún otro atlante en Rina lo hace. Ni siquiera ahora que todos están tan decididos a dominar el círculo de fuego, podrían compararse con el deseo de aprender de tu padre. -         ¿Qué se supone que haga ahora, Maestro? -         No dejarás de amarlo ni extrañarlo. Pero te queda Heget y toda una vida por descubrir; yo también debo superarlo, pues me ha acompañado desde antes de que conociera a Heget. Insisto, él es importante en mi vida, tanto como en la tuya, mi niña. -         Entonces hagámoslo juntos, llevemos a Bathory a su pira y que las llamas lo transformen en nada de este plano pero en uno con el Todo. ¿Dónde está Dorian? -         Me está ayudando con otros asuntos; cuando percibí que tu tristeza no desaparecía, y en un momento, emociones oscuras se hicieron lugar dentro de ti, entendí que algo andaba mal. Dejé al joven estelar a cargo de los asuntos y vine sin dar detales ni adelantarme. -         Gracias, Maestro…   Ver cómo Él manipula el Ether es impresionante, pero cuando se trata de mover el cuerpo inerte de mi padre, no es tan divertido. Quienes pueden ver lo que sucede, se acercan desconcertados; alguien murió en la casa de Heget y Bathory, pero no hay razón para pensar que fue uno de los dos. Allí comienza la llama. El Maestro recita unas palabras y éstas ondulantes formas naranja, amarillas y rojas comienzan a esparcirse cubriendo la pira desde la base hasta formar una fogata enorme. El humo desprende destellos plateados y todos comienzan a manifestar sus sentimientos; no recuerdo que hubiera tanto dolor en un mismo escenario atlante desde que tengo uso de razón. Nadie se atreve a preguntar, a ver mi cara, saben que perdí a uno de los dos, y el tiempo les daría la respuesta. Los padres de Siri ni siquiera salieron de sus casas. Pero desde su ventana veían a lo lejos con un halo de dolor en su mirada. Su tez refleja todo lo que sienten, pero no se quieren acercar para no pecar de imprudentes. Saben que Siri está dormida en mi cuarto desde hace días, y aun así no quieren involucrarse; mantienen distancia por miedo a alterar el curso de las cosas. Temen demasiado, y es la manera en como intentan criar a Siri. Sin embargo, así como estoy despidiendo a mi padre, puede que en una de esas escapadas que tuve, ocurriera algo conmigo y la despedida fuese diferente. Se ha consumido… Ahora resta limpiar mi hogar. -         ¡Mira Anath! -         ¿Qué es eso? ¿Una carta? Donde yacía Bathory queda un pergamino cubierto de sangre. ¿Será posible leer estas runas? Sólo hay una manera de averiguarlo. Supuse que habría más magia y mi padre haría esto más simple para mí. El pergamino se ha incinerado en una lama azul, pero las runas flotan en forma de círculos a mi alrededor. Él golpea el suelo con la punta del cetro y las runas se adhieren a mi brazo derecho, partiendo desde el meñique y llegan a mi codo. Ahora, ahora entiendo qué ocurrió.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD