Al principio creí que las correas ataban a una bestia y que los que invadían el túnel eran siete, pero en realidad, Valto, el verdadero Valto era solo un rehén. Está herido, y lleno de temores, se ve que no es un guerrero, en absoluto. Tiene un parecido a aquellos eruditos de la vieja guardia, no me extrañaría si es alquimista.
Cuando el peligro inmediato desapareció, Dorian saltó a atender a quien debía ser nuestro anfitrión. Apenas y tenía algo de conciencia, estaba débil y adolorido, seguramente fue torturado y ha de estar sin alimento.
- Valto ¿Me escuchas? Soy, Anath, estamos aquí para ayudar.
- ¡Anath! Hija de Bathory y Heget, claro que sé quién eres. Tú eres Siri, hija de Norah y Jale. Y tú, Dorian, la joven estrella de Sirius.
- Me alegra saber que estás lúcido, pero me aterra que sepas con exactitud quiénes somos.
- Yo soy el Ojo de Jerah, lo sé desde antes de su nacimiento, y sí, deben estar aterrados porque ahora Gander sabe todo lo que yo sabía y con el Claroscuro ha clonado mi poder.
- ¿Claroscuro? ¿Acaso se trata de?
- Sí, esto no es casualidad. En realidad es parte del plan de los exiliados. Pude ver todo lo que les decía Gander en mi nombre, y lamento decirles que solo una parte es cierta. Lo demás es solo manipulación. Pero ahora no tengo suficiente fuerza, necesito comer algo.
- Ten, un par de estas te saciarán y restaurarán tu energía.
De nuevo, Siri sacó un par de semillas y se las entregó a Valto. Esta vez, eran semillas de color naranja, pero un naranja turbio, tal vez un día me interese por aprender sobre esas cosas, sí que son útiles en momentos complicados.
- ¿Te sientes mejor?
- Sí, y un poco apenado por recibirlos en esta fachada.
- No es momento de preocuparse por eso.
- Oye, Valto, ¿estamos seguros aquí?
- No, debemos movernos, Dorian…
- ¿O si no, qué?
- Bueno, tocará pelear…
- No contigo en este estado, necesitamos un refugio.
- Solo debemos ascender, ya vieron mi casa, hay que llegar allí.
- ¿Pero cómo?
- Es cierto, un mal cálculo y todo esto caerá encima.
- Antes estaban solos en manos de las trampas enemigas, pero ahora pueden confiar en mí.
- ¿Estás seguro de eso, Valto? Confiamos en nuestro anfitrión y se trataba de un truco. ¿Por qué te han entregado a nosotros sabiendo que puedes ayudarnos a salir?
- Entiendo, Anath, pero ese es el punto. No pueden tenerme consigo demasiado tiempo porque más temprano que tarde encontraría la forma de soltar mis manos, y si pudiera, todo terminaría para ellos.
- ¿Pero si ahora las soltamos nosotros? ¿No terminaría?
- No… Vamos a casa, les contaré todo, pero primero necesito descansar un poco. Ha sido un infierno el último mes.
- ¿Último mes? Pero si apenas unos días fue el Anclaje Violeta ¿De qué hablas?
- Como les dije, chicos, de lo que les contó Gander, solo una parte es real.
- Bien, chicas, no podemos abrumarlo, salgamos de aquí cuanto antes.
Dorian soltó los amarres de Valto y este, como pudo, se puso en pie, se estiró un poco y trazó runas que habíamos leído horas antes en los libros. Apareció uno de los símbolos de geometría sagrada, el que parece una espiral de puntos vista desde arriba; ese.
- Tómense de las manos, chicos. Prepárense para cruzar.
- ¿Esto nos llevará arriba?
- Sí, pero más arriba de lo que crees.
Valto posa sus manos en la espiral y esta se ilumina de un azul intenso mientras nos transporta a otro lugar. Entre saltos de espacio y tiempo, no sé exactamente dónde aterrizaremos ni qué día será.
Llegamos a un lugar bastante iluminado, distintos tonos de luces sobre fondos oscuros pero que de alguna manera se perciben como exceso de luces. Ninguno de nosotros distingue qué es el suelo, qué hay a nuestro alrededor ni qué hay del techo.
- Chicos, les presento Ascensio.
- ¿Qué es, exactamente?
- Es una brecha de espacio tiempo que nos permitirá escapar de la vista y magia temporal de Gander. Además, con esto podemos llegar a cualquier sitio.
- ¿Podemos ir a Rina?
- Sí, podemos, pero no debemos.
- Así que en eso, Gander tenía razón.
- Exacto, no podemos iniciar una guerra entre dos aldeas.
- No lo entiendo, en Amenti dijeron que no habría ataques durante un tiempo. ¿No fue eso lo que comentó Thot?
- Así es, Anath, pero si lo piensas bien, si lo analizan, los tres, notarán que nadie está atacando a nadie.
- Tu ironía a veces me enferma, Dorian.
- El joven estrella tiene razón. Gander no planea atacar otras aldeas aun; necesita restaurar Jerah, quedamos algo afectados luego del Anclaje Violeta. Después de restaurarla, tendría la confianza de todos en Jerah y podría avanzar con su plan de conquista.
- Eso suena a un plan político sin consistencia.
- Agrégale la magia, Siri. Nunca encontrarás una fuerza oscura capaz de poseer a una persona sin que esta acceda un poco a la maldad. Heget, cuando fue poseída, estaba molesta, por eso se siente culpable. Tú misma, Siri, cuando te atacaron en Athe, querías ser mejor que Anath.
Siri se avergonzó de lo que Valto acaba de confesar por ella, pero creo que no hay necesidad de adentrarnos en ese tema. Tenemos un imperio Gander formándose sutilmente, no podemos dejar que continúe.
- ¿Y cuál es el método de Gander? ¿Cómo pretende poseer a cientos de atlantes?
- A través del resentimiento, la autocompasión y un nuevo planteamiento de guía. Verán, Thot confía en que ustedes harán el trabajo y si las cosas no están bien, llamarán, pero la realidad no los deja llamar, así que él asume que todo está en marcha mientras se ocupa de restaurar Rina.
- Creo entender, si Valto está en lo cierto, Gander aprovechará este “abandono” del Maestro para contaminar el corazón de Jerah y voltear la lealtad hacia Gander.
- ¿Sobraría decir que quien no cambie su lealtad perderá la vida, Dorian? Porque eso es lo que sucederá. Oye, Siri, tus semillas funcionan.
- Sí, puedo ver que ya estás más vivo que hace un momento.
- ¿Es posible que en Athe haya algo similar? ¿Que el plan de Myra sea más grande y venga una avalancha de problemas?
- No, entiendo tu punto, Anath, pero por fortuna, en Athe todo está en orden. Cualquiera pensaría que si habría un lugar con repercusiones de la revelación, sería Athe, pero esa es precisamente su carta de camuflaje.
- ¿Y esta parte del plan en qué consiste exactamente?
- Bueno, Siri, cuando tus padres se unieron a las filas de Cario y Baal, sugirieron dejar un germen en Atlantis. Myra les tomó la palabra y decidieron corromper el corazón de Gander, sus cinco seguidores no son más que cinco rebeldes que dejó la misma Myra.
- ¿Un solo hombre es suficiente? Pensé que Jerah era más fuerte.
- Lo es, pero no estás incluyendo la manipulación de masas. Aquí en Jerah, somos muy temperamentales, y todo está arreglado para que sientan abandono por parte de Thot, y es algo que no tolerarán.
- Entiendo, Valto. Lo que me preocupa es que Gander, con tu magia, pudo regresar a este momento y cambiar el curso de las cosas. Estamos en su juego.
- Sí, estamos atrapados hasta que lleguemos a un punto decisivo, el cual no está muy lejos. Por eso necesitamos estar preparados, así que les pregunto: ¿Están dispuestos a sacrificar todo para restaurar la paz en el continente?
- Es más que un continente, sabemos que es la vida misma la que corre peligro, la extensión dela luz en la tierra y una estrella menos en el cosmos si cae en manos de Baal.
- Bien, vayamos a casa, y pronto a un lugar para entrenar.
Mientras Gander robaba la identidad de Valto con un pequeño viaje al pasado, los verdaderos Ojos de Jerah libraban una batalla para no revelar todo su poder ni toda su sabiduría. Los libros que encontramos eran solo una pila de papel obsoleto comparado con lo que luego nos mostró el verdadero Valto.
La biblioteca es inmensa y está oculta en algunos pasadizos de su casa. Hay más secretos en este lugar de los que se podrían contar. Me pierdo por segundos y no entiendo si estoy en el juego de Gander, en una parte del Ascensio, o en algún truco barato para seguir extrayendo información de nosotros.
- Veo que dominaron algunos principios de los hechizos del tiempo y abrieron algunos portales. Eso servirá, pero más que eso, deben fortalecer su Círculo de Fuego, ahí está la clave para atacar con fuerza; Gander es un hechicero bastante hábil y además posee el Claroscuro, el cual dominó en pocos días de nuestro tiempo con ayuda de esas habitaciones como las de mi casa.
Necesitamos entrar en su templo subterráneo, acabar con sus seguidores y destruir cualquier hechizo de Gander. Suena simple, pero será una batalla complicada. Aquí hay más organización que la que vimos en las Ruinas Atlantes, será difícil.
- Dorian, necesito que seas el más rápido, y el más preciso. Siri, tú me ayudarás con la detención física y la anulación de los sentidos. Y tú, Anath, serás el poder destructor. Sepan que Gander ya vio esto, y en el camino debemos hacer algo fuera de lugar, no teman improvisa, teman fallar haciéndolo.
- Entiendo… No hay problema con eso.
- Bueno, creo que un ataque al anochecer servirá. Mientras, necesito de una poción que anule mi magia. ¿Podrás prepararla por mí, Siri? Justo acá tengo las instrucciones, pero comprenderás que es difícil hacerla para uno mismo.
- ¿Qué sentido tiene perder tu magia en este momento? Es cuando más la necesitamos…
- No, querida niña, Gander tiene una clonación de mi magia, si la original se inhibe, la de él también y esa es una ventaja. Claro, que esto ahora él lo sabe, pero seguramente eso le hará temblar un poro. Después de todo, es un rebelde, un bravucón malhumorado que se ganó el consentimiento de Myra y por eso se cree merecedor de la isla.
- Solo un idiota con poder, como muchos de los que nos cuentan los extranjeros cuando traen materiales y sus alimentos exóticos.
- Así es, Dorian. De vez en cuando aparecen idiotas que de alguna manera adquieren algo de poder y se olvidan que por idioteces perderán más de lo que alguna vez tuvieron.
- Ten, Valto, ya está lista, y nosotros estamos listos para quedarnos sin los Ojos de Jerah.
- No lo digas así, Siri. Entiendo que estés molesta por como dije lo de Norah y Jale.
- Cállate… No digas más…
- Pero no es tu culpa, Siri, fue su decisión.
- Tienes que concentrarte, esta es la parte difícil de separarse del camino de quienes amas.
- Sí, supongo que nunca habrás amado a nadie.
- Te equivocas, hace más de 30 años tuve un hogar, con una esposa adorable, comprometida y excepcional. Tuvimos un hijo, fruto del amor, la magia más poderosa de este mundo. No creo que la haya amado, ella lo era todo para mí, mi vida era una con la de ella; y con la llegada de nuestro hijo, no había palabra que describiera la felicidad que nos rodeaba. Para cuando él tenía 12 años, Gianda, mi esposa contrajo una enfermedad terminal, y en solo tres meses dejó este mundo. Para ese entonces, Gander era solo un niño que no alcanzaba a comprender el ciclo de la vida y decidió que debía tomar un camino aparte.
- ¿Gander es tu hijo?
- Sí, lo es, pero él pensó que su padre no había sido capaz de proteger a su madre, y que mucho menos podría protegerlo a él, así que se abrió camino por su cuenta desde entonces. Vivió tranquilamente en Jerah durante 28 años sin acercarse a mí, creciendo con un profundo rencor y un odio disfrazado de silencio y abnegación.
- Y allí fue cuando apareció Myra ¿Cierto?
- Así es, Norah era amiga cercana de Gianda, y en su retorcida cabeza, estaba de acuerdo con el sentimiento de Gander. Por eso su sugerencia para el plan de Myra.
- Lo… siento…
- ¿Qué si he amado a alguien? Claro que sí, Gianda y Gander son mis más grandes amores en este mundo, pero ella ahora es uno con el Todo y él, decidió entregarse por completo a la oscuridad.
- ¿Y podrás manejar este ataque?
- Si están ustedes conmigo, sí. Pero solo no habría podido atacar a mi propio hijo.
- Tranquilo, Valto. Estamos aquí. Siri, Anny y yo estamos contigo; lamentamos que la batalla sea contra este enemigo, pero entendemos el peligro que esto representa para todo el continente.
- Gracias, chicos, realmente gracias.