La prueba de Amenti

1693 Words
Todo sucedió demasiado rápido; los ataques, el caos, la alquimia infalible de Siri y el regreso de Thot. Ahora que estamos acá en el Templo de luz, Él nos ha hecho esperar a que todos despierten para plantear lo extraído de Amenti. Anny está a salvo, pero no podría decir lo mismo del resto, un ataque de ese estilo desestabilizó el continente en muy poco tiempo. No he dado el recorrido porque Él no me deja, pero a juzgar por lo que ocurrió acá, sé que las demás casas tuvieron serios problemas. Acá están, ya van recobrando su consciencia; incluso Anath. -         Vaya, también dejaste de pelear. -         Así parece, creo que me cansé. -         Bienvenida hija, me alegra tenerte de vuelta. -         A mí no tanto. Estoy molesto por tu insolencia jovencita, pero no es el momento de hablar de eso. -         Maestro… Yo… -         No digas nada, solo calla antes de que desvíe el tema solo para hacerte entender la gravedad de lo que hiciste. -         No es necesario hablar de esa manera Thot; Anny solo… -         Silencio, Dorian. Tú tampoco lo ves con claridad. No estoy acá para discutir, pero no puedo pasar por alto que la portadora de la Llama Escarlata quiera hacerse la rebelde. Entiendo que apenas eres una niña, pero el universo te escogió por una razón y eso implica ser más responsable. -         Lo siento, Maestro. -         Eso es lo curioso, sé que lo sientes. Sin embargo, no podemos regresar de la muerte a quienes sucumbieron en los ataques, ni restaurar el daño en el alma de quienes se quedaron extrañando. ¿Crees que es justo que te comportes así? Anny no dijo nada, y yo no tenía manera de desviar la conversación. Primera vez que veo a Thot tan serio y preocupado; según su punto, no se trata de que Anath sea una niña, sino de cómo ella asumo su rol en las batallas por venir. Esto son solo pinceladas de lo que asecha en Atlantis y ciertamente, ella está poniendo en peligro todo lo que somos. Pero lo más irónico es que yo, aun siendo consciente de mi misión aquí, estoy defendiendo su personalidad, pero en el fondo sé que bien merecida que tiene la reprimenda. Obviamente nadie se atrevió a decir nada, hasta que Neliel intervino. -         Thot, entiendo tu molestia, y no podría estar más de acuerdo. A veces nos toca asumir roles en la vida sin importar nuestra experiencia, nuestra edad o condiciones. Solo sucede y queda de nuestra parte aceptarlo y movernos con ello. -         Gracias por entenderme, Neliel. -         Es lo que hago… Es lo que soy… Sabes que escucho para entender y apoyar en lo que haga falta. Pero justo ahora tengo dudas en mi cabeza que no paran de dar vueltas. Espero que podamos desviarnos de tu punto para encontrar respuestas. -         No tienes que dar tantas vueltas para decirme que debo dejar de perder el tiempo; que todos los presentes entendieron lo que quise decir y que es momento de retomar los asuntos delicados. Es increíble, incluso cuando todos estaban en silencio, atónitos por la actitud de Thot, este anciano supo darle la vuelta para retomar la conversación sobre los ataques. Sin duda es un hombre sabio. Heget guarda silencio y junto a Siri solo abrazan a Anath y están felices por su despertar. Si ha sido difícil para mí, no me imagino estar en sus zapatos. Los últimos días han sido un golpe bajo para todos. -         Neliel, chicos… -         ¿Thot? ¡Has llegado! -         Sí, acá estoy. Ya que todos parecen despertar, creo que es conveniente responderte, Neliel. Los 24 deben estar al tanto y oh sorpresa, estamos todos aquí. -         ¿Cuál es el motivo? ¿Qué fue lo que sucedió? No sé qué es peor, si aceptar el argumento de Thot o asumir que miente con una extraña intención de que no nos preocupemos. La historia es sólida, pero parece poco consistente; no quiero creer que en Amenti sean capaces de tanto. … Thot explica... Hijos míos, cuando Baal se fue de nuestra tierra y se llevó consigo a los exiliados, pensé que tendríamos, al menos, unas semanas de paz. Pero hoy vieron a las verdaderas fuerzas oscuras mostrar una pizca de lo que pueden hacer. Vimos una muestra del mal adentrarse en los corazones de nuestra gente y en poco tiempo amenazar con nuestra destrucción; y eso es verdaderamente preocupante. El mismo Baal, con todo su poder se queda corto con la pizca de maldad que nos ha tocado. Pero no es del todo preocupante. Esta vez fue el Sr. De la Oscuridad. Fue un método para mostrarme su argumento y hacerme saber que somos débiles a sus ojos. Los 7 Señores están conmovidos, y esta es su manera de explicarlo. Estamos frente a amenazas aterradoras, pero que no se nos olvide que el caos que los seres de este plano puedan crear no es nada en comparación con lo que se puede orquestar con un movimiento de su mano. Créanme cuando les digo que solo alzó su mano y cientos de sombras salieron de su cetro y ascendieron a nuestra tierra. Él reía y su mirada retadora me mostraba cuán confiado estaba en su maniobra; sabía que estaríamos perdidos si él lo quisiera, pero por el respeto que nos tenemos, no acabó con Atlantis. De alguna manera, es un llamado a ser más fuertes, a no vacilar en el camino a seguir y sobre todo a entender que el temor no nos ayudaría en nada. Baal es solo una piedra en el camino; si lo vemos así, cuando sea el momento, podremos pelear con mayor libertad. No estoy seguro de que lo entiendan, pero allá abajo me aseguraron que tendremos algo de tiempo para prepararnos. Por ahora nos invitan a reponer nuestras fuerzas, alinear nuestras almas y reforzar nuestra luz. En efecto ellos no están para ayudarnos, pero siempre que quieren me dejan entrar para mostrarme algo curioso de nuestra existencia. Lo admito, es trastornado si lo vemos con ojos atlantes, pero de alguna manera me dio más tranquilidad. Sin embargo, una parte de mí entendió la verdadera debilidad de nuestra gente. En su momento les mostraré el punto frágil, con el que cualquiera podría hacernos desaparecer. Hay mucho que aprender, mucho por trabajar, pero ahora se trata de fuerzas por restaurar. … -         ¿Se supone que esto debería tranquilizarnos? -         No exactamente, Dorian. Pero al menos nos muestra el verdadero panorama. -         En eso tiene razón Neliel. Hasta ahora hemos visto solo la punta del iceberg, pero el potencial de los peligros que asechan pueden ser inmensos y nosotros hemos estado cegados por una vida de paz. -         Así es, Siri. Si recordamos las palabras de los exiliados, en parte se referían a esto. Solo conocemos una cara de la verdad. -         ¿Entonces propones utilizar el Claroscuro? -         ¡Jamás! Ni se te ocurra pensar eso, hija… Mucho menos luego de que la prisión de agua se disolviera. Tu fuerza con el Claroscuro sin duda sería de temer, pero la Llama no puede estar expuesta a tal tentación. -         Anny, caer en su juego es facilitar el camino. -         Era solo una pregunta. -         Y no está mal preguntar, Anath; aun así, debes tener cuidado de las intenciones detrás de la pregunta. -         Lo siento… Por fin había una conversación fluida entre todos. Anny despertó, Thot aclaró el panorama y ahora entendemos qué es lo que ocurre con todo esto. No sé cómo se ven los seres en Amenti, pero parece que son bastante fríos y distantes; la vida en Atlantis no parece importarles, lo que significan los bienes materiales, la familia, el dolor… Sin duda son seres de pura energía. De no ser así, jamás habrían lanzado un anclaje violeta a todo el continente solo para probar un punto. Es caótico y en gran medida desesperante. -         A todas estas ¿Cómo te sientes Anath? -         Mejor, no sé cómo pude enfrascarme tanto en esas emociones. -         Me alegra saberlo, pero más me alegra que comiences a cuestionarte. La oscuridad es como el agua; cuando una gota está muy cerca de otra, ambas se atraen y no se pueden separar luego, a menos que haya una intervención. -         De hecho, hija, sucede también en corrientes. Hay cohesión y un torrente se une al otro, suman fuerzas y van con mayor contundencia en el cauce. De esa misma manera, un deseo oscuro sucedido por otro, comienzan a arrastrar pensamientos densos desde lo más profundo de tu ser. -         Y así hasta que ya no te reconoces a ti misma, pequeña. Tu madre tiene toda la razón. -         ¿Cómo podría controlarlo, Maestro? -         Bueno, puedes comenzar escuchando con atención y dejando de lado la rebeldía cuando notes que estamos apuntando a direcciones diferentes. -         Y justo ahora, ¿Qué debo hacer? -         Si te sientes bien, lo ideal sería que junto a Siri y Dorian comenzaran una misión de reconocimiento. No es prudente que den un vistazo flash de Jerah y Athe; en realidad necesitamos que se integren y observen con atención un tiempo. -         ¿Por dónde te gustaría comenzar? -         Creo que Jerah puede ser un buen punto de partida. Mientras, nosotros nos encargaremos de levantar Rina. Creo que todos los afectados por el anclaje del Señor de la Oscuridad, deben descansar y el resto de nosotros debe trabajar. -         ¿Habrá manipulación Etérica? -         Así es, Siri. Los ancianos y yo estaremos trabajando acá y cuando salgan de una aldea solo avísennos para sucederlos y repetir el proceso de acá. En efecto, si encuentran alguna anomalía, también informen. -         Por supuesto, Thot. -         Una última cosa… Si alguien ataca, informen y abandonen el lugar, pero no ataquen. Llegaré de inmediato, pero no quiero que se expongan; ciertamente en Amenti dijeron que habría algo de paz, pero no podemos confiarnos debido a los últimos sucesos. Sin más, solo asentimos. Es hora de despedirse; no hay tiempo para descansar, así que no podemos demorar en ir y regresar. Siento que debo dormir por un siglo.
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